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Documento:

LA SENSIBILIZACIÓN HACIA EL HABITANTE DE CALLE, BRIGADAS Y COMUNIDAD DESDE LA LÚDICA COMO ESTRATEGIA DE UN PROCESO DE INCLUSIÓN SOCIAL

Autor:

ANDREA LILIANA ORTIZ G. [1]
COMFENALCO

Origen:

VIII Congreso Nacional de Recreación
Vicepresidencia de la República / Coldeportes / FUNLIBRE
27 al 29 de Mayo de 2004. Bogotá, D.C., COLOMBIA.

 

 

 

 

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Ú   Uso apropiado
del Documento

 

Ø Ponencias del Congreso

 


Ponencia

Introducción

Los ciudadanos que habitan en las calles representan una cifra de aproximadamente 14.000 personas a nivel Bogotá, los cuales conforman un subgrupo que comparte una cultura, una identidad y un estilo de vida común, que por sus características son considerados diferentes a los demás. Esta población es considerada erróneamente como disfuncional o marginal, por lo tanto este trabajo pretende desdibujar esa imagen que se ha elaborado entorno al ser humano que habita en la calle sensibilizando a la comunidad y a los que habitan en las calles, por medio de estrategias lúdicas que fomenten la interacción y la convivencia ciudadana. La Psicología comunitaria pretende la transformación social en pro del beneficio colectivo, por lo tanto este proceso de sensibilización parte de los ciudadanos que habitan en las calles, las instituciones corresponsables y los brigadistas que intervienen directamente con la problemática. Para abordar una comunidad se debe partir de la empatía y el grado de acercamiento entre los actores para luego realizar un conocimiento de la misma, descubriendo sus costumbres, lenguaje, estilo de vida entre otras. En este caso, la lúdica se utilizó como una herramienta que facilitó el acercamiento con los ciudadan@s que habitan en la calle y a su vez permitió consolidar elementos que forman parte del gran concepto comunidad: interacción, cultura común, pertenencia.

 

Palabras claves: habitante de calle, Lúdica, Comunidad, sensibilización, cultura, pertenencia, interacción.

 

DESCRIPCIÓN DE LA PROBLEMÁTICA

 

La indigencia o exclusión social es un problema inherente a las grandes urbes. Bogotá no está exenta de esta situación y cuenta con un número aproximado de 8.000 o más personas en estas condiciones, según estadísticas del DANE ( 2001).

Actualmente este dato se ha reevaluado según los contactos realizados por Bienestar Social, donde la cifra se aproxima a unas  14.000 personas en estado de exclusión, es decir que viven habitando en la calle. Así mismo, esta cifra aumenta considerablemente por las consecuencias del desplazamiento ocasionado por la violencia que conlleva a que las poblaciones rurales se dirijan hacia las grandes urbes.

La población habitante de calle se multiplica, nacen generaciones con las mismas carencias de sus padres, sin una atención oportuna que les ofrezca otras opciones de vida.

Manejan el miedo o la solidaridad a su antojo, al igual que las normas y leyes. La intimidación es uno de sus argumentos, de Sus herramientas ya sea para lograr la solidaridad social o para infundir temor en la ciudadanía. Esta problemática incluye a la comunidad entera, la cual mantiene un concepto superficial e inhumano hacia el habitante de la calle desconociendo las causas reales que conllevan a estas personas a permanecer en esta situación y recaer en sus intentos fallidos de inclusión y reeducación social. De tal manera que a partir del conocimiento de su cotidianidad, de su percepción del programa al que asisten permitió    generar un proyecto que involucrara a la comunidad afectada por la problemática de habitabilidad en la calle en pro del beneficio y mejoramiento de la calidad de vida en el habitante de calle dentro de su microcontexto y en el macrocontexto, en este caso la localidad.

La existencia del habitante de calle en Bogotá es un fenómeno que se remonta al siglo XVI. Según una investigación realizada por la Cámara de Comercio de Bogotá (1997), en 1565 se le pidió autorización al Rey de España para crear un refugio de madres desamparadas. Pasaron casi ochenta años antes de que se otorgara la licencia y se construyera la casa para expósitos y recogidos, albergue que más tarde fuera trasladado a la plaza de San Victorino, lugar donde hoy en día se mantiene como vecino el Cartucho, Zona donde los habitantes de la Calle se han ido reuniendo durante los últimos veinte años.

El 1761, ante el aumento de la población indigente, producto del movimiento migratorio hacia Bogotá, el Virrey Pedro Mecí de la Zerda creó la casa de los pobres. Esta institución creció rápidamente y al cabo de los años se dividió y se ubicaron los hombres y las mujeres aparte. En 1774 se fundó el real Hospicio, que le daba albergue a unos cincuenta niños y a doscientos adultos pero se calcula que para la época, la población de indigentes en Bogotá llegaba a las quinientas personas, es decir el 3% de la población.

En 1810 los hechos que siguieron al grito de la independencia llevaron a que el hospicio real tuviera que arrojar los niños a las calles, siendo este el prólogo para la existencia de los chinos de la calle, fenómeno que progresó al punto que cuando en 1858 se reabrió el hospicio en las calles de la Capital, ya se había consolidado la existencia de las galladas y pandillas de los muchachos como una forma de autodefensa en las calles. Muchos fueron los esfuerzos de los ciudadanos para ayudar a estos Chinos de la calle; así llamados. Se crearon fábricas de betún como opción para capacitarlos como emboladores. Esta estrategia funcionó hasta que los sindicatos prohibieron el ejercicio del oficio para quienes no estaban afiliados.

Como consecuencia los Chinos de la Calle se vieron en la necesidad de derivar su sustento de otras actividades, incluso delictivas.

A propósito de la creación de un nuevo lugar en donde darle asilo a los habitantes de calle, el Cronista José maría Cordobés Moure en 1881 escribió: ¨Al principio tropezaron con la casi imposibilidad de recluir algunos de los centenares de chinos vagabundos entregados a los vicios mas repugnantes, vestidos de andrajos, durmiendo les cogía la noche, ejerciendo la ratería en todas las formas y lo peor, esparciendo el letal contagio con los muchachos que no saben para donde vienen ni para donde van ¨.

En 1883 el lugar al cual se hizo referencia en el apartado de Cordobés Moure, pasó a manos de la Beneficencia de Cundinamarca dirigida por las hermanas de la Caridad. Durante la primera mitad del siglo XX la realidad del habitante de Calle en Bogotá no varió mucho en relación con tiempos anteriores. Hacia los años cincuenta, cuando las diferencias partidistas se polarizaron y como consecuencia se descuidaron las instituciones de beneficencia, el fenómeno se repuntó, sumándose a el una cantidad de viudas y huérfanas producto de la guerra.

Muchas fueron las instituciones que se crearon en el siglo pasado para atender a la población indigente, pero en 1967 se construyó el instituto de Protección de la niñez y la juventud IDIPRON. Y durante la administración de Carlos Lleras Restrepo, mediante la ley 75, el Instituto Colombiano de Bienestar Familiar ICBF; dos entidades dispuestas a explotar caminos terapéuticos y pedagógicos para atender a la población de la calle (Cámara de Comercio de Bogotá, 1997).

En Bogotá esta problemática se ha convertido en una de las de mayor importancia, debido a la cantidad de violencia, desempleo y el consumo de sustancias psicoactivas. A demás del crecimiento de migrantes atraídos por una oferta de mejor calidad de vida, de empleo, que finalmente termina envolviéndolos en un círculo de vicios, hambre y pobreza absoluta. Esta situación ha generado el desarrollo de sectores suburbanos y marginales, carentes de los más elementales servicios sociales, con altos índices de desempleo, es decir, grupos con graves dificultades económicas que terminan viviendo en estado de indigencia y alta vulnerabilidad social. Optando por hacer del espacio público su lugar de residencia, convirtiéndose desde luego en habitante de calle.

 

DELIMITACIÓN

 

Existen gran variedad de programas que apuntan a la reinserción social de los habitantes de la calle, a partir de una postura religiosa, clínica o estatal.

Para el interés de este proyecto se hará énfasis en el programa adelantado por el Departamento Administrativo de Bienestar Social DABS, mediante el proyecto 7312 y el convenio 001 con la Alcaldía Local de Chapinero

A partir de los datos arrojados y en miras de la misión del DABS ¨ ejercer acciones de prevención para la población que además de sus condiciones de pobreza, se encuentra en riesgo de desatención, en abandono o exclusión social en el distrito capital, el DABS se propuso iniciar una intervención, con una gestión proactiva, es decir saliendo a la calle, para entrar en contacto con su dinámica, sus códigos y así poder desarrollar las estrategias de acuerdo con la realidad que allí se vive. De ahí que la primera fase de intervención del proyecto 7312 sea brigadas de acercamiento en calle y se decidió, también, aumentar su cobertura abarcando una población de 22 a 59 años, con la cual se propuso establecer el perfil, para comprender su naturaleza y así poder determinar las normas para el ingreso al programa.

 Se diseñaron para ello cuatro etapas, la primera, brigadas de acercamiento a habitante de calle, la segunda es la atención transitoria, la tercera corresponde a la atención especializada y la fase cuatro que es la de inserción social y laboral del habitante de la calle.

Las cuatro fases de intervención al habitante de la calle tienen su fundamento en la problemática de la población en mención, anteriormente, se brindaba atención a través de ONG con experiencia en fármaco dependencia y no a la problemática del habitante de la calle. Hoy se asume esta función de manera institucional con un equipo interdisciplinario profesional y de operadores que se han ido especializando en la atención a este tipo de población. Para coordinar el programa se creó la gerencia de Exclusión social, y para lanzar los proyectos se diseñó el formato de propaganda de vive bien o alo bien por la vida.

Guiados por la misión y a la vez orientados por el principio de construir sobre lo construido, que primó en la formulación del plan de desarrollo BOGOTÁ para VIVIR TODOS DEL MISMO LADO, liderado por el Alcalde Mayor Antanas Mockus Sivickas el DABS ha estructurado su que hacer a través de una serie de proyectos 2001-2004, según la población (edad ) en situación vulnerable y los grados en que los mismos promueven niveles de INCLUSIÓN SOCIAL; siendo esta una relación entre el estado y la ciudadanía, en donde el primero debe convertirse en garante de los derechos, sobre todo de los de poblaciones más vulnerables, pero también supone que los sujetos y la sociedad son responsables del desarrollo de la ciudad y por lo tanto han de promover igualmente esta inclusión.

La población con la que se realizó el presente trabajo, corresponde a la primera fase de contacto hacia el ciudadan@ habitante de calle dentro del proceso de intervención en el proyecto 7312 del DABS.

 
JUSTIFICACIÓN

 

Existen diferentes causas que propician la habitabilidad en la calle, según datos publicados en la Serie Bienestar Social 2000: Causas socioestructurales: pobreza extrema, violencia intrafamiliar, abandono, desintegración del núcleo familiar, abuso sexual, migración del campo a la ciudad y desplazamiento.

Por razones personales: búsqueda de espacio para lograr que el anhelo de libertad sea real y efectivo, autodeterminación e inducción. Consumo de alcohol, drogas entre otros y por razones culturales: la calle como opción de vida.

Este particular modus vivendi ha excluido socialmente al habitante de calle, llevándolo a construir su propia identidad, a configurar un grupo social por fuera del resto de la comunidad dentro de la cual carecen de identidad, presentando problemas de comportamiento que denotan un proceso de autodestrucción. Así mismo, dentro de los estilos de vida del habitante de la calle, se han generado inconvenientes de convivencia ciudadana, propiciando un mercado ilegal de expendio y consumo de droga, protagonizando episodios que aumentan el índice de violencia e inseguridad de Bogotá.

En al calle, como se nombró anteriormente, se ha ido construyendo una cultura, una manera de sobrevivir, de pensar en la vida, de relacionarse con el entorno, de tal manera que se logre sobrevivir cotidianamente. Así mismo, se aprecia el deterioro y la miseria en la que los habitantes de la calle viven, así como las opciones que desde allí pueden generarse para construir una propuesta de vida en condiciones de dignidad y justicia. En este sentido, no se pretende cambiar el contexto del ciudadano habitante de calle y de la sociedad en general, sino se busca constituir una relación correspondida y recíproca entre el individuo y su ambiente, en este caso entre el ciudadano que habita en la calle y el contexto donde convive, conformado por la sociedad civil y el entorno que lo rodea. De tal manera, que se ajuste su estilo de vida al medio en pro del beneficio común. A su vez, se pretende descubrir al ser humano que habita en la calle, para que a partir de esas características individuales se logre conformar comunidad.

Como los proyectos sociales dependen en buena parte de la empatía entre los actores, del grado de confianza desarrollado entre las partes, se ha propuesto la lúdica como herramienta la cual tiene su razón de ser en las cualidades y características humanas individuales y en las dinámicas prediseñadas. La realidad de la calle no es homogénea es diversa y dinámica y como tal diversas pueden ser las estrategias y múltiples las actividades (MdM, 2000).

En el proyecto, la lúdica es la estrategia de sensibilización y de acercamiento hacia los ciudadanos habitantes de calle teniendo en cuenta que esta, forma parte de las necesidades del ser humano. En este aspecto Max Neef (2000), hace referencia es al ocio, el cual es una necesidad según las categorías axiológicas descritas en su libro ¨Desarrollo a escala Humana ¨, por lo tanto al ser involucrada esta necesidad se va a contribuir al bienestar del ser humano y será elemento de apoyo en la inclusión, todo con el único fin de trabajar hacia la construcción de convivencia en comunidad.

La población habitante de calle de la Localidad de Chapinero, la cual es el eje de abordaje para este trabajo, se encuentra en una alto nivel de crecimiento y vulnerabilidad social debido a su condición frente a una serie de riesgos y por otro lado a un bajo nivel de activos y control sobre sus recursos, por lo tanto, esta población lo que hace es buscar generar ingresos e insumos útiles y vitales de la manera más rápida posible, en este caso haciendo presión sobre sentimientos de solidaridad y caridad de los demás o buscando aquello que necesitan en lugares donde se lo puedan llevar con o sin permiso.

Las personas atendidas a través del proyecto de acercamiento al ciudadano habitante de calle reciben inicialmente un servicio que busca suplir sus necesidades básicas (alimentación, aseo) y un espacio de atención para su recuperación y reinserción social.

Su asistencia a este centro se limitaba a suplir las necesidades primarias como recibir un refrigerio, almuerzo y servicio de aseo y baño, de tal manera, que se ha intentado acomodar un espacio que permita suplir una necesidad aún más apremiante, la asistencia personal y social.

Este espacio pretende abordar los siguientes ejes; Convivencia e integración social, la interacción y las emociones y Cultura ciudadana (lúdica, arte, deporte y formación).

