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Introducción:
Pasar del
discurso a la práctica: Ese es el desafío propuesto. La hipótesis central
es que la “recreación puede ser mediadora en la creación de escenarios para
el desarrollo humano”, afirmación como producto de reflexiones individuales
y colectivas y resultado igualmente del posicionamiento que se ha dado en
la última década al paradigma de desarrollo humano.
A partir de este
planteamiento, se ha hecho un esfuerzo sostenido para construir y validar
un marco de referencia flexible desde lo conceptual, político, ético, y
técnico, que permita trascender la teoría y favorecer la ampliación de
opciones humanas.
El sector de la
recreación en Colombia en los últimos años ha pretendido trascender su
discusión sobre las categorías conceptuales que típicamente le son más
cercanas como son el juego, la lúdica, el arte, la pedagogía, sólo por
mencionar algunos aspectos, que si bien han producido un amplio cuerpo de
conocimientos, han dejado un poco subordinada la discusión sobre su
dimensión política y la necesidad de encontrarle su lugar en los procesos
de desarrollo y construcción de sociedad y nación.
Dadas estas
circunstancias el desafío de posicionar la recreación en muy diversos
ámbitos y promover la inversión en la misma, demanda sacarla de su posición
de subordinación política, académica, científica y ponerla al nivel que le
corresponde como derecho fundamental.
Esto implica primero,
hacerse las preguntas desde la recreación misma en su relación con otras
áreas y segundo, agendarla como un tema serio que debe ser analizado,
argumentado y vinculado a la agenda sobre el desarrollo desde todos los
sectores.
En este trabajo
se pretenden establecer estas vinculaciones tomando como punto de partida
el desarrollo humano con enfoque de derechos y con un eje central sobre el
empoderamiento y las vías a través de las cuales la recreación puede
realmente contribuir a mediar procesos de desarrollo.
1. Desarrollo humano,
enfoque de derechos y empoderamiento:
Concretar a
través de proyectos específicos de recreación alternativas de desarrollo
para las personas significa hacer el esfuerzo intencionado de estructurar
respuestas y crear condiciones para la vivencia cotidiana de la misma.
Los beneficios
psicológicos, sociales, ambientales, comunitarios, económicos en lo
individual y colectivo, sus posibilidades a nivel de prevención, intervención
y mantenimiento de condiciones que favorezcan el desarrollo individual y
colectivo, es lo que permite, entre otros aspectos, hablar de las
posibilidades que ofrece en la mediación de procesos de desarrollo humano.
“El propósito básico del desarrollo humano es ampliar las opciones
de las personas. En principio estas opciones pueden ser infinitas y cambiar
a lo largo del tiempo. Por lo general, las personas valoran logros que no
aparecen del todo, o por lo menos inmediatamente, en cifras de ingreso o
crecimiento: mayor acceso al conocimiento, mejor nutrición y servicios de
salud, medios de vida más seguros, seguridad frente a crímenes y violencia
física, un tiempo libre más satisfactorio, libertades políticas y
culturales y un sentido de participación en actividades comunitarias. El
objetivo del desarrollo es crear un ambiente que permita a las personas
disfrutar de una vida larga, saludable y llena de creatividad” p.14
Este paradigma se
diferencia de otros en la medida que abarca la ampliación de opciones
humanas; en este caso en ingreso se considera una dimensión del paradigma
pero no el único, abarca otras como las sociales, culturales y políticas.
Ahora, bien para
muchos puede ser una utopía difícilmente realizable hablar de un desarrollo
humano que bajo condiciones de igualdad e equidad le lleguen a la gente en
concreto. Se reconoce, por una parte, la necesidad de trascender la
priorización sobre el ingreso, la salud y la educación como capacidades
base para el desarrollo y ampliarlo a otros indicadores que afecten las
causas estructurales de la pobreza.
Bajo el espectro
de la reconceptualización de las Políticas Sociales, la pobreza es concebida
como un fenómeno heterogéneo y multidimensional, conceptualizado en
diferentes niveles de abstracción: teorías generales sobre la sociedad,
propuestas de análisis e interpretación de realidades específicas,
políticas y programas dirigidos hacia los pobres; debiendo anotar, que en
cada uno de estos casos se han propuesto definiciones que representan
distintos enfoques, perspectivas e intereses, cuyos aportes son innegables
con relación al conocimiento de la pobreza y la explicación de las
diferencias sociales. En este sentido, vale recordar la definición de
pobreza propuesta por la
CEPAL en su estudio sobre la pobreza en América Latina en
los años setenta: “Síndrome situacional en el que se asocian el
infraconsumo, la desnutrición, las precarias condiciones de vivienda, los
bajos niveles educacionales, las malas condiciones sanitarias, una
inserción inestable en el aparato productivo o dentro de los estratos
primitivos del mismo, actitudes de desaliento y anomia, poca participación
en los mecanismos de integración social, y quizás la adscripción a una
escala particular de valores, diferenciada en alguna medida de las del
resto de la sociedad”.