Estos ejes se desarrollarán a través de estrategias lúdicas que garanticen un mayor y eficaz aprendizaje por parte del ciudadan@ habitante de calle. Ahora bien, la efectividad y resultados de estas estrategias se reflejan en el No de habitantes de calle provenientes de el CED JUAN XXIII que están en este momento asistiendo al CAT o al Hogar de Paso y el comportamiento sobresaliente que reporten estas instituciones del Grupo de ciudadadan@s habitantes de calle egresados de JUAN XIII.

Así mismo, dentro del proyecto 7312 dirigido por el Departamento Administrativo de Bienestar Social, se encuentra un grupo soporte que presta atención básica a los ciudadan@s habitantes de calle de Bogotá.

Su labor está focalizada en los siguientes ejes:

-   Georefrenciación de parches y cambuches.

-   Contactar Habitantes de Calle en su habitat

-   Identificar sus dinámicas

-   Motivar su ingreso a servicios sociales y propiciar el inicio de su proceso de cambio.

-   Acercamiento a los parches y cambuches para ofrecer asistencia social.

Para el ejercicio de su labor, los Brigadistas realizan recorridos de contacto y acercamiento para interactuar con los habitantes de calle, proporcionan espacios de mayor afluencia de habitante de calle en cada localidad ofreciendo servicios de alimentación, baño y limpieza básicos, así como un encuentro y dialogo traducido en remisiones al Hogar de Paso y al CAT.

Si bien es cierto, la labor del brigadista es eje central dentro del proceso de reinserción social, dado que realizan el primer contacto con el Ciudadan@ habitante de calle, supliendo las necesidades básicas de este grupo de personas a nivel distrital y a su vez son promotores de los procesos de inclusión. En este sentido, el perfil del brigadista puede abarcar más que la sola cobertura asistencial, es decir su función debe ser integral, tanto asistencial como Formadora y educadora.

Es así, como se pretende capacitar a los brigadistas en el manejo y diseño de talleres dirigidos a la población Habitante de calle a partir de estrategias lúdicas que motiven a procesos de inclusión social. Por medio de este proceso de capacitación el Brigadista podrá fortalecer su labor y optimizar la efectividad del programa.

           Por último, las instituciones que forman parte de la Localidad y que de alguna manera se encuentran involucradas con la problemática pueden contribuir a mejorar las estrategias de inclusión. Es así como se realizará un acercamiento a este sector con el fin de sensibilizar ante esta problemática.

           De tal manera que el campo de acción de la psicología comunitaria, enfocada hacia la problemática de la habitabilidad en la calle, puede ser un punto de partida a la transformación social enmarcada dentro de la convivencia y la equidad.

 

OBJETIVO GENERAL

 

Sensibilizar, informar y orientar a la comunidad involucrada dentro de la problemática de la habitabilidad en la calle, mediante procesos lúdicos psicosociales con el fin de facilitar la inclusión  del habitante de calle con la localidad.

 
OBJETIVOS ESPECÍFICOS

 

Brindar elementos básicos de convivencia al ciudadan@ habitante de calle, mediante estrategias lúdico pedagógicas para mejorar la relación comunidad y habitante de calle.

Fortalecer a los brigadistas en el manejo de temas para que complementen su labor, formándolos a nivel de crecimiento personal y desarrollo integral. Contribuyendo en el proceso de inclusión social.

Realizar un acercamiento con las instituciones involucradas en la problemática de habitabilidad en la calle, como estrategia de sensibilización para la inclusión social.

Contribuir al mejoramiento del programa de acercamiento al ciudadan@ habitante de calle planteando algunas propuestas a parir del acercamiento y contacto con el ciudadano que habita en las calles.

 

MARCO REFERENCIAL

 

Es indispensable conocer algunas definiciones, características y conceptos referentes a la habitabilidad en la calle, para luego continuar con un análisis del aspecto lúdico y su apoyo en la inclusión, todo con el único fin de trabajar hacia la construcción de la convivencia en comunidad.

La Habitabilidad en la Calle es un fenómeno producido entre otros, por la marginalidad social, debido a la falta de oportunidades y que el problema de la drogadicción pesa en el proceso de asentamiento de las personas en la vida en calle.

 La marginalidad es más un producto de la pobreza y la falta de oportunidades que genera la exclusión social. Para algunos autores la marginación, la ausencia del papel político, económico, cultural y social, ya no es un problema de clases o grupos sociales, sino que se ha convertido en una situación que afecta a zonas y países de grandes regiones del mundo (especialmente Africa y Latinoamérica). Países enteros se han convertido en afuncionales para el sistema y para el crecimiento económico, quedando totalmente desenganchados (AES, 2000).

Así mismo la marginalidad es definida como la forma de estar al margen del desarrollo del país, la no-participación en el ámbito económico, social, político y cultural. Los marginados para los desarrollistas son los campesinos e indígenas, los habitantes de los barrios y villas de las grandes ciudades, que tienen este origen y reproducen en la ciudad su cultura y modos de vida atrasados (Tovar Torres, 2000).

Las personas que viven en la calle, son excluidas socialmente, entendiendo exclusión como el término que Procede del verbo latino “excludere”[2], que significa echar a una persona o cosa fuera de un sistema cerrado o fuera del lugar que ocupa. En el campo socioeconómico, la exclusión es un concepto reciente. Algunos lo consideran como un producto propio del nuevo modelo tecnoeconómico.

Pablo Nguyen (1996), plantea que “cada sociedad y cultura tienen mecanismos propios de exclusión. Existen además motivos individuales y responsabilidades personales que conducen a ello. No obstante, jamás se asiste a un proceso de exclusión socioeconómica tan masiva y dramática como el de esta época de transformación tecnológica y mundialización de mercado”.

Nelly Tovar (2000), afirma que la exclusión se relaciona con los pobres y con grupos poblacionales específicos: prostitutas, homosexuales, enfermos de SIDA o crónicos, minusválidos, expresidiarios, mendigos, habitantes de calle, alcohólicos, drogadictos, quienes “rompen con el ideal de persona” construido por una sociedad que persigue el éxito, la juventud, el dinero, la belleza, la autosuficiencia, el uso tecnológico.

 Es usual la asimilación del término marginalidad con el de exclusión, aunque pareciera éste último tener connotaciones más dramáticas. En Colombia, en los últimos gobiernos y desde diversos estamentos socio-académicos, se ha querido llamar la atención sobre el fenómeno de la exclusión como un comportamiento socio-cultural colombiano generalizado. El llamado invita a establecer nuevas pautas de interacción y convivencia conducentes a la construcción de tejido social, reconociendo un contexto nacional pluricultural, pluriracial, diverso y dinámicamente heterogéneo

  A este sector de la población cada quien lo llama a su manera de acuerdo con el grado de conocimiento y acercamiento que tenga quien los observa. Para algunos son: gamines, ñeros, caminantes, desechables, drogadictos, mendigos, indigentes y habitantes de la calle. Los adultos entre los 22 y los 59 años en estas en condiciones son la población objeto por parte de la Alcaldía Mayor a través del programa de atención al habitante de calle, que dirige el DABS, mediante proyectos como Atención al habitante de la calle 7151 y brigadas de acercamiento en calle 7159, correspondientes al plan de acción de 1998- 2000 en el marco del plan de desarrollo (Bienestar Social, 2000).

El estilo de vida del habitante de calle se califica como disfuncional, carente de muchas condiciones para una vida digna, pues presenta niveles elevados de alcoholismo y drogadicción, así como de prostitución, maltrato y explotación infantil y en general conductas que atentan contra la tranquilidad y seguridad ciudadanas (Bienestar Social, 2000).

En este sentido, Max Neef (2000), se refiere a las necesidades como carencia y potencia de tal manera que el sentido de las necesidades trasciende solo lo fisiológico y se caracterizan porque movilizan y motivan a las personas. Estas necesidades se organizan dentro de categorías axiológicas o existenciales.

La categoría existencial encierra el ser, tener, hacer y estar. La categoría axiológica vincula el ocio, la subsistencia, la protección, el afecto, el entendimiento, la creación, la participación, la identidad, la libertad. Se satisfacen o colman según las posibilidades que el medio ponga a disposición. Es aún mas adecuado referirse a vivir y realizar las necesidades, teniendo en cuenta la taxonomía que representa un soporte para encontrar diversos satisfactores o formas de realizar una necesidad, según el contexto que quiera ser analizado.

Lo cual indica, que entender al ser humano a partir de sus necesidades como potencia y carencia, facilitaría los procesos de interrelación, pertenencia y cultura común que conforman el concepto de comunidad que según Sánchez Vidal (1996), son los elementos mínimos para distinguir este concepto de otro.

 Dentro de este proceso de realización de necesidades, el ciudadano que habita en la calle ha optado por conformar un estilo de vida que opera dentro de su hábitat.

Los habitantes de calle son una realidad cultural, una subcultura de nuestra desarticulada sociedad, en la cual tienen sus propias leyes, tradiciones, costumbres y una lógica de vida. Son nómadas dentro de la jungla de cemento, se desplazan y ubican en cualquier parte de la ciudad. ¨ Se organizan por parches o grupos ubicados en un lugar específico, compartiendo una identidad, normas y ciertos objetivos de grupo ¨.[3]

Se desplazan por los principales corredores viales, practicando la mendicidad, trabajos informales como cuidar carros, limpiar vidrios, cargar y descargar mercancías, consumo de droga, el atraco y el hurto calificado (Bienestar Social,2000).

Según García Suárez (1998), en su investigación social sobre la indigencia, gran parte de la vida de un parche actúa bajo los tiempos de espacio y ocio. En la noche los jóvenes tienden a PARCHAR es decir, encontrarse en las esquinas o en los parques para hablar y compartir sobre lo que se tiene planeado hacer o lo que se ha hecho anteriormente.

En las tardes se dedican a JUGAR, lo cual realizan después del almuerzo, donde los muchachos organizan partidos de microfutbol, algunos lo acompañan con un JOINT o KENKE (cigarrillos de marihuana) para hacer más emocionante el partido, en ocasiones se dedican al juego de la cajita[4].

En las mañanas lo COLINOS o consumidores habituales de sustancias psicoactivas, salen a comprar marihuana o bazuco y lo fuman en el camino o en algún parque cercano. Al medio día cuando se encuentran con el parche vuelven a fumarse tres o cuatro baretos en el lugar del parcheo.

En cuanto al licor a diario se consume gran cantidad de esta bebida o del Chamberlain[5]. Los fines de semana buscan sitios para rumbear como bodegas, garajes, lugares amplios que les permita moverse o se reúnen con su parche para realizar el atraco callejero (García, 1998).

 Estas actividades forman parte del estilo de vida del ciudadano que habita en la calle, las cuales a demás de satisfacer una necesidad potencial en el ser humano como es el ocio, contribuyen a la integración momentánea en el ciudadano habitante de calle.

Dentro de su cotidianidad, se destaca la actividad catalogada como ¨La sopla¨ que incluye la marihuana de característica alucinógena y el bazuco de carácter estimulante.

El bazuco[6] es la droga que mayor numero de adeptos ha ganado entre los habitantes de calle, el cual se obtiene durante la elaboración de la cocaína tomando el extracto de crudo de las hojas de coca, a lo cual le agregan gasolina roja o blanca, amoniaco, kerosene, éter, acido sulfúrico, permanganato de potasio, soda cáustica y para aumentarlo o rendir su volumen le mezclan talco, harina de plátano, ladrillo molido etc. Adquiere un olor tan especial que despierta de inmediato en el adicto el deseo de fumar. Algunos lo combina con marihuana y lo llaman maduro con queso. Se convierte en una droga poderosamente adictiva, ya que produce un efecto más fuerte que la cocaína y de más sencilla aplicación.

A partir del contacto con el ciudadano habitante de calle se manifiesta el consumo en su acelere, es decir en una intensa actividad del sistema nervioso, lo que hace que su corazón palpite irregularmente, aumenta su irritabilidad, muestra desinterés por todo, casi no puede dormir y permanece cansado constantemente, como consecuencia de su falta de apetito, presenta una perdida constante de peso y manifiesta un sentimiento excesivo de culpa. A nivel cognitivo, en el habitante de calle las tareas de memoria y concentración son muy difíciles, debido a que el consumo de sustancias psicoactivas, en este caso de bazuco.

El problema de la indigencia en Colombia, ha aumentado considerablemente como consecuencia de factores económicos y sociales que atraviesa hoy la Sociedad. Entre ellos se puede señalar la violencia intrafamiliar, el conflicto armado, el desplazamiento, el desempleo y la dependencia de sustancias psicoactivas. De tal manera, se conforman grupos marginados que buscan sobre vivir sin importar los medios utilizados para satisfacer sus necesidades. Es en este contexto donde la sociedad y la comunidad misma se ve afectada por las acciones empleadas por los habitantes de calle para lograr su sobre vivencia (el hurto, la limosna, entre otros).

Si bien es cierto, el problema de la habitabilidad en calle no se puede erradicar en un instante, pero sí se puede lograr una convivencia entre la ciudadanía habitante de calle y la no habitante de calle por medio de procesos psicosociales con énfasis en el desarrollo comunitario y la organización popular así como la búsqueda de un punto de unión entre la acción comunitaria, desarrollo y organización civil. Lo anterior, hace referencia a un área de intervención en psicología comunitaria podría contribuir en el procesos de convivencia mencionado anteriormente. A partir de ella se pueden desprender otros factores que fortalecerían el proceso como son la salud comunitaria y la educación comunitaria. En el área de salud comunitaria se puede trabajar hacia la educación para la salud en el habitante de calle, enfocado a dos ejes centrales: el fortalecimiento de los auto esquemas (el auto cuidado) y la promoción de la salud (Educación sexual y consecuencias del consumo). Por otro lado, en el área de la educación comunitaria, se trabaja la parte de cultura de sensibilización, tanto en el habitante de calle como en los no habitantes de calle.

Es buscar una resocialización y re educación donde se desarrollen nuevos hábitos por medio de una transformación tanto social como individual. Este aspecto está ligado al modelo teórico metodológico que supone el trabajo en comunidad a través de tres niveles: el macro medio o la sociedad en su conjunto, en este caso se trabajaría con la comunidad en general por medio de la información y divulgación del proceso y trabajo hacia una cultura de la sensibilización realizado con el habitante de calle, convocando reuniones para buscar nuevas alternativas de apoyo y compromiso comunitario. El micro medió o contexto específico se trabaja a nivel grupal, donde se identifican las características comunes de los habitantes de calle para entender sus comportamientos, afiliaciones  y representaciones sociales desde un punto de vista más humano .En el trabajo con el sujeto de la acción como agente portador del fenómeno social, se logrará un contacto individual donde se evita la presencia del fenómeno de masificación, teniendo en cuenta las particularidades que llevaron al habitante de calle a estar en esa situación hoy, así como identificar sus medios para la sobre vivencia, con el fin de reeducarlos hacia nuevas fuentes de trabajo o medios de adquisición de recursos que no afecten a la comunidad involucrada en esta problemática, en este caso incluye a la localidad de Chapinero y la sociedad civil en general.

Según Rappaport (1980), la psicología comunitaria pretende un cambio social, involucrando las relaciones de los individuos con los otros, las escuelas tribunales, hospitales. Este cambio se enfoca hacia la distribución de recursos psicológicos y materiales.

De tal manera, que la problemática de la habitabilidad en la calle debe partir de un cambio social de características psicológicas y materiales entre los ciudadanos que viven en la calle mediante la sensibilización, teniendo en cuenta el estilo de vida que ha construido para sobrevivir en su medio aceptando el valor de la diversidad humana.

Para aclarar este aparte, se debe considerar la definición de comunidad como un subgrupo de la sociedad que es percibido o se percibe así mismo como distinto a la sociedad en algunos aspectos, donde la psicología comunitaria, se interesa en el bienestar de muchas subcomunidades existentes en el ordenamientos social   ( Rappaport,1980).

Siendo así, el ciudadano habitante de calle constituye un subgrupo de la sociedad, con características particulares que lo definen como subcomunidad. Se percibe distinto al haber conformado un estilo de vida que ha adquirido para su sobrevivencia.

El abordaje hacia la problemática de la habitabilidad en la calle, se debería mirar desde la teoría ecológica, la cual se refiere a la relación que se constituye entre persona y ambiente, donde no hay ambientes inadecuados sino que el ajuste entre personas y el ambiente social puede estar en desacuerdo. De tal manera, que se permitan crear alternativas mediante la localización y desarrollo de los recursos hacia el fortalecimiento de las comunidades (Rappaport, 1980).

Esta perspectiva teórica centra su acción en el ajuste entre personas y ambiente más que en componer aquellas que son vistas como inferiores o en tratar de hacer a todo el mundo igual mediante el control de los ambientes, si no que por el contrario se acepta el valor de la diversidad humana y el derecho de la gente a elegir sus propias metas y estilos de vida. Esto conlleva a reevaluar diversas acciones que pretendían desvincular al ciudadano habitante de calle de su cotidianidad y de su ambiente en pro de la inclusión social.

Rappaport (1980), hace énfasis en el respeto a la diversidad humana, el derecho a ser diferentes y a la creencia en que los problemas humanos residen en el ajuste entre personas y ambiente. No hay personas ni culturas inferiores y cada uno de ellos tiene derecho a ser juzgado y a disponer de recursos para su beneficio, por lo tanto, se puede permitir a los individuos poder vivir una vida decente proporcionando los recursos para hacerlo posible.

Es importante tener en cuenta, que el concepto de comunidad incluye tres elementos mínimos necesarios para distinguir este concepto de otro; los cuales Krause (1999), identifica como: la pertenencia, la interrelación y la cultura común. La pertenencia se define como la dimensión de sentirse parte de, como identificado con, en donde el miembro de la comunidad sienta que comparte con otros ciertos valores e ideas conformando una identidad. La interrelación señala la no necesariedad de un territorio físico compartido para consolidar con ellos el concepto de comunidad y la cultura común la cual se define como el sistema de símbolos compartidos. Luego, para ser llamado comunidad, debe compartir una visión de mundo, una interpretación de la vida cotidiana construida a través de la comunicación.

Esto se relaciona con la estructura desarrollada por Wiesenfeld (1994), referente a los aspectos funcionales de una comunidad saludable, en la cual destaca el concepto de interacción, relacionada con el apoyo mutuo, la solidaridad, el trabajo en común y la cooperación. Para ello, es de suma importancia la vida colectiva es decir, las actividades conjuntas que faciliten la integración social. Así mismo se encuentra la esfera representacional, que para una comunidad saludable se refiere al valor cognitivo y afectivo, destacando la conexión, el sentimiento de fraternidad y el placer mutuos. En el plano afectivo se encuentran la lealtad el amor, la gratitud y la confianza.

Según Maritza Montero(1984), uno de los principios de la psicología comunitaria es la unión entre la teoría y la practica, donde la práctica en este caso el trabajo con el habitante de calle pone a prueba la teoría y pretende la construcción de nuevas hipótesis o alternativas de trabajo, que será el fin último de este acercamiento.

Por otro lado, uno de los aspectos más críticos y peligrosos dentro del proceso de interacción y trabajo a nivel comunitario es el caer en el activismo es decir, un colaborador de la comunidad sin reflexión teórica ni precisión metodológica cuya acción es marcada por la inmediatez y la ausencia de planificación.

Para un trabajo con comunidad se hace necesario entrar en el grupo y conocer sus intereses, creencias, experiencias para construir una identidad. Una de las opciones metodológicas de acercamiento es mediante el esquema de la investigación acción, el cual es una práctica social, científica y pedagógica con un objetivo que es la transformación social, pretende como práctica pedagógica integrar el potencial de conocimiento y creatividad de la cultura popular con el conocimiento científico para lograr la construcción de un nuevo saber de carácter transformador y como práctica científica busca la producción colectiva de conocimiento para el uso colectivo y como práctica social permite el entender la realidad, comprenderla y desde allí poder realizar una transformación social (Bosco Pinto, 1987).

Otra alternativa de investigación social, adaptable al trabajo con comunidad habitante de calle, es la investigación participativa, la cual consiste en una propuesta metodológica que involucra a la comunidad en el conocimiento y solución de sus problemas, lo cual implica un proceso de aprendizaje por parte de los profesionales quienes deben enfocar su objetivo hacia la comunidad y no el hacer estudios académicos únicamente.

Estos aspectos metodológicos y teóricos se deben contextualizar en la práctica social, donde el contacto con la comunidad implique generar teoría o conformar nuevas hipótesis. Como el enfoque de este trabajo se dirige a la investigación entorno a la habitabilidad en calle, teniendo como eje la teoría ecológica anteriormente nombrada y las definiciones conceptuales descritas, se incluyó una estrategia que sustentará también el acercamiento comunitario.

La lúdica como estrategia de acción y vinculación al trabajo comunitario está ligada al desarrollo humano, no es una ciencia, ni una disciplina, ni mucho menos, una nueva moda.

La lúdica[7] es más bien una actitud, una predisposición del ser frente a la cotidianidad, es una forma de estar en la vida, de relacionarse con ella, en esos espacios en que se produce disfrute, goce y felicidad, acompañados de la distensión que producen actividades simbólicas e imaginarias como el juego, la chanza, el sentido del humor, la escritura y el arte. También otra serie de afectaciones en las cuales existen interacciones sociales, se pueden considerar lúdicas como son el baile, el amor y el afecto. Lo que tienen en común estas prácticas culturales, es que en la mayoría de los casos, actúan sin más recompensa que la gratitud y felicidad que producen estos eventos. La mayoría de los juegos son lúdicos, pero no sólo se reduce a la pragmática del juego.

Según Vigotsky (1998) el juego puede ser entendido como un espacio, asociado a la interioridad con situaciones imaginarias para suplir demandas culturales, como un estado liso y plegado, como un lugar que no es una cuestión de realidad síquica interna ni de realidad exterior, como algo sometido a un fin, como un proceso libre, separado, incierto, improductivo, reglado y ficticio, como una acción o una actividad voluntaria, realizada en ciertos límites fijados de tiempo y lugar. Desde otras perspectivas, para potenciar la lógica y la racionalidad o para reducir las tensiones nacidas de la imposibilidad de realizar los deseos.

 Son muchas las teorías existentes alrededor de la lúdica y de los juegos, pero son muy pocos los planteamientos que se han elaborado entorno a la lúdica como elemento para la inclusión.

El contexto histórico alrededor de la lúdica y la recreación, parte de los fundamentos filosóficos planteados por Platón, quien desde su doctrina, se refiere a la recreación y la lúdica desde la comprensión de unas ideas claves como: el ocio, el juego, el placer, el goce, el arte, la educación y la ética. Estos términos conformarán el tejido conceptual que dan trasfondo a la lúdica y la recreación (Funlibre, 2002).

Ahora bien, la lúdica y recreación interpretada desde una concepción moderna han sido orientadas por la psicología soviética de la década de los treinta, en relacionó con algunos postulados planteados por Vigotsky (1998), quien se refiere a la recreación y la lúdica como el proceso de creación humana, como una experiencia combinatoria a partir del presente y el pasado, de lo vivido y lo experimentado. Es toda realización humana generadora de algo nuevo, en donde el cerebro es un órgano conmbinador, capaz de reelaborar con elementos de experiencias pasadas nuevas normas y planteamientos.

Es esa dinámica creadora la que hace del hombre un ser proyectado hacia el futuro, un ser que contribuye a innovar y modifica su presente. Esta facultad del cerebro humano está basada en la combinación y es llamada en ciertos casos como imaginación o fantasía. Esta imaginación como base de la actividad creadora se manifiesta por igual en todos los aspectos de la vida cultural posibilitando la creación artística, científica y técnica (Funlibre, 2002).

De tal manera que la actividad recreativa, como la actividad artística se vinculan con la imaginación y con la creatividad cuyo producto se manifiesta y se refleja en el juego como en las más diversas expresiones culturales. Así mismo, la recreación como actividad innovadora, está directamente relacionada y es casi inseparable de la educación, teniendo en cuenta  que esta última pretende la formación y creación en el ser humano de nuevos conceptos (Funlibre, 2002).

  En este sentido la filosofía sustenta teóricamente esta relación, en los diálogos platónicos, que conformaban un juego teatral, donde los personajes actuaban en una ficción cuyo protagonista era Sócrates y se intentaba ejemplificar al hombre en una ciudad a través de una propuesta de vida pública armónica, justa, buena y feliz, tratando de idealizar y recrear una situación que finalmente intenta educar al ser humano siendo una herramienta educativa (Mesa,2000)

La noción de lúdica y recreación se vincula con el sentido de mundo, de vida de sociedad en pocas palabras de COMUNIDAD. La cual se asume como un elemento de creación, de concebir, de fabricar. Esta concepción de lúdica se puede asimilar como arte, como la reelaboración por medio del pensamiento, razón y lenguaje, que dan sentido teórico a la lúdica y re creación (Mesa, 2000).

 La lúdica emerge de una creación cuya manifestación recreativa está basada en el arte, la risa, la poesía, la ironía, la narrativa, el lenguaje mítico, expresados en un espacio y en un tiempo libre. Es así como la lúdica se ha establecido como un concepto necesario en la interacción del hombre y la formación de comunidad. Se concreta mediante formas específicas como la expresión de la cultura en un determinado tiempo y contexto.

Entre ellas se encuentra el juego, la actividad lúdica por excelencia, las manifestaciones del arte, el espectáculo, la fiesta, el afán creador, el rito, el quehacer laboral, el místico arte de amar a la pareja, en pocas palabras, la lúdica comprende todas aquellas acciones del ser humano condicionadas por la necesidad lúdica, es decir, la inevitabilidad e irresistibilidad de ejecutar en forma libre y espontánea; por la actividad, es decir la acción misma dirigida a la liberación de ese impulso generado por la necesidad y por el placer que finalmente es la consecuencia estimuladora del desarrollo alcanzada por la satisfacción de esa necesidad a través de la actividad obteniendo un bienestar y una relajación.

De tal manera que la lúdica es expresión, arte y creación que debe estar presente en todo acto que implique comunidad y procesos de interacción social donde el juego actúa como un artesano en la fabricación de una zona de distensión, de goce, de placer, propicia para el acto creador. Es el eje que fundamental esta propuesta de sensibilización social, donde el ciudadano habitante de calle, adquiere identidad, interrelación y se siente parte de un grupo con cultura común.

 A través de estos procesos psicosociales que se orientan desde el trabajo lúdico y recreativo se facilita el acercamiento a las comunidades y se incluyen dentro de ellos el sustento teórico que se proponen a partir de la psicología comunitaria.

 

3. DESCRIPCIÓN Y CARACTERÍSTICAS DE LA POBLACIÓN

 

Según estimativos realizados por el DABS, en la publicación de la Veeduría Distrital sobre Vulnerabilidad social 2002, a través del centro de atención transitoria CAT, la mayoría de los habitantes de la calle son solteros (64%) o separados (13%). En el censo realizado por localidades (21) incluyendo Soacha, se encontró que más de la cuarta parte (28%) de los habitantes de la calle se ubican en la localidad de Santafé, en donde está localizado el Cartucho, y en Chapinero, donde se encuentra el 6%, sector  en el que se han realizado el mayor número de contactos (1110) y corresponde a la segunda localidad con mayor índice de habitabilidad en las calles, según un seguimiento realizado al proyecto 7312 por parte de el grupo Brigadas de Bogotá al 2003 (VER ANEXO 1).

Su cotidianidad se desgasta en un rebusque sin descanso dedicándose a actividades como pedir limosna o ¨hacer moneda¨ (35 % hombres y 43% mujeres), reciclaje (22% hombres y 15% mujeres), el robo (16% hombres y 43% mujeres) y las ventas ambulantes (11% hombres y 10 % mujeres) según datos del DABS al 2001 (Vulnerabilidad Social en Bogotá, 2002).

La marginalidad y la exclusión social impelen formas de comunicación que se convierten en factores de identidad grupal y de sentido de pertenencia, así como de generación de confianza y de defensa frente a la presencia de amenazas o enemigos externos. El rasgo más particular de este comportamiento es la existencia de una jerga especializada (un completo repertorio léxico) y de algunos gestos utilizados dentro del ámbito de la calle.

El lenguaje no verbal, según García Suárez (1998), se caracteriza por la presencia de movimientos claves que se pueden trasladar a equivalencias verbales en las mismas palabras de las personas del Cartucho, correspondiendo a la vestimenta y a los accesorios usados y a todo el repertorio de movimientos corporales y faciales que remplazan las palabras divididos en dos clases: KINETICA, es decir el comportamiento cultural internalizado corporalmente y que se puede asumir como natural, por ejemplo el modo de camina. Y los GESTOS definidos como los movimientos corporales predominantemente de la cara y los brazos que portan una carga léxica reconocida grupalmente y que por ello pueden definirse como códigos o símbolos, por ejemplo: pasarse la mano por el pelo: indica sin peligro, todo bien; pasar la mano o rascarse al lado del pecho: Peligro todo mal; pasar rápidamente la mano por la boca y soplar: Señal para correr (Cámara de comercio, 1997).