“La pobreza es
entonces una situación en la cual la persona no está en condiciones de
satisfacer sus necesidades vitales, no solo en términos de sobrevivencia
física (alimentación, salud y vivienda), sino también en términos de su
desarrollo como persona, inserción social, política, identidad, sentido de
pertenencia, acceso a la formación, y la información, etc.. La incomprensión
de esta complejidad del problema explica el predominio de políticas
asistenciales en materia social que han prevalecido de tiempo atrás en las
estrategias de combate contra la pobreza. La mayor parte de estas políticas se
concretan en forma importante en transferencias que apuntan a resolver
transitoriamente condiciones de supervivencia física, pero no llegan a
remover los obstáculos que impiden el desarrollo integral de las personas”.
CORREDOR, Consuelo. ¿Es la
Pobreza un Problema de Exclusión?. Implicaciones de
Política. Mimeo. Santafé de Bogotá, 1998. Pág. 6.
Por otra parte,
la expansión del ingreso y de las opciones humanas puede fracasar o tener
éxito de acuerdo a “las prioridades nacionales elegidas por la sociedad o
por quienes gobiernan: propósitos militares o sociales, un modelo de
desarrollo elitista o igualitario, autoritarismo político o democracia
política, una economía imperante, o un desarrollo participativo”
Así, bajo la
premisa que el desarrollo humano es un paradigma que debe ser
contextualizado a la historia, cultura, condiciones y recursos de cada
país, a partir incluso de la resignificación que le damos a las dimensiones
e indicadores que lo concretan, se plantea que éste es posible y que todos
los sectores de la vida social pueden contribuir a él.
Muchas opciones
humanas pueden extenderse más allá del bienestar económico. La educación,
la salud, un medioambiente limpio, la libertad política y los simples
placeres cotidianos no dependen exclusivamente o en gran medida del ingreso.
Acuerdos en el
paradigma del desarrollo humano[i]:
·
El desarrollo debe poner a las personas en
el centro de su preocupación.
·
El propósito del desarrollo es ampliar
todas las opciones humanas, no sólo el ingreso.
·
El paradigma del desarrollo humano se
preocupa tanto por desarrollar capacidades humanas (a través de invertir en
las personas) como por usar completamente aquellas capacidades humanas (a
través de un marco que permita el crecimiento y el empleo).
·
El desarrollo humano posee cuatro pilares
fundamentales: igualdad, sustentabilidad, productividad y empoderamiento.
Considera el crecimiento económico como esencial, pero enfatiza la
necesidad de prestar atención a su calidad y distribución: Analiza
detalladamente su vínculo con las vidas de las personas y cuestiona sus su
sustentabilidad a largo plazo. El paradigma del desarrollo humano establece
los fines del desarrollo y analiza las opciones más sensibles para lograr
dichos fines.
El Programa de
las Naciones Unidades – PNUD,
plantea que el desarrollo humano es el “proceso de ampliación de las
opciones de la gente, aumentando las funciones y capacidades humanas. De
esta manera el desarrollo humano refleja además los resultados de esas funciones
y capacidades en cuanto se relacionan con los seres humanos. Representa un
proceso a la vez que un fin. En todos los niveles del desarrollo las tres
capacidades esenciales consisten en que la gente viva una vida larga y
saludable, tenga conocimientos y acceso a recursos necesarios para un nivel
de vida decente”[ii]
Pero
el ámbito del desarrollo humano va mucho más allá: otras esferas de
opciones que la gente considera en alta medida incluyen la participación,
la seguridad, la sostenibilidad, las garantías de los derechos humanos,
todas necesarias para gozar de respeto por sí mismo, potenciación y una
sensación de pertenecer a una comunidad.
Sin
embargo es importante anotar que cualquier concepto o teoría del desarrollo
que se asuma debe someterse a una mirada crítica y bajo de un principio de
flexibilización de las condiciones particulares de cada país. Un tema de
tanto alcance como los indicadores de desarrollo no puede inscribirse
únicamente dentro de modelos estandarizados que no necesariamente miden las
diferencias para cada contexto.