El lenguaje verbal, según García Suárez (1998), se convierte en un factor de protección frente a terceras personas, pues las palabras despistan y confunden al oyente, ¨los dejan sanos¨. La jerga, refleja la identidad colectiva y la pertenencia al parche, en este sentido representa una parte importante de la socialización. Está conformado por dos clases de palabras que operan como campos semánticos en razón de las relaciones de proximidad o de oposición establecido en el interior del grupo. Primero está formado por los apelativos que los habitantes de la calle suelen recibir. Rechazan el termino desechable, que implica un evidente matiz deshumanizador y despectivo, y aceptan de mejor forma el término de ñero, el cual incluso aplican al interior del propio colectivo como equivalente de compañero, parcero o llave.

 Reconocen, sin embargo un viso negativo para la palabra en el sentido de denominar aquella persona de la calle con una apariencia descuidada, sucia y pobre. Reciclador en cambio se aplica a un sujeto dentro de una actividad económica específica y por eso es claro, para ellos que un reciclador no es necesariamente ñero. Así mismo dentro de su relación con el medio han generado conceptos clásicos que se convierte un sin número de palabras y códigos de comunicación propias de este grupo social (Cámara de Comercio de Bogotá, 1997).

Según García Suarez (1998), una característica tradicional y adicional al lenguaje verbal es el uso intensivo de la partícula RE como comparativo o superlativo de otro término por ejemplo: retruca, reconfianza, relucas, entre otros.

Es así como se constituye en un léxico exclusivo de un grupo social que alude a las actividades predominantes del grupo específico donde se inserta cada individuo.

La población habitante de calle de la Localidad de Chapinero, se encuentra en una alto nivel de crecimiento y vulnerabilidad social debido a su condición frente a una serie de riesgos y por otro lado a un bajo nivel de activos y control sobre sus recursos, por lo tanto, esta población lo que hace es buscar generar ingresos e insumos útiles y vitales de la manera más rápida posible, en este caso haciendo presión sobre sentimientos de solidaridad y caridad de los demás o buscando aquello que necesitan en lugares donde se lo puedan llevar con o sin permiso.

Así mismo, las personas atendidas a través del  proyecto de acercamiento al ciudadano habitante de calle reciben inicialmente un servicio que busca suplir sus necesidades básicas ( alimentación, aseo )y un espacio de atención para su recuperación y reinserción social.

Este proceso se inicia con los contactos y la identificación de los diversos parches y cambuches que se encuentran ubicados dentro de la localidad, para brindarles información acerca de las brigadas y los beneficios que obtienen al asistir a ellas de manera voluntaria.

El grupo de personas contactadas por medio de las brigadas nocturnas, son las que en mayor parte asiste al Centro Educativo Distrital Juan XXIII a recibir los servicios que el DABS ofrece. Aproximadamente un 90 % de la población que allí se reúne son hombres en donde su gran mayoría  presenta problemas de consumo de alcohol y otras drogas.

Su asistencia a este centro se limitaba a suplir las necesidades primarias como recibir un refrigerio, almuerzo y servicio de aseo y baño, de tal manera, que se ha intentado acomodar un espacio que permita involucrar una necesidad aún mas apremiante, la asistencia personal y social.

Al iniciar la labor en este espacio, se busca lograr un nivel de confianza con el ciudadano habitante de calle,para lograr identificar sus intereses y a su vez permitirles expresar sus pensamientos, ideas y emociones ya que en la cotidianidad les es casi imposible compartir. La población que allí asiste es inconstante pues los participantes fluctúan notablemente, debido a su movilidad permanente.

Pero dentro de ese grupo se han identificado varios que demuestran interés por asistir a esos espacios lúdicos o de acercamiento en búsqueda de un cambio en su estilo de vida y expresan no estar conformes con su situación actual.

Desde esta perspectiva los acercamientos realizados con este grupo han permitido detectar las diversas causas que los han llevado a su situación actual y la notable necesidad de sentirse identificados dentro de un grupo social y especialmente la búsqueda profunda de pertenencia ciudadana.

 A partir del logro de una identidad personal se configurará la identidad social, que enfocará los intereses de un grupo de individuos hacia un objetivo común, en este caso a encontrar mejores formas de convivencia entre los que asisten al programa y los que aún desconocen de el. En este sentido se parte de la conformación de interacción, de pertenencia, se vida colectiva como eje para lograr objetivos comunes. Los ciudadanos habitantes de calle de la Localidad de Chapinero asisten los días Martes y jueves de 8 Am a 2 Pm,al Ced Juan XXIII con un balance de la cobertura y participación es de 37 personas aproximadamente por sesión, estimadas en la etapa de diagnostico ( VER ANEXO 2).

 

DISEÑO METODOLÓGICO

 

El trabajo se desarrollo en etapas o fases, abordando tres ejes principalmente. Para iniciar este proceso debe partirse del concepto de que el individuo cobre personalidad desde la pertenencia a la comunidad, es decir en el lugar donde se socializa, aprende a vivir reglas, valores y establece una ética de respeto por sí mismo y por el otro ( Morales, 1998).

El proceso de acercamiento está basado en el compromiso de la psicología comunitaria en el intento de participación de los sujetos de intervención. Este sería "es el estudio de los factores psicosociales que permiten desarrollar, fomentar y mantener el control y poder que los individuos pueden ejercer sobre su ambiente individual y social, para solucionar problemas que los aquejan y lograr cambios en esos ambientes y en la estructura social (Motero, 1984)

Es este sentido, se pretende reconocer al habitante de calles como un sujeto de derechos, autonomo, valioso, con ideas y capacidad de decisión, son dinámicas que lo hagan re-creador de su realidad, a través de la lúdica. Este proceso está relacionado con la comunidad que se ve inmersa por esta problemática. Esta comunidad esta conformada por el habitante de calle, los brigadistas y las entidades que se encuentran dentro de la localidad. Partiendo de esta clasificación, uno de los ejes de trabajo se centrará hacia el habitante de calle, utilizando la cultura, como medio para enriquecer sus formas de expresión de comunicación, de interpretación y de participación a través del carácter formativo y recreativo del arte, la lúdica y el deporte. Por otro lado se abordará el otro eje que forma parte de esta comunidad: Los brigadista, los cuales estan directamente relacionados con el proceso y su función puede llegar a ser más integra, sí disponen de las bases y herramientas necesarias. Para ello, se ha diseñado un programa de capacitación descrito más adelante. Finalmente se intentará hacer contactos con algunas entidades o personas que con sus aportes físico, manuales o intelectuales puedan aportar de laguna forma a la inclusión y sensibilización por medio de la actividad lúdica por excelencia. Es así como se hace necesario trabajar frente a dos ejes específicos dentro del proceso de sensibilización, los cuales involucran a todos los actores sociales que se encuentran inmersos en esta problemática y que hacen parte de la comunidad.

Cada uno de los objetivos tienen en cuenta un abordaje participativo, a partir del reconocimiento del papel activo de los seres humanos, los cuales son considerados como actores y constructores de su realidad. Esta orientación, ubica al sujeto de intervención en el centro de dicho proceso, es decir, aquel que se supone sería estudiado ahora se convierte en investigador de su realidad, y de los efectos que ejerce sobre el mismo. Por ello, debe participar en la formulación de objetivos, como en todo el proceso, así como también, metodológicamente, se debe dejar espacio a la autogestión (Montero 1994).El primer eje se dirige hacia el ciudadan@ habitante de calle, el segundo eje está enfocado hacia los brigadistas y en el tercer eje se abordaría a la comunidad que forma parte de la Localidad de Chapinero teniendo en cuenta las instituciones involucradas.Antes de iniciar la descripción específica de cada uno de los ejes de trabajo dentro de este importante proyecto, es indispensable conocer algunas definiciones, características y conceptos referentes a la habitabilidad en la calle, para luego continuar con un análisis del aspecto lúdico

Pues bien, par el logro de los objetivos del proyecto y el título del mismo describiré los ejes de acción y matriz que sustenta el proyecto.El primero consiste en el acercamiento y sensibilización de los ciudadan@os habitantes de calle de Juan XXIII,el cual tiene en cuenta el abordaje de temas como la convivencia e integración social, la interacción y la cultura ciudadana. Basado en estrategias lúdicas de acercamiento para la participación comunitaria.

 

1.CRONOGRAMA DE ACTIVIDADES JUAN XXIII

 

         Se parte del fortalecimiento de las normas para la convivencia del habitante de la calle consigo mismo, con la comunidad y en su ¨CASA¨ Juan XXIII, formando hacia el buen trato con estrategias lúdicas y experienciales. Para ello, se elaborará un documento que sensibilice a la comunidad respecto a los aspectos que desconocen del habitante de la calle -Sus emociones y expresiones de afecto-.

 

ACTIVIDAD/ FECHA

17 de julio

22 de julio

29 de julio

31 de julio

Nombre

La convivencia

Convivencia en brigada de salud.

Convivencia e integración social

Salida Pedagógica

Mundo aventura.

Objetivos específicos

.Mediante actividades lúdicas y experienciales, identificar las normas de convivencia entre su microcontexto y la comunidad

Informar acerca de las consecuencias del consumo por medio de una jornada de integración recreo deportiva

Identificar las normas y valores que se deben practicar en el CED a través de un juego interactivo.

 

Propiciar la integración del grupo mediante una salida lúdico pedagógica para practicar las normas de convivencia trabajadas

Descripción

Inicio.

-División grupos

-          Rompehielos

- Actividad experiencial

Inicio Introducción

Presentación Grupo musical U.C.C

 Actividad experiencial

Lúdica

Premiación.

Inicio

Exposición del tema ¨Convivencia e integración¨.

Desarrollo del Juego.

Retroalimentación.

 

Logro

Definir principios para el manual de convivencia en la CASA y con la comunidad

Participación de la mayoría de los asistentes en las actividades lúdico deportivas como opción de ¨Enviciate al deporte ¨.

Participación del 100% de los asistentes por la estrategia lúdica de la actividad

 Participación basada en Trabajo en equipo, integración y solidaridad

Materiales

Música, hojas

Hojas, Sonido.

Acetatos, cartulinas, pruebas.

 

PRODUCTO

ESPERADO

FOTOGRAFÍAS ‘ VIDEO ‘ CARTILLA

 

 

Se continua con el trabajo hacia la expresión, para que el ciudadan@ habitante de calle logre identificar, definir y controlar sus emociones asertivamente por medio de estrategias lúdicas y experienciales.

 

ACTIVIDAD/ FECHA

 I sem Agosto

 II sem Agosto

 III sem Agosto

IV sem Agosto

Nombre

Video Foro

Educación emocional

Ejercicio:¨Parce- Recupero lo mio¨

Las emociones y la cultura

Salida Pedagógica

.

Objetivos específicos

.Mediante Esta estrategia pedagógica se pretende generar emociones para identificarlas y definirlas grupalmente

 Explicar las diferencias entre pensar, sentir y expresar una emoción       ( inteligencia emocional) mediante un ejercicio vivencial para que logre conocer sus emociones.

Motivar a los participantes a practicar diversas actividades ( lectura, baile música, deporte) que generan emociones y contribuyen a su beneficio mediante un taller de lectura, música y pintura

Propiciar la integración del grupo mediante una salida lúdico pedagógica

Descripción

Inicio.

Introducción

- Presentación de video cinta

-Mesa redonda y retroalimenta-ción.

Inicio Introducción

Exposición sobre el tema

 Actividad experiencial

Lúdica y conclusiones personales.

Inicio

Sesión de lectura grupal.

Sesión de música y emociones.

Sesión de pintura y emociones.

Retroalimenta- ción y expresión verbal y física de sentimientos

 

Logro

Que el grupo exprese las emociones generadas por la cinta y las defina y describa con sus palabras.

Que el grupo logre diferenciar las emociones y comprenda como controlarlas.

Participación del 100% de los asiStentes por la estrategia lúdica de la actividad

 Participación basada en la empatía, solidaridad y confianza

Materiales

Música, hojas

Hojas, acetatos.

 cartulinas,crayola,Lecturas, música..

 

PRODUCTO ESPERADO

CARTILLA – vides

 

Continuando con el proceso de interacción y apropiación del ciudadan@ habitante de calle, se enriquecerán las formas de expresión, de comunicación y de interpretación a través del carácter recreativo y formativo del arte y el deporte en el Habitante de calle

 

ACTIVIDAD/ FECHA

 I sem Septiembre- octubre

 II sem Septiembre- octubre

 III sem Se-sepptiembre-octubre

IV sem Septiembre-octubre

Nombre

Taller manual I

Encuentro cultural

Taller manual II

Encuentro deportivo

¨Día H.C¨

Inter brigadas.

Objetivos específicos

. Enseñar un arte manual con el fín de relacionar su proceso de elaboración con la capacidad para concretar metas y fines comunes

 Identificar otras expresiones del arte que contribuyan a dirimir el consumo y la inestabilidad emocional. vivencial para que logre conocer sus emociones.

. Enseñar un arte manual con el fín de relacionar su proceso de elaboración con los valores y normas de convivencia

Propiciar la integración del grupo mediante una Jornada lúdico deportiva.

Descripción

Inicio.

Introducción

 

Actividad

Inicio Introducción

 

 Actividad.

Inicio

.

Actividad

 

Logro

Que el grupo Aprenda un arte y logre identificar durante el proceso de elaboración los factores que se relacionan con su vida.

Que el grupo Aprenda un arte y logre identificar durante el proceso de elaboración los factores que se relacionan con su vida.

Participación del 100% de los asistentes por la estrategia lúdica de la actividad

Que se logre una Participación en diferentes act. Lúdico deportivas

PRODUCTO ESPERADO

Fotografías - cartilla

 

Fiablemente se reforzarán temas de interés a partir de la comunidad y que los ciudadan@s Habitantes de calle asistentes propongan para contribuir a la formación de su identidad socio cultural.

 

ACTIVIDAD/ FECHA

 I sem Octubre

 II sem

Octubre

 III sem

Octubre

IV sem

Octubre

Nombre

Video Foro

 

Tema convivencia, autoestima y valores

Tema : Capacitacion, talleres (arte,alimentos)

Clausura.

Objetivos específicos

Mediante un video se pretende motivar al H.C hacia la educación. Finalmente se clasificaran en 2 niveles según el grado de educación y prueba de conociemientos.

 

Mediante el trabajo en comunidad y la participación mutua

Propiciar la integración del grupo mediante una Jornada lúdica.

Descripción

Inicio.

Introducción

- Presentación de video cinta

Inicio Introducción

 Actividad.

Inicio

Introducción

 Actividad.

 

Logro

Que el grupo fortalezca y mejore sus conocimientos y los relacione con su vida.

Que el grupo fortalezca y mejore sus conocimientos y los relacione con su vida

Que el grupo fortalezca y mejore sus conocimientos y los relacione con su vida

Que se logre una Participación en diferentes act. Lúdicas.

Materiales

 

 

 

 

 

Dentro de este diseño metodológico se lograron conformar unidades de análisis como fruto del acercamiento, de la interacción y de la estrategia lúdica utilizada para abordar la situación de habitabilidad en la calle, la cual dio el soporte suficiente para conocer, unir y vincular la participación más allá de un interés material o asistencial.

Es conveniente remitirse a los diarios de campo y fotografías de algunas sesiones realizadas.

 

CATEGORÍA

DESCRIPCIÓN[8]

RELACIÓN

PERTENENCIA: La pertenencia se define como la dimensión de sentirse parte de, como identificado con,donde sienta que comparte con otros valores, ideas (Sanchez, 1996).

¨Yo quiero tener una función, yo puedo cuidar los carros´

¨En este lugar se respira un aire diferente y uno puede hablar ¨

Situaciones como: El embellecer el CED, pintando, haciendo los carteles para la decoración y limpiandolo.

Tomar asiento con confianza,.

Preparar en la cocina una comida colectiva.

Desplazarse por iniciativa propia a la zona de fumadores.

Traer elementos de uso común que hagan más convivible el CED        ( Argollas para la rana, CD´s).

Se puede afirmar que la pertenencia es una dimensión de la cual se apropió el ciudadano habitante de calle asistente a la brigada durante las reuniones, donde pudo sentirse escuchado, aceptado y tenido en cuenta para que se sienta importante y valorado sin cambiar su cultura, valores e ideas.

INTERACCIÓN

Se define como uno de los aspectos funcionales para una comunidad saludable. Se relaciona con el apoyo mutuo, la solidaridad, el trabajo en común y la cooperación (Wiesenfeld, 1994).

LA SOLIDARIDAD

La solidaridad se define como el colaborar al otro sin interés y se encuentra relacionada con el apoyo mutuo, el cual es un componte funcional para una comunidad saludable.

LA COOPERACIÓN

Según Wiesenfeld (1994), la cooperación es un aspecto indispensable dentro de una comunidad funcional, si este no se puede conformar el concepto de comunidad.

TRABAJO EN COMÚN

Teniendo en cuenta los elementos claves para formar comunidad descritos por Wiesenfeld, (1994) y Montero (1984), se puede definir el trabajo en común como el resultado de la cooperación, la solidaridad y la interacción, encaminado hacia un objetivo común.

Solidaridad

Se identifica en detalles tan sencillos como compartir la bolsa de desodorante que se entrega a los ciudadanos asistentes a las brigadas al que por llegar tarde no alanzo a recibirla, el hecho de colaborarle al compañero a exprimir su pantalón recién lavado,  el detalle de prestarle el vaso al compañero para tomar colada, la colaboración para repartir el refrigerio por iniciativa propia, recoger los papeles y sugerirle a los compañeros que boten la basura en las bolsas.

¨Venga Mari Luz, coja usted de una punta y yo de otra¨

Expresión vista en un momento en que se encontraba lavando la ropa y necesitaba exprimir el pantalón (Ver anexo 3 ).En el juego se motiva a la interacción y pensar en el otro así sea por espacio corto de tiempo.

COOPERACIÓN

La lúdica pudo generar cooperación momentanea en los participantes Un ejemplo se observó cuando intentaron resolver los juegos de la ludoteca, donde los que lograban descifrarlos le enseñaban al otro sin interés alguno.

¨venga, esa argolla usted l a mete por aquí y safa el enredo¨

Contar a los compañeros para que alcance el refrigerio, traer alimentos para compartir con otros, reclamar el refrigerio del que se está bañando, preguntar por la ausencia de algún asistente.

¨ Hay dos en el baño, que faltan por refrigerio¨

¨Toca partir la torta por la mitad pa´que alcance pa´todos¨

¨Nosotros compartimos el desodorante¨

¨Este man se fue ? ¨

¨dejelo entrar, a lo bien,

TRABAJO EN COMÚN

Por medio de lo lúdico en los encuentros deportivos, en el campeonato de rana por equipos, se entablaba un trabajo en común Cuando se estaba embelleciendo la casa, cada uno quería participar de una función, uno pintaba las materas, otro limpió el pasto de la acera, otro empezó a realizar los volantes, otro, barría y finalmente se sentía útiles y pertenecientes a un sitio que los acepta como son y les permite la participación y el dialogo.¨

La solidaridad para el ciudadano que habita en la calle, significa colaborarle al otro momentáneamente sin generar vínculos afectivos.

La cooperación es intervenir con acciones para que el otro y el medio obtenga beneficios. Se dá naturalmente pero no genera dependencia afectiva, ni otra clase de vínculo.

El trabajo en común es motivarse a realizar una actividad entre varios para obtener un momento de descanso de su vida en la calle.

 

COMUNIDAD

Es definida como un subgrupo de la sociedad que se percibe a si mismo como distinto a la sociedad en algunos aspectos (Rappaport, 1980).

¨Nosotros formamos una parte diferente de la sociedad¨

¨sólo dialoguen con nosotros y aprenden, hemos vivido y conocemos¨

¨yo prefiero andar solo, que cargar con otro, uno se une con otros mientras la noche¨

¨ la mayoría nos levantamos, retacamos, hacemos moneda pa la sopla y viene la hora warner. ¨

¨Uno ya sabe como es, lo vé o le enseñan, coje el alcohol y le pone fuego para quemarle el veneno y que no afecte la retina¨

La comunidad para el ciudadano habitante de calle es percibida como los otros y ellos se consideran a parte de la sociedad. Los que habitan en la calle tienen sus propias características, un código de comunicación, unas normas y leyes entendidas entre ellos, por lo tanto han conformado un subgrupo por las necesidades y estilo de vida en que se encuentran.

LA MARGINALIDAD

La marginalidad es definida como la forma de estar al margen del desarrollo del país, la no-participación en el ámbito económico, social, político y cultural. Los marginados para los desarrollistas son los campesinos e indígenas, los habitantes de los barrios y villas de las grandes ciudades, que tienen este origen y reproducen en la ciudad su cultura y modos de vida atrasados(Tovar Torres,2000)

 

¨Yo por ahí vendo rosas o cuido lo carros en la zona rosa, con eso hago moneda...¨

¨déjeme entrar, yo solo bailo con ella y me salgo¨

¨Estamos en eL parche de chapinero, y uno retaca pa´el almuerzo después de las tres. ¨.

¨uno no está haciendo nada en la noche y llegan a montarla los tombos, que día me dieron una paliza, me quitaron las rosas, las bichas..¨

¨Solo queremos trabajar, una oportunidad, de lo que sea, que no nos miren como raros, somos humanos¨.

¨Encontrar algo que hacer, leer, ver películas, hacer¨..

La marginalidad para el ciudadno que habita en la calle representa el no ser tenido en cuenta para actividades y labores. Elabora una automarginalización, al alejarse de sus vínculos afectivos y materiales.

Son participantes del ámbito cultural social y político al ser parte de una realidad que vive, se alimenta e interactua con el otro.

La lúdica de nuevo ingresa como facilitadora del proceso de participación, en lo cultural y social. Al incentivarlo a realizar una tarea, un taller manual, un escrito, una lectura, le permite sentirse parte de..

LA CULTURA COMÚN

Se define como el sistema de símbolos compartidos, una visión de mundo, una interpretación de la vida cotidiana construida a través de la comunicación ( krause, 1999).

Se caracteriza por la presencia de movimientos claves que se pueden trasladar a equivalencias verbales en las mismas palabras de las personas del Cartucho, correspondiendo a la vestimenta y a los accesorios usados y a todo el repertorio de movimientos corporales y faciales que remplazan las palabras divididos en dos clases: KINETICA, es decir el comportamiento cultural internalizado corporalmente y que se puede asumir como natural, por ejemplo el modo de camina (García,1998).

En el ciudadano que habita en la calle hay un claro estilo de vida conformado a partir del medio en que se ha establecido.

¨hacer moneda¨. ¨Retacar¨, ¨ñero´, ¨Bichas¨,¨Chamberlan¨, ¨Pipol¨, ¨Visaje¨, ¨torcido ¨, ¨Parchamos¨, ¨ la nave¨¨el jíbaro¨, ¨Pisémonos´, ¨ No me terapee¨, ¨La sopla¨, ¨ la vuelta¨, ¨¨en la buena¨, ¨paniquiado¨, ¨cambuche¨, ¨La cajita¨, ¨ el dado¨, ¨distrabe¨, ¨traba¨, ´bareto¨,¨¨doble¨, ¨Mario¨, ¨man¨, ¨chamba¨, ¨compinche¨, ´falton¨, ¨acelere ¨. Entre otras.

De define como los aspectos que caracterizan el estilo de vida del ciudadano que habita en la calle. Entre estos están su expresión verbal y no verbal, su aspecto físico, las actividades que realiza y las relaciones con los otros. Conformando una cultura característica de calle.

LA LUDICA

La lúdica a partir de la comprensión de unas ideas claves como: el ocio, el juego, el placer, el goce, el arte, la educación y la ética. Estos términos conformarán el tejido conceptual que dan transfondo a la lúdica y la recreación (Ffunlibre,2002: Memorias del Simposio Nacional).

Vigotski (1998), quien se refiere a la recreación y la lúdica, como una experiencia combinatoria a partir del presente y el pasado, de lo vivido y lo experimentado. Es toda realización humana creadora de algo nuevo

Las actividades diseñadas como la ludoteca, los parches de lectura, Encuentros deportivos, musicalísimos, concursos. El arte como el trabajo en greda, manillas, dibujo, pintura, poesía, baile, cine foros, obras de títeres. Los talleres como icopor, chocolatinería, manillas, origami, pintura.

Actividades lúdicas propias que emergieron en el ciudadano habitante de calle: La cajita, el dado, el parqués, el ajedrez, carrera de perros, la rana. En el arte: Trabajo con alambre, trabajo con latas de cerveza haciendo fíguras, manillas, poemas, escribir, declamar, cantar y bailar.

La lúdica permite educar, movilizar y motivar hacia un tema específico mediante una participación libre y activa. Genera placer, distensión, unión, trabajo en común, comunicación, entretenimiento, alegría y educación.

EXCLUSIÓN

 Procede del verbo latino “excludere”[9], que significa echar a una persona o cosa fuera de un sistema cerrado o fuera del lugar que ocupa. la exclusión se relaciona con los pobres y con grupos poblacionales específicos: prostitutas, homosexuales, enfermos de SIDA o crónicos, minusválidos, expresidiarios, mendigos, habitantes de calle, alcohólicos, drogadictos, quienes “rompen con el ideal de persona” construido por una sociedad que persigue el éxito, la juventud, el dinero, la belleza, la autosuficiencia, el uso tecnológico (Tovar, 2000)

´Somos aparte de la sociedad¨, ¨Dicen que nos colaboran pero no nos dan empleo¨. ¨Le pediría al gobierno que nos dé una fuente de empleo, si uno hace algo se distrae y deja el consumo¨, ¨trabaja uno seis meses en convenios y luego queda sin nada, pa que¨. ¨Uno va a conseguir algon y lo rechazan¨, ¨yo me visto así no porque quiera sino porque no tengo mas¨, ¨Que nos pogan un oficio¨¨donde está toda la plata que deben invertir, se la roban

Exclusión se relaciona con la falta de fuentes de empleo, oportunidades y actividades dirigidas a la población que habita en la calle. Fuentes de empleo o actividades duraderas, constantes y productivas caracterizadas por un seguimiento adecuado de los ejecutores y de los resultados del oficio. Este punto es básico dentro del proceso de mejoramiento en la calidad y estilo de vida del ciudadano que habita en calle.

 

Complementando el proceso de sensibilzación descrito en la parte inicial del diseño metodológico, se trabajó hacia el grupo que conforma los Brigadista. Teniendo en cuenta su labor de contacto y asistencia brindada a los habitantes de calle, se logró convenir una serie de capacitaciones para complementar su labor.

            Para las sesiones se entregará guía de trabajo o resumen soporte a los temas trabajados, los cuales quedarán formando parte del cuadernillo del brigadista.

 

Actividad

Indicador de logro

Contenido

Metodología

Materiales

ModuloI CARACTERÍSTICAS Y VALORES DE UN brigadista como formador integral.

Que el brigadista identifique la misión visión y la importancia de capacitarse como formador integral.

Introducción

Definción de la labor del brigadista.

Definición de formador integral.

Características del brigadista como formador integral.

Responsabilidades de un facilitador o formador integral.

Beneficios e impacto social.

Se realizará mediante ejercicios prácticos y escritos en los cuales cada brigadista participará para lograr definir conceptos comunes.

Los materiales necesarios para cada ejercicio práctico

Modulo II

CRECIMIENTO PERSONAL

 Que el brigadista fortalezca el concepto de sí mismo, su autoconfianza y logre focalizar su proyecto de vida   e identifique los  valores y responsabilidad que debe poner en práctica para ser un formador integral

Temas:

Auto estima

Auto confianza

Autoconcepto

Auto eficacia

Proyecto de vida

Se realizará mediante una clase magistral y práctica en su mayor parte por medio de ejercicios prácticos y exposiciones grupales

Los materiales necesarios para cada ejercicio práctico.

MÓDULO III

Propuesta de Trabajo participativo

Determinar los

Temas que son indispensables para trabajar con los brigadistas y que les posibiliten desarrollar una mejor labor 

Temas:

Cual es la labor del brigadista

Encuesta sobre temas de interes

Descubriendo debilidades y necesidades

Conclusiones

 

 

 

MODULO V

ESTRATEGIAS LÚDICAS APLICABLES AL CONTEXTO HABITANTE DE CALLE

Brindar algunas herramientas desde la lúdica que facilitan el acercamiento y la enseñanza de ciertas temáticas al ciudadan@ hab. de calle.

Temas:

Definición de lúdica.

Aprendizaje experiencial, significativo.

Definición yy ejemplos de Juegos, dinámicas, rompehielos

Ejercicios grupales

 

 

Evaluación

Determinar que aspectos son necesarios mejorar y cuales son pertienentes para la labor del brigadista.

Evaluar si es pertinente la capacitación a los brigadistas.

 

 

El producto final será la descripción de los temas e interés para trabajar con los brigadistas y la evaluación de la propuesta para determinar si es viable continuar con la propuesta.

 

Finalmente, para realizar un proceso integral de sensibilización es necesario el acercamiento con las instituciones interesadas o que de laguna manera se ven afectadas por esta en la problemática de habitabilidad en la calle, mediante contactos y sesiones de sensibilización acerca de esta realidad para lograr su participación.