La
insuficiencia en los alcances del modelo de desarrollo humano planteado en
las últimas décadas se ha venido fortaleciendo. Uno de los aspectos que lo
han facilitado es la inclusión tanto del concepto de sostenibilidad como
del enfoque de derechos en el paradigma.
El PNUD publicó en 1998 un documento estratégico
sobre el enfoque del desarrollo basado en los derechos humanos llamado
“Integrando los Derechos Humanos al Desarrollo Humano Sostenible”[iii].
El punto de partida es el desarrollo humano sostenible, cuyo objetivo es
expandir las oportunidades de todas las personas sin discriminación,
incluyendo las generaciones presentes y futuras, y protegiendo al mismo
tiempo el medioambiente.
Las estrategias de desarrollo propuestas por este
enfoque son la eliminación de la pobreza, la promoción de los derechos
humanos y la creación de igualdad de oportunidades a través del buen
gobierno. Incluir la dimensión política del desarrollo permitió la creación
de una perspectiva conjunta entre teóricos y activistas del desarrollo y de
los derechos humanos y establecer una definición de desarrollo que
sintetiza los derechos humanos universales y el derecho al desarrollo.
Como tela de
fondo para el disfrute y garantías de este conjunto de derechos, prevalece
uno, sin el cual sería imposible garantizar todos los demás, y este es el
derecho al desarrollo, tal como fue adoptado por la Asamblea General
de Naciones Unidas en diciembre de 1986. Como derecho inalienable, es aquel
que contribuye y posibilita gracias a un desarrollo económico, social,
cultural y político, que los individuos realicen sus derechos humanos y sus
libertades fundamentales (Artículo 1)[iv]:
“un derecho humano inalienable en virtud del cual
cada persona humana y todos los pueblos están autorizados a participar en,
contribuir a y disfrutar del desarrollo económico, social, cultural y
político, en el que todos los derechos humanos y las libertades
fundamentales pueden alcanzarse plenamente”
El derecho a la
vida, el derecho a la ciudadanía y al ejercicio de las libertades civiles y
políticas, el goce de los derechos económicos, sociales y culturales, y él
poder vivir en un medio ambiente sano y ausente de confrontaciones armadas,
son un cuerpo indivisible y en consecuencia integral.
En este contexto
el empoderamiento ocurre mediante la introducción del concepto de derechos.
Cuando los derechos humanos forman parte del proceso de hacer políticas. El
empoderamiento basado en un enfoque de derechos intenta captar como se
distribuye el poder dentro de la sociedad. Debe ser entendido como una espiral
en la que los diferentes niveles se complementan y refuerzan entre sí.
Un concepto
comprensivo de empoderamiento significa que la gente está en posición de ejercer
elecciones libremente. Esto implica
una política democrática en la cual la gente puede influir en las
decisiones que afectan sus vidas.
2. La recreación y el
desarrollo humano:
El marco de
referencia que aquí se plantea no pretende plantear que la recreación por
si misma soluciona los problemas del desarrollo, La premisa fundamental es
que por estar imbrincada en todos los ámbitos de interacción de la vida
cotidiana de los seres humanos, puede afectar positivamente la vida de los
seres humanos.
Lo anterior
supone diversos niveles de gestión y actuación, que involucra tanto los
niveles decisorios en lo político y lo administrativo como a quienes
facilitan la vivencia en los espacios de la vida en comunidad, la escuela,
el parque, etc.
Las acciones
propuestas son:
·
La creación de unas condiciones políticas y
la inclusión del tema en espacios de discusión y toma de decisiones sobre
las políticas públicas sociales. La planeación basada en los beneficios de
la recreación son un punto de partida óptimo para hacer posible la
intersectorialidad de la recreación (Ver Notas 1 y 2 al final).
·
La formalización del derecho al juego y la
recreación (Ver nota 3 al final) y de las vías para asegurar su respeto y
reconocimiento a través de estructuras organizacionales mediante las cuales
la población, particularmente la más excluída, pueda participar e influir
en las estrategias adoptadas por la sociedad. Influencia
que puede darse cuando las organizaciones posibilitan extender redes
sociales a todas las personas.
·
Fortalecimiento del sector en lo académico
y científico y mecanismos de gestión y difusión de conocimiento. El
conocimiento se ha constituido en un nuevo poder, su construcción,
adquisición y uso debe ser parte esencial de los procesos de
democratización y debemos empezar por la recreación.