Los contactos realizados permiten formar redes y a la vez adquirir aportes para el mejoramiento y sostenimiento del proyecto. La estrategia para las convocatorias realizó personalmente o por medio de volantes de invitación.

El sostenimiento de esta clase de proyectos, estan determinados en gran parte por la cooperación de las instituciones que se encuentran involucradas en este problemática. La estrategia de acercamiento se realizó mediante procesos de sensibilización, en conversatorios, exposiciones, invitaciones al lugar de encuentro o contactos directos por medio de folletos. Teniendo en cuenta esta necesidad de sensibilizar a la sociedad en general ante esta realidad de habitabilidad en la calle, se propuso la elaboración de una cartilla que facilite el conocimiento de la cultura de la calle y que plantee el lado humano del ciudadan@ que habita en ella. A su vez direccionala sobre diferentes alternativas de contacto, sensibilización, inclusión y acercamiento con población que habita en las calles.

 

 

ACTIVIDAD

OBJETIVO

LOGRO

PRODUCTO

Información a los comerciantes e instituciones

Lograr un previo acercamiento dando a conocer lo realizado en el CED.

Los volantes entregados y primeros contactos

 

Convocatoria

Invitar a conocer el proyecto a las instituciones que se lograron contactar

La asistencia y el desarrollo de la reunión.

 

Participación Brigadas

Lograr el apoyo de instituciones para el acompañamiento lúdico en las brigadas

Lo s contactos y participación

 

Participación en capacitaciones

Lograr que talleristas se vinculen al programa para la capacitación

Los talleres realizados por expertos convocados para apoyar la labor en el CED

 

Conversatorios y acercamientos a la comunidad académica

Lograr que el proyecto y la problemática de habitabilidad en calle sea abordada desde la academia

Las actividades académicas realizadas entorno a esta problemática.

EL producto final será la cartilla de sensibilización, folleto y la presentación gráfica del proyecto.

 

ACTIVIDAD

AGOSTO

SEPTIEMBRE

OCTUBRE

NOVIEMBRE

Sesiones lúdicas de sensibilización con habitante de calle

Martes del mes

Martes del mes

Martes/JUEVES del mes

 

Sesiones de contacto y fortalecimiento brigadas y con la comunidad e instituciones.

 

 

 

 

Elaboración de propuesta y cartillas

 

 

 

 

 

 

 

Matriz: MARCO OPERATIVO

 

Sensibilizar, informar y orientar a la comunidad involucrada dentro de la problemática de la habitabilidad en la calle         ( Comunidad de la localidad, brigadistas y habitante de calle)        mediante procesos Lúdicos psicosociales con el fin de facilitar la integración social del habitante de calle con la localidad y contribuir a fomentar la convivencia social.

1.       Que el habitante de calle reconozca y fortalezca las normas básicas para la convivencia consigo mismo y la comunidad y se construyan aportes desde su visión hacia la problemática

2.       Que los brigadistas reconozcan su labor como promotores de convivencia fortaleciéndose en temas específicos que contribuyan a la convivencia entre el habitante de calle y comunidad y se construyan aportes desde su visión hacia la problemática

3.       Que la comunidad inmersa en la problemática de habitabilidad en la calle se haga participe mediante sesiones de sensibilización y aportes hacia la problemática para contribuir a la convivencia social.

4.       Las actividades realizadas y la Participación de los ciudadanos H.C en Talleres lúdicos y actividades formadoras encaminadas hacia el cuidado personal y cuidado de su entorno donde se medirá su impacto en el cambio personal y del sitio de reunión.

5.       Participación de lo brigadistas en las sesiones de capacitación. Delimitacíón de temas de interés. Y la praxis de los temas y actividades lúdico formadoras aprendidas, en su localidad.

6.       Participación ó contactos con instituciones y comunidad en las sesiones de sensibillización y en aportes para contribuir a la convivencia habitante de calle comunidad.

 

1.Sesiones lúdicas de sensibilización (nocturna-diurna). :Cineforos.Talleres de lectura. Sesiones de arterapia ( pintura, greda,manillas, icopor), Sesiones de rescate de habilidades, encuentros deportivos.

2.Contacto y acercamiento. Sesión de reconocimiento de labor (construcción de misión y visión). Identificación de temas y necesidades. Diseño y manejo de talleres. Elaboración de propuestas. Organización de brigada masiva hacia la sensiblización.

3. Contactos con instituciones. Contactos con promotores en capacitación hacia el habitante de calle en talleres hacia el arterapia. Gestión de recursos. Sesiones de sensiblilización a la comunidad participando en las brigadas. Encuentros o conversatorios hacia la corresponsabilidad social. Encuentro lúdico hacia la sensibilización.              

1.Manual o Cartilla de sensiblización para la comunidad redimensionando la visión que ha elaborado hacia el habitante de calle, a patir del contacto directo con el h.C..

Manual de actividades lúdicas para la sensibilización hacia el H.C. Material de sensibilización: fotografías o video.

2.Manual o cartilla del brigadista como promotor de convivencia. Resultados estadísticos de contactos y cobertura.

3.Folleto informativo para la sensibilización de la comunidad académica y motivación para el evento de corresponsabilidad social..

 Propuesta final para abordar la problemática a partir de las necesidades y debilidades encontradas en el proceso de acercamiento en estas tres instancias.

 

                       

 

4. ANÁLISIS DE PROCESOS

 

Análisis de los indicadores de logro

ACTIVIDADES REALIZADAS CON LOS CIUDADANOS ASISTENTES A JUAN XXIII:

PARTICIPACIÓN DE LOS CIUDADANOS HABITANTES DE CALLE EN TALLERES LÚDICOS

 

ACTIVIDAD

LOGRO ALCANZADO

FORTALEZAS

ENCONTRADAS

DIFICULTADES ENCONTRADS

ANÁLISIS

SESIONES LÚDICAS RECREATIVAS para la sensibilización en el ciudadano habitante de calle(autoestima, convivencia, reconocimiento de sí mismo)

Sesiones de sensibilización agrupadas de la siguiente manera:

1.De conocimiento e interacción.

2. De trabajo individual y autoreconocimiento

3. De trabajo en grupo, concursos

4. Musicales

5. Cine foros

6. Arte –manualidades

7. Salidas nocturnas para generar mayor confianza.

8. Encuentros deportivos

9. Cooperación y participación en la realización de comida comunitaria donde todos ponen algún ingrediente y se almuerza comunalmente.

Los ciudadanos habitantes de calle asistentes a Juan XXIII, ya esperan alguna programación durante su asistencia a las brigadas.

Las actividades permiten la interacción con el asistente y genera mayor conocimiento.

La asistencia en promedio es de 25 a 30 pax. De las cuales a las actividades hay asistencia de 10 a 15 personas permanentemente, teniendo en cuenta que no siempre son las mismas.

Los musicales o actividades basadas en la música generaron participación masiva.

Los concursos grupales como concéntrese, dramatizados, títeres, permiten abordar el grupo con un tema específico.

Las ludotecas realizadas generaron interés y participación activa.

Los cine foros permitieron conocer emociones y concienciar sobre la perseverancia.

Se ha logrado cohesión, algo de identidad con el lugar y apropiación del sitio.

La convivencia en el sitio ha mejorado, por los momentos de interacción generados por las actividades. El saludo, el pedir el favor, el preocuparse por mantener limpio el lugar, el pedir silencio al realizar una actividad.

Los rotacuento y parches de lectura han aumentado la participación.

Llegan a la brigada y se organizan en grupos para jugar rana, libre y espontaneamente.

Preguntan al llegar a la brigada ¨qué vamos hacer hoy? Los talleres de arte vincularon a la participación.¨.

El espacio limita las actividades.

La finalización del convenio alejó la asistencia debido a que se realizó una ceremonia como si fuera el cierre total de las brigadas y del servicio

Escasez de recursos para aseo, alimentación, materiales.

 La inconstancia de los ciudadano habitantes de calle asistentes, tanto para estar en la brigada martes y jueves, como en la participación de las sesiones.

La estrategia asistencial que ha conllevado a que el habitante se acostumbre a su realidad y supoga que el estado le debe dar y mantener.

El desinterés de la asistencia a brigadas.

Las condiciones en que muchos de los asistentes llegan a las brigadas (Golpeados, trasnochados, Luego de una traba, luego de beber, enfermos, agresivos, descuidados físicamente,...) y no encontrar espacio ni cobertura suficiente.

La necesidad de permanecer las dos jornadas por mi parte, para mantener un proceso.

Los días y el tiempo de las brigadas ya que para realizar un proceso de seguimiento se necesita disponer de mayor tiempo y no con uno o dos días a la semana de actividad se pueden lograr resultados.

Los reclamos de la comunidad vecina por las jornadas ya que según la alcaldía y el proyecto, los ciudadan@ no deben transitar por el barrio, unicamente deben subir al CED en camioneta.

La condición asistencialísta de las brigadas y los pocos recursos para las jornadas

El manejo de recursos en los que no se veían los resultados, sino solamente se mantenía igual el proyecto.

Las actividades que se realizan con el ciudadano habitantes de calle, deben ser rápidas, de movimiento y siempre con un objetivo ya que las condiciones en que llegan no favorecen ciertas actividades.

Se debe mantener una programación mensual de actividades.

Los encuentros deportivos generan unión, vínculos y comunicación, motivan y permiten interactuar naturalmente.

Los cine foros, deben mantenerse y establecerse dentro de la programación.Las ludotecas deben permanecer durante las sesiones así como los parches de lectura. La música en las dinámicas mantiene la atención.

Debe mantenerse una posición distante y a la vez cálida, de tal manera que se mantenga autoridad y confianza, evitando la manipulación.

Las jornadas nocturnas realizadas con previo aviso en el día permite mayor comunicación y motivación para el hab. de calle con los facilitadores.

Dentro del proceso de actividades, algunas influyen en la necesidad de mejorar la calidad de vida en el asistente de tal manera que se remite al CAT o a otra institución, pero debe mantenerse un contacto telefónico o un seguimiento a los remitidos.

El asistencialismo es de carácter inmediato, su nivel de trascendencia es muy bajo y genera un servilismo y obligatoriedad poco productivos para la inclusión.

El clientelísmo y los intereses individuales conllevan a una pésima utilización de los recursos y por ende a un servicio superficial y asistencial.

PARTICIPACIÓN DE LOS BRIGADISTAS EN LAS SESIONES Y DELIMITACION DE TEMAS DE INTERÉS

Se lograron realizar contactos con el coordinador de Brigadas y los coordinadores por localidad.

Se asistió a las reuniones semanales de los brigadistas presentando la oportunidad de apoyo de la Universidad.

Se realizaron 5 – 6 jornadas totales de capacitación.

Se realizaron 4 sesiones de acercamiento y contacto con coordinador y administrador de base de datos

El interés de los brigadistas por capacitarse.

La entrega a su labor.

La disponibilidad del coordinador para la intervención.

La delimitación de los temas por medio de una encuesta.

El compromiso de algunos.

Las capacidades, actitudes y características de los brigadistas.

La construcción mutua de la misión y visión de los brigadistas así como el perflil.

El acceso a información estadística de brigadas

Los horarios y programación de los brigadistas no permitió establecer un horario fijo para las sesiones y afectó la asistencia.

La poca disponibilidad de tiempo por parte de la promotora del proyecto ya que debe tener un horario amplio para adaptarse a los horarios de las brigadas.

La baja asistencia por las programaciones semanales de contactos, georeferenciación, plan de emergencia centro entre otras, que se cruzaban con el horario de la jornada de encuentro.

Los brigadistas son personas con una gran disposición para trabajar, aman su labor y hay compromiso alto por ella. Para realizar una capacitación completa se debe estipular dentro de las sesiones semanales o institucionalizar una fecha quincenal para ella.

Los temas que se consideran pertinentes para la capacitación son : Estrategias lúdicas para el acercamiento a la comunidad, gestión de recursos, solución de conflictos.

Manejo de estrés y control de emociones.

Deberes y derechos de los ciudadanos.

CONTACTO CON LAS INSTITUCIONES Y COMUNIDAD

§          Contactos con entidades como: FAC, Centro comercial Acuarium, TV AMIGA, Fundación Real de Colombia, Panaderías del sector, Implementador de Ludotecas, Coordinador de talleres de arte e icopor, Por una Colombia mejor, Universidad Católica, Bienestar Universitario – Área cultural.

§          Sesiones de reunión con el director del área cultural y por una Colombia mejor

§          Posibilidad de abrir una nueva linea de acción de este programa enfocado a la habitabilidad en calle.

§          Convocatoria institucional para trabajar en equipo hacia esta problemática : Bienestar, Facultad de Psicología, por una Colombia mejor y otras facultades.

§          Conversatorio sobre la habitabilidad en la calle.

§          Divulgación del proyecto en la universidad y con las instituciones.

La participación de las instituciones contactadas tanto con apoyo físico, como en la asistencia a las convocatorias y reuniones organizadas en el CED.

Prestación del espacio físico de La Fundación Real de Colombia para las Brigadas.

La participación del área cultural U.C.C prestando grupos musicales.

Las reuniones realizadas con: Por una Colombia mejor de la U.C.C

La partcipación de la comunidad académica en el primer conversatorio sobre este tema organizado en la Universidad.

La disponibilidad de ciertas instituciones para colaborar con diversas iniciativas de mejoramiento.

La disponibilidad de los talleristas participantes para ser multiplicadores de su labor y fomentar el trabajo en común (German Cabrera, Reinaldo Tibasusa, Maurico, Tallerísta de Lectura de Biblio Red).

La disponibilidad de tiempo que demanda la gestión y contacto con otras entidades.

Falta de divulgación y reuniones de mayor cobertura.

Los contactos y la asistencia a reuniones que demandan  tiempo.

La desvinculación de las entidades que trabajan hacia la problemática tanto a nivel ciudad como al interior universitario.

La inconstancia en la participación de las instituciones convocadas.

El trabajo interinstitucional es el eje de sostenimiento de proyectos sociales y pueden ser fuente de solución de la principal queja que atañe al hab,. de calle: El desempleo y la falta de oportunidades.

Se necesita disponer de tiempo y contactos para realizar una buena gestión y lograr contactos duraderos, ya que cierta participación puede ser asistencial y no contribuye al mejoramiento del programa. La sensibilización de la comunidad es totalmente primordial, de tal maneRa que se conciba al ciudadano que habita en las calle como un ser humano que rie, siente, canta, sueña y que tiene una historia que marca su presente.

 

 

 

RELACIÓN TEORÍA PRODUCTO

 

Según Rappaport (1980), la psicología comunitaria pretende el cambio social, involucrando las relaciones de los individuos con los otros, las escuelas, hospitales y tribunales. Este cambio se enfoca hacia la distribución equitativa y máxima de los recursos psicológicos y materiales. De tal manera, que lleve los servicios a la comunidad que mas lo necesite, así mismo debe prevenir la aparición de mayores dificultades. La psicología comunitaria requiere de acción y conceptualización, es decir, aplicar y analizar.

Es por ello, que la problemática de la habitabilidad en la calle debe partir de un cambio social en los esquemas, prejuicios y creencias que la comunidad ha gestado entorno al ciudadano que habita en la calle. Es un cambio hacia la concientización y sensibilización social, donde surjan aportes, ideas y acciones en pro del beneficio mutuo.

Esta dinámica se puede concebir como un asistencialísmo formador o como un asistencialismo destructor. Es asistencialísmo formador cuando las acciones llevadas a cabo  son de carácter motivador para la participación en actividades formativas y de mejoramiento por parte del ciudadano habitante de calle. Asistencialismo destructor cuando las acciones son inmediatístas y promueven el mantenimiento de la problemática ya que se encuentran sin el apoyo formador y de mejoramiento individual y social que busca el desarrollo de las subcomunidades.

Uno de los inconvenientes al aboradar la temática de habitabilidad en calle, es considerar como marginados a los ciudadanos que se encuentran en estas circunstancias.

  Esta categorización de la marginalización[10] es contradictoria y algo efímera, al incluir en su definición a los campesinos e indígenas y habitantes de las calles, afirmando que estos subgrupos tienen una no participación en el desarrollo del Pais, siendo que por el contrario, con la única razón de su existencia ya representan un valor participante dentro de la sociedad.

Así mismo sucede con la población que habita en la calle, la cual es catalogada como disfuncional[11] social, económica y políticamente hablando, pero al igual que los subgrupos nombrados anteriormente, los ciudadanos que habitan en la calle, en su estado y estilo de vida ya forman parte de un sistema social, económico y político. En lo social se refiere al lugar público donde conviven y las relaciones que han conformado, en lo económico, representan un valor para el estado y en lo político se relaciona con la identidad de ser humano con derechos y deberes capaz de asumir decisiones en beneficio de lo propio y del colectivo.

Hay procesos comunitarios que se ven afectados por las condiciones en que son encaminados; desde un deficiente desarrollo de los recursos tanto físicos como humanos, el activismo o asistencialismo descartando el sustento teórico y la posición netamente política que pretende mantener su statu quo y se desinteresan realmente por el trabajo comunitario, por los problemas reales de miseria y por aquellas necesidades que padece el ser humano.Reflejo de ello, es la actualidad en la política colombiana, donde el desarrollo de los recursos a proyectos sociales no es efectivo ni eficiente por los intereses individuales de control, riqueza y poder social.

Es allí donde el abordaje de la psicología comunitaria como disciplina debe motivar al cambio en los sistemas sociales implicados en la utilización ineficiente e ineficaz de los recursos.

Los ciudadanos que habitan en la calle han conformado un subgrupo dentro de la sociedad civil, que se auto concibe como distinto por el estilo de vida que han desarrollado. La definición de comunidad que Rappaport utiliza se relaciona al proceso que acontece al ciudadano que habita en calle, ya que se entiende que la comunidad es un subgrupo de la sociedad que se percibe a sí mismo como distinto a la sociedad en algunos aspectos ajustándose a un ambiente específico.

Por lo tanto si es comunidad, se pueden clasificar categorías dentro del sentido de comunidad. Las comunidades circunstanciales: son las que se conforman por exigencias del medio y su interacción con él. Las comunidades pre elaboradas: son las que se han conformado bajo unos objetivos específicos y se mantienen en ambientes artificiales diferentes a los que acostumbra el individuo.

Las comunidades inmediatistas : Son las que el individuo conforma para satisfacer exclusivamente alguna necesidad y luego de realizada se desvincula de ella.

En este sentido, la comunidad incluye tres elementos nombrados en los apartados anteriores: pertenencia, interrelación y cultura común (Krause,1999).

En el ciudadano que habita en la calle prevalece la pertenencia cuando hay un interés de por medio y pretende realizar una necesidad, al ya satisfacerla se desvincula de ella pero mantiene los valores, ideas que a elaborado en su dinámica de interacción en la calle.

La interrelación en este contexto se manifiesta al no existir la necesariedad de compartir un territorio físico para la formación de comunidad. El ciudadano habitante de calle se ubica en diferentes espacios geográficos pero mantiene su identidad y estilo de vida común, sin importar la localidad en que se encuentre. Sin embargo, hay diferencias en la actitud hacia su entorno (mayor agresividad en los mártires que en Chapinero). Ahora, si se pretende consolidar un proceso es necesario disponer de un sitio de encuentro que permita consolidarlo. Y la cultura común en el ciudadano que habita en las calles, se evidencia en su código lingüístico, en el cual hay conceptos, expresiones faciales que se diferencia de otras comunidades. Este código de comunicación es compartido por los que habitan en la calle, así como la visión del mundo, las causas de su situación actual, las actividades que realiza, las sustancias que consumen.

 Wiesenfeld (1994), señala un aspecto fundamental para una comunidad saludable es el concepto de red social, el cual relaciona con la múltiples conexiones entre los individuos y subagrupaciones que integran una comunidad. En este punto se presenta un desequilibrio en el abordaje de esta problemática. Las instituciones que trabajan entorno a la problemática en ciertos casos padecen de ¨Celos institucionales¨, de tal manera que sí alguna utiliza una estrategia y la encuentra efectiva no la comunica para mantener el control y liderazgo en el tema. Son más de 14.000 personas las que habitan en la calle y si cada institución actua en diversas direcciones no se va a consolidar una un objetivo común. Por otro lado, en las localidades, como Chapinero hay gran cantidad de instituciones, emisoras, teatros, supermercados, centros comerciales, residencias, hospitales, instituciones educativas que pueden gestar planes de acción hacia esta problemática, incluyendo este tema como un tópico generativo en instituciones educativas, como una meta de proyección social en las entidades, cómo una estrategia para fomento de empleo en tareas varias para los centros comerciales y residencias, como un medio para fomentar el entretenimiento en los teatros, parques, bibliotecas y museos, como tema de investigación en universidades, como una campaña en las emisoras, entre otros.

Ahora bien, hay un aspecto de fondo que se debe tener en cuenta; las causas que conllevan a la habitabilidad en calle. Una de ellas es el consumo (basuco), el cual crea dependencia a nivel psicológico y físico, entre otras que describe Bienestar Social (2000).

Pero hay una causa que se ha detectado de manera generalizada en los ciudadanos que asisten a las brigadas de Chapinero: la carencia afectiva. Ella se refiere al vacío que se ha consolidado durante su vivencia en la calle y la experimentada antes de decidir vivir en calle y dedicarse al consumo.

La cotidianidad del ciudadano que habita en la calle, se desarrolla en la soledad, con muy pocos vínculos afectivos o si se consolidan relaciones generalmente son momentaneas, generadas como lo describí anteriormente por un interés común que al ser satisfecho se desvinculan.

Por lo tanto, el ciudadano que habita en la calle, solicita ser escuchado, ser tenido en cuenta, ser participante de alguna actividad. El estar ocupados les permite aislarse paulatinamente del consumo y de pensamientos que llevan a su destrucción.

El fomento de estos espacios puede ser generado a través de la lúdica. La noción de lúdica y recreación se vincula con el sentido de mundo, de vida de sociedad en pocas palabras de COMUNIDAD.

La lúdica se asume como una forma de creación, de concebir, de fabricar. Esta concepción se puede asimilar como arte, como la reelaboración a partir de lo que es, a través de la combinación del pensar, sentir y actuar(Mesa,2000).

Es así como a través de las acciones realizadas durante este proceso se pudo notar como las actividades que brindan un espacio de expresión, de creación, de alegría, de humor, de identidad logran establecer relaciones afectivas y pueden motivar a la disminución de consumo y a conformar un nuevo estilo de vida.

  Según Mesa (2000), la lúdica emerge de una creación cuya manifestación recreativa está basada en el arte, la risa, la poesía, la ironía, la narrativa, el lenguaje mítico, expresados en un espacio y en un tiempo libre.

  Es así como la lúdica se ha establecido como un concepto necesario en la interacción hombre y la formación de comunidad. Se concreta mediante formas específicas como la expresión de la cultura en un determinado tiempo y contexto.

Entre ellas se encuentra el juego, la actividad lúdica por excelencia, las manifestaciones del arte, el espectáculo, la fiesta, el afán creador, el rito, el quehacer laboral, el místico arte de amar a la pareja, en pocas palabras, la lúdica comprende todas aquellas acciones del ser humano condicionadas por la necesidad lúdica, es decir, la inevitabilidad e irresistibilidad de ejecutar en forma libre y espontánea; por la actividad, es decir la acción misma dirigida a la liberación de ese impulso generado por la necesidad y por el placer que finalmente es la consecuencia estimuladora del desarrollo alcanzada por la satisfacción de esa necesidad a través de la actividad obteniendo un bienestar y relajación. (Funlibre, 2002).

El ciudadano habitante de calle puede ser motivado a la inclusión social o mejor aún a lograr establecer mejores condiciones de vida dentro de su cultura ya elaborada en pro de la convivencia ciudadana y el bienestar propio, por medio de la lúdica. Se logra diseñando espacios bien elaborados, con recursos, ambiente adecuado y personal idóneo puede colaborar en la organización de actividades que eduquen, ocupen el tiempo y contribuyan a la disminución del consumo, el mejoramiento de condiciones de vida de algunos y el fortalecimiento de las bases para una sana convivencia, transformando ese vacío que afirman sentir los ciudadanos habitantes de la calle, mediante espacios de arte, creación, humor, lectura, deporte ; conformando una propuesta mas completa de atención. Entre ellas se encuentra el juego, la actividad lúdica por excelencia, las manifestaciones del arte, el espectáculo, la fiesta, el afán creador, el rito, el quehacer laboral, el místico arte de amar a la pareja, en pocas palabras, la lúdica comprende todas aquellas acciones del ser humano condicionadas por la necesidad lúdica, es decir, la inevitabilidad e irresistibilidad de ejecutar en forma libre y espontánea; por la actividad, es decir la acción misma dirigida a la liberación de ese impulso generado por la necesidad y por el placer que finalmente es la consecuencia estimuladora del desarrollo alcanzada por la satisfacción de esa necesidad a través de la actividad obteniendo un bienestar y relajación.

Teniendo en cuenta los aspectos nombrados en el texto ¨ El desarrollo a escala humana ¨, la lúdica puede permitir realizar una necesidad en el ser humano. La carencia presente en el ciudadano habitante de calle es de carácter tanto existencial (ser, tener, hacer) como axiológico(, ocio, subsistencia, afecto, participación, identidad, libertad)[12].

En el ciudadano habitante de calle realizar sus necesidades es diferente al contexto normal dado por las condiciones que afronta

 

 

NECESIDAD

ACCIÒN PARA REALIZARLA

Subsistencia

Retaca, rebusca su alimento

PARA EL ABRIGO: Ante el frío su abrigo es el Periódico y los cartones

EN EL TRABAJO: El que habita en la calle Recicla, cuida carros, hace moneda(limosna) y algunos mandados, torcidos.

Y PARA SUPLIR TODAS LOS ANTERIORES: Sopla, fuma, aspira.

Protección:

 

autodestrucción, violencia, agresividad, consumo, relaciones esporádicas establecidas entrono al consumo.

Afecto:

consumo, descuido de sì mismo, relaciones esporádicas establecidas entrono al consumo o el delito, cuidar un perro. El consumo o la sopla les permite alejarse del vacio o carencia de afecto.

Participación:

Aislamiento y automarginalización

Ocio

 

 Consumo, parchar, rebuscar, hacer vueltas,jugar cajita, dado, ir en una busata de paradero a paradero, caminar, robar

Identidad:

Expresa ser diferente a los demás, se identifica con su condición de ciudadano habitante de calle, su estilo de vida,su vestimenta, lenguaje.

 

Teniendo en cuenta lo anterior, la teoría ecológica, afirma la importancia de ajustar la relación entre individuo y el medio, de tal manera que se permita el valor a la diversidad humana y el derecho a la gente a vivir sus propios estilos de vida, hasta el punto de no interferir en el estilo de vida del otro.

Este aparte se basa en lo afirmado por Rappaport ( 1999), entorno a la teoría ecológica. Pero no se trata de aceptar todos los estilos y mantenerlos se trata de ajustar esas relaciones, por medio de recursos disponibles que hagan posible un cambio en la visión que tiene el ciudadano habitante de calle frente a la sociedad y frente a sí mismo, como la percepción que ha elaborado el ciudadano que no habita en la calle, frente al que allí convive.

Es un ajuste que inicia con la sensiblización, que se soporta con la cooperación y trasciende con el mantenimiento, acciones que se sustentan en los aspectos fundamentales de una comunidad saludable, entorno a la red social, los aspectos funcionales representacionales que incluyen lo cognitivo y afectivo; es decir, el sentimiento de fraternidad, gratitud, confianza que no ha logrado consolidar el ciudadano habitante de calle y los aspectos relacionados con la efectividad, donde la psicología comunitaria enfatiza en el empoderamiento, la competencia social y la participación, que al vincularlos dentro del proceso de ajuste entre el ciudadano habitante de calle y la convivencia en la calle puede permitir que el habitante de calle cree una opte por una opción diferente de vida.

 Por lo tanto, los ciudadanos que habitan en la calle han conformado una subcomunidad, que indiscutiblemente incluye los tres aspectos fundamentales que conforman el concepto de comunidad; la interrelación la pertenencia y la cultura común.

 Este aspecto se afirma en el proceso de vida comunitaria que se ha gestado en el CED Juan XXII, donde los ciudadanos habitantes de calle asistentes sienten pertenencia a este lugar, se apropian de él, hay un empoderamiento y una participación libre de cada uno de los asistentes.

La interrelación se hace evidente en su cotidianidad, donde cada uno de ellos habita o parcha en diversos puntos y al encontrarse en el CED hay un reconocimiento por el otro. Y la cultura común está inmersa en su lenguaje, símbolos y anécdotas o situaciones comunes que comparten y generan mayor interacción.

Lo cual se relaciona con la interacción que el trabajo lúdico comunitario ha generado en los ciudadanos habitantes de calle en la Localidad de Chapinero. La interacción, el trabajo en común y el valor afectivo se han ido conformando por los participantes, lo cual se hace evidente en pequeños detalles de solidaridad y participación en comunidad, teniendo en cuenta lo fluctuante de la población y las condiciones externas de su cotidianidad.

En síntesis la recreación inspira al cambio, a la creación de nuevos conceptos, acciones y dinámicas que permiten la generación de actitudes como la comunicación, el trabajo en equipo, el cumplimiento de objetivos, la planeación y lo más importante motiva a la sensibilización en el ser humano a partir del lenguaje lúdico creativo[13].

 
RECOMENDACIONES

 

Teniendo en cuenta el acercamiento con la población que habita y vive en las calles, he podido consolidar aspectos relevantes de su cotidianidad, de sus pensamientos, de sus expresiones,de sus sentimientos, de sus dolores, de sus alegrías, de sus expectativas, de su inconformidad, de su percepción a cerca del programa al que asisten, en pocas palabras ^ De la realidad humana de aquel que vive en las calles ^.

A partir de ello, se han detactado debilidades, disonancias, acciones individuales hacia objetivos no comunes, asistencialismos, negligencia, manejo dudoso de recursos y procesos sin continuidad que aùn estan a tiempo de repensarse, reelaborarse o redireccionarse.

Si bien es cierto, las personas que habitan en las calles conforman un subgrupo caracterizado por su diversidad respecto a lugar de origen, a las causas que lo conllevaron a su actual situación, actividades a las que se dedica y se dedicaba antes de vivir en la calle, edad y años de vida en las calles.

Esto hace que no todos los procesos se ajusten a la población en general que habita en la calle, no es una receta aplicable a todos. Se deben tener en cuenta estas variables para poder canalizar acciones.

Los adultos que llevan una, dos o tres décadas habitando en la calles ya han construido una cultura entorno a su relación con el medio, es màs, se han habituado a un estilo de vida que definen como una vida sin reglas, alrededor del consumo, el rebusque y la sobrevivencia.

La teoría ecológica planteada en el marco referencial, afirma que los problemas que se evidencian en las comunidades parten del desajuste entre las personas y el ambiente, por ende, se debe buscar alternativas de ajuste entre el ciudadano que habita en la calle y el contexto que lo rodea. Partiendo de la identificación de sus necesidades y causas de su condición de vida en las calles.

En este punto se debe clasificar entre actividades o capacidades del ciudadano que habita en la calle y preferencias. De tal manera que los posibles lugares de atención no solo esten enfocados hacia la asistencia básica, sino que permitan el ejercicio y la distracción mediante actividades lúdicas formativas.

Hay que tener en cuenta las necesidades que padece esta población. Las cuales son tanto de carácter psicológico como físico. En este sentido, el ser humano para su sobrevievencia debe partir de la realización de sus necesidades básicas, entre las cuales se encuentra la subsistencia que se refiere a la alimentación, vivienda y abrigo.

Partiendo de la experiencia y la teoría analizada durante el proceso de servicio social, se realizarán recomendaciones para próximos acercamientos a esta problemática, para el programa actualmente llevado a cabo de atención a los habitantes de calle y para la modalidad de Servicio Social.

Los acercamientos y contactos a los ciudadan@s habitantes de calle deben motivar a un trabajo más allá de lo asistencial, de tal manera que promueva otras actividades que pueden ser de interés para el habitante de calle. Ocultar una problemática es ilógico y no brinda ninguna solución, por ello se debe intentar fomentar otras actividades en el ciudadano que habita en la calle, logrando que ocupe su tiempo y se dedique a labores que contribuyen a la disminución del consumo. Por lo tanto, la labor asistencial puede ser gancho de entrada, pero a partir de ella se deben gestar estas actividades, como las descritas a lo largo del proyecto y que pueden ser replicadas pero en macro y con suficientes recursos disponibles. Así mismo, se debe comprender que un ser humano que ha vívido en ciertas condiciones durante décadas construye un modus vivendi particular, lo cual conforma la cultura de vida en la calle, de tal manera que se debe comprender su estilo de vida y permitir lugares que minimicen el consumo mediante la buena utilización del tiempo libre de los que habitan en las calles.

Así mismo, se deben tener en cuenta toda esta serie de acercamientos y contactos realizados hacia esta población de tal forma que se logren categorizar ciertas labores, acciones y actividades comunes que realizan y conocen los ciudadan@s que habitan en las calles, para luego fomentarlas de manera organizada y se conformen agrupaciones gestoras de empleo.

El acercamiento debe enfocarse hacia el beneficio mutuo, ya que en muchas ocasiones los ciudadanos que habitan las calles reclaman atención, servicio, comida, pero no reconocen sus deberes como participantes de una sociedad, por lo tanto estas brigadas tambien deben dar a conocer estos aspectos fundamentales para la convivencia.

Los lugares para las brigadas, en realidad no dignifican, ya que se realizan en la calle o en parqueaderos poco agradables para un ser humano, por lo tanto si se está intentando constribuir a la convivencia e inclusión, se debe intentar la realización de estas brigadas en lugares espaciosos, con posibilidades de acceso a diversas actividades lúdicas formativas y de frecuencia diaria.

Esto implica el diseño de diversos lugares de paso, pero no con un enfoque netamente terapéutico ni de solo descanso, sino un lugar que permita el desarrollo de actividades al aire libre tanto deportivas como productivas, de salon, cines, parches de lectura, ludotecas, bingos, concursos, encuentros por localidades, de tal manera que se dignifique por medio de actividades motivadoras un poco más las condiciones de vida de los seres humanos que habitan en las calles.

Generar medios o espacios de comunicación entre los ciudadanos que habitan en la calle a partir de su cultura, esto se puede lograr por medio de la creación de periódicos, cartillas, medios audiovisuales entre otros de tal manera que comuniquen y motiven a la inclusión a partir de su cultura.

Las recogidas realizadas en las noches y que encierran a los que duermen en las calles en la UPJ, no tiene un sentido formativo, puede re direccionarse este lugar y tambien contribuir no a la marginalización, como lo está haciendo hasta el momento, sino contribuir a la inclusión y convivencia de tal manera que resulte agradable asistir o ser llevado a este lugar.

Las salidas a lugares públicos tambien deben ser fomentadas, de tal manera que permitan espacios de aprendizaje, compartir y disminuir el consumo por momentos. Si estas actividades y lugares son diarios, amplios, agradables, y el ciudadan@ sabe que puede asistir y que si se mantiene está logrando un mejoramiento de sí mismo, está trabajando en tareas que se han clasificado como motivadoras para el que habita en las calles a partir de la calificación de tareas, se sentirá motivado a mejorar su estilo de vida sin apartarse de su cotidianidad, sino por el contrario en la medida en que se siente atraído por actividades diversas y por participar, se exigirá a sí mismo un cambio en su aspecto y modo de vida paulatinamente.

Este proceso de inclusión se debe dar a conocer a nivel masivo, de tal manera que se logren contactos, acercamientos y aportes por las instituciones y se centren las acciones hacia un objetivo común, trabajando del mismo lado.

En este punto me refiero a las insituciones que abordan la problemática, las ong, la policía Nacional, las Jal, los Col, entre otras que están al frente de la misma realidad pero la direccional de manera individual. Por lo tanto es necesario la organización de encuentros institucionales que permitan abordar objetivos comunes, mediante un trabajo interdisciplinar, planeando metas comunes pero cada una desde su especialidad.

Entre las actividades que pueden promover ese acercamiento a las instituciones pueden ser por videos, cartillas o por medio de actividades de encuentros entre los habitantes de calles a nivel Bogotá, pero bien realizados, de tal manera que no se desarrollen con el mismo estilo que se ha manejado en ciertas brigadas hasta el momento, donde al ser humano que se intenta incluir la alimentación es facilitada en un parqueadero y en el piso, los baños son al aire libre y mantienen encerrados en un parámetro donde se incluyen es con ellos mismo, es decir con el sentido que han conformado de marginados.No, se debe modificar a encuentros realmente dignificantes, donde se sientan en un espacio diferente, almuercen en mesas, participen en diversas actividades lúdicas formativas como observadores o participantes directos y sientan motivación para asistir. Si se mantienen con frecuencia, reforzando el trabajo que se realizaría en los diversos lugares lúdicos de esparcimiento diseñados en las Localidades, se evitaría la percepción asistencial que vislumbra este tipo de actividades . Es indispensable por ello, promover la participación de los ciudadan@s habitantes de calle a diversas actividades y esto se puede lograr descubriendo que los motiva y conformando espacios realmente agradables.

Todos somos seres humanos y por ende merecemos ser tratados por igual. Sí una de las peticiones de los ciudadanos habitantes de calle es la falta de empleo, la falta de ser tenidos en cuenta, se debería empezar con la organización de este sector el cual recicla y es la actividad común, el cual tiene conocimiento de más tareas manuales que pueden ser canalizadas hacia la construcción y adecuación de estos lugares lúdicos de esparcimiento.  Estos espacios serían gestores de formación, actividad, trabajo, comunicación (periódico de vivencias en la calle), de salud y deporte. Por lo tanto ocuparían ese espacio que de ocio que muchas veces conlleva a consumir o realizar actividades que no contribuyen a la convivencia.

Se debe dar mayor apoyo e importancia a la labor del brigadista, el cual es el que realiza el primer contacto y por lo tanto conoce totalmente esta realidad.

Un trabajo con este grupo hacia la conformación de acciones para el mejoramiento del proceso de inclusión puede ser de gran ayuda para el diseño de un nuevo proyecto. A demás la capacitación que se continúe gestando para este grupo permitirá el fortalecimiento de su labor.

Por último, se pueden dejar unas sugerencias para la modalidad de servicio social en pro del mejoramiento; la cual permitió este contacto y acercamiento a la problemática Es una modalidad completa que demanda tiempo y compromiso por parte de los estudiantes. Por lo tanto es recomendable si se quieren gestar proyectos sólidos y de peso, establecer el lugar de práctica en relación con su proyecto de servicio social, de tal forma que pueda ser más provechoso ese acercamiento. Así mismo es indispensable crear un grupo de supervisores o monitores conformado por estudiantes que ya hayan pasado por el proyecto y puedan dar pautas para la consecución de los objetivos del mismo a partir de su experiencia de campo. Esto garantizaría el seguimiento y de alguna manera sería mediador entre el estudiante y el asesor del proyecto, direccionando mejor su labor.

 

CONCLUSIONES

 

Si se pretende la inclusión social por parte del ciudadan@ habitante de calle se debe conocer su cultura, sus necesidades, su motivación y concebirlos como seres humanos que han constituido un estilo de vida diferente dado por el contexto donde conviven.

Los ciudadanos que habitan en las calles han conformado una cultura común, por lo tanto la estrategia de motivación a la inclusión debe partir de espacios que generen interés y que permitan el fomento de la utilización del tiempo libre en actividades de carácter lúdico formativo.

El asistencialísmo puede caer en error de abordaje a la comunidad en la medida en que se mantenga si un sentido teórico de transformación social.

La generación de pertenencia, de interacción, de participación en los ciudadan@s habitantes de calle puede ser la motivación hacia la inclusión.

La psicología comunitaria como gestora de procesos de transformación social debe ser la disciplina mediadora y promotora de mejores condiciones de convivencia de entre la sociedad y los que habitan en las calles.

La estrategia lúdica de acercamiento permitió la conformación de comunidad, si partimos de la definición de ella, como un subgrupo que comparte una cultura, genera relaciones de cooperación, solidaridad, pertenencia y trabaja hacia un objetivo común. Por lo tanto si este acercamiento fue una aproximación pequeña, con escasez de recursos y con dificultades en el tiempo que realmente demanda un proceso comunitarios, se pueden lograr grandes resultados, si se replica pero con recursos, en espacios adecuados y con mayor continuidad.

El trabajo comunitario implica empatía, entrega, sensibilidad y ante todo la capacidad del gestor comunitario de realizar un dialogo permanente entre la teoría y la praxis, evitando caer en un activismo, en un rol de especialista que deja de lado la práctica o en un abordaje donde asume a la comunidad como la que siempre tiene la razón, perdiendo su sentido teórico, metodológico y observador que caracteriza al buen psicólogo comunitario.

Es indispensable mantener el acercamiento y el proceso de sensiblización a nivel nacional sobre esta problemática y demás situaciones sociales que ahora aquejan a nuestro país y de las cuales el psicólogo comunitario es el eje mediador y gestor de procesos desde el empoderamiento, la autogestión y participación de los pertenecientes a una comunidad determinada

La modalidad de Servicio social, realmente permite la combinación de lo teórico y lo práctico, por lo tanto es una herramienta que facilitará al futuro egresado consolidar competencias y habilidades que durante la carrera no ha experimentado y que desde luego le pueden abrir puertas frente a la proyección social que tanto se necesita ahora en la única comunidad de la cual todos somos parte y a veces lo olvidamos, COLOMBIA.

 

Referencias

 

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[1] Psicóloga Universidad Católica de Colombia – Tesis de grado, 2003

[2] THAI-HOP, Pablo Nguyen. Neoliberalismo: ¿Tienen salida los pobres? Editorial Fundación UNA, Heredia, Costa Rica, 1996.

 

[3] Basado en: Garcia Suarez,Carlos Ivan,En algún lugar Parchamos: Normas de interacción y valores de los parches en la Localidad 11 de Bogotá. Observatorio de Cultura Urbana. TM editores, Bogotá, 1998.

[4] El juego de la cajita se realiza con una caja de fósforos, la cual es lanzada y al caer en diversas posiciones al suelo otorga diferentes puntajes a los jugadores, es similar a un dado. Apuestan el mecato, el bareto, monedas, entre otros.

[5] Es una bebida constituida por alcohol puro y una gaseosa, preferiblemente manzana.

[6] Basado en : Cómo Prevenir la drogadicción. Revista Educativa en Serie: Asociación Colombiana de prevención: Consorcio Editorial. Bogotá : Colombia. 1998

[7] El concepto de lúdica para el interés del proyecto, hace énfasis en la recreación el arte, la cultura y el deporte, siendo estos actividades creadoras que motivan al mejoramiento del ser humano.

[8] Basado en los diarios de campo y las actividades realizadas los martes y jueves en Juan XXII. Ver anexo 3.

Las fotografías remiten a diversas actividades realizadas y fortalecen la descripción de cada categoría. Ver anexo 4

[9] THAI-HOP, Pablo Nguyen. Neoliberalismo: ¿Tienen salida los pobres? Editorial Fundación UNA, Heredia, Costa Rica, 1996.

 

[10] Definición tomada de Tovar, N (2000). Marginalidad y exclusión social. Memorias AES. Ver referencias

[11] Se considera como disfuncional al ciudadano habitantes de calle en cartilla de Bienestar Social (2000).

[12] Basado en Max Neff (2000). El desarrollo a escala Humana. Matriz de necesidades.Pg 44.

[13] Es recomendable remitirse a las memorias elaboradas por el simposio de vivencias y gestión en recreación realizados. FUNLIBRE es pionera en el trabajo y la investigación en recreación, encaminada a procesos similares a los elaborados en este proyecto