·
Desarrollo de habilidades y conocimientos
que permitan el ejercicio de la ciudadanía y responsabilidad sobre las
acciones propias.
·
Creación de espacios para poner en marcha
una pedagogía para la participación a partir procesos de organización y
participación real en el ámbito local.
·
Creación de acceso y control sobre el
sistema de oferta de recreación. De ahí que quienes ofrecen programas de
recreación deban intencionalmente trabajar sobre los conceptos de
inclusión, igualdad y equidad. La igualdad en este contexto es una
condición objetiva de la oferta, mientras que la equidad involucra tanto
aspectos éticos como de justicia. En una recreación inclusiva todos los
participantes deben tener la oportunidad de aprender una variedad de
habilidades, focalizados en los procesos y no necesariamente en los
resultados. La inclusión en recreación puede ocurrir cuando se facilitan
las condiciones que tienen en cuenta las diferentes necesidades de los
participantes y demuestra su interés en la protección, el crecimiento, la
salud, y el bienestar de todos[v].
Para alcanzar tal
dimensión de desarrollo de la recreación como área del sistema de
recreación y deporte, es necesario agendar el tema y hacerlo seriamente, de
manera argumentada y logrando un posicionamiento real de la misma en los
ámbitos político, psicológico y funcional, vinculando desarrollo, derechos
y recreación con una perspectiva de empoderamiento.
No hay discusión
en cuanto a que la recreación hace parte de la vida de las personas, y el
acceso a la misma puede derivarse de decisiones y acciones individuales y
autónomas que caen en el ámbito de la vida privada.
Sin embargo,
tales decisiones están atravesadas por el sistema, los valores que lo caracterizan,
el modelo de desarrollo priorizado, entre otras. De ahí que la recreación
podrá jugarse un papel transformador solo en la medida que pueda
estratégicamente incidir sobre los factores sociales, culturales y
políticos desde los espacios locales.
La construcción
de escenarios para el desarrollo humano, no depende únicamente de la oferta
institucional de programas de recreación sino de todas las organizaciones
en su conjunto.
Figura No. 1: Aspectos programáticos para la
creación de escenarios para el desarrollo humano

Para
ejemplificar la gráfica anterior se puede tomar un programa con jóvenes en
un municipio, el reto es por una parte, ampliar las alternativas a la
vivencia recreativa, sino también generar las estrategias y acciones para
incidir sobre las políticas de juventud locales, propiciar espacios de
participación y organización que sean legitimados por la institucionalidad
y la comunidad, contribuir a incrementar el conocimiento sobre el joven y
su realidad.
Los programas de
recreación dados aislados de la realidad local y sin comprensión de la
realidad de los microespacios donde el sujeto se desarrollo, se
constituirán en paliativos de condiciones y situaciones o en el mejor de
los casos en una buena dosis de escape sin impacto sobre el desarrollo
humano integral.
Lo anterior
supone una visión de la recreación que trasciende una mirada a la misma que
trasciende su función de instrumento para divertirse, se concibe como una
vivencia con un alto potencial transformador.
Ello nos lleva a
enunciar brevemente desde donde se conciben en este marco los conceptos de
ocio, recreación y tiempo libre. En un juicioso análisis conceptual y
semántico realizado por Gerlero[vi] se
diferencian unidades de significado que comparten los tres conceptos:
Lo actitudinal
como la palabra lo indica se refiere a la actitud en tanto la cosa, por
ejemplo el ocio se concibe como una predisposición del ánimo, del ser.
La temporalidad
refiere tanto al tiempo en términos físicos como el tiempo social y
personal; la actividad denota la acción que mediante un gasto de energía
produce un cambio en la situación existente o el logro de fines exteriores.
La libertad
es entendida como independencia o autonomía de coacción, brinda la
posibilidad de elección, de realizar un acto desde la voluntad propia,
también es entendida como autodeterminación;
La categoría placer
se refiere a la sensación agradable producida por la reducción de la
tensión que se sustenta en una acción tendiente a sustraerse de impresiones
penosas;
Lo institucional
se relaciona con la esfera social de desarrollo de la acción y que imprime
una intencionalidad a la misma.
Por último lo contextual,
se entiende como “contexto” de algo, a las características sociales,
históricas, políticas y económicas.
De
acuerdo con el análisis de centralidad y especificidad conceptual, las
categorías se hacen presentes en los tres conceptos así:
|
Concepto
|
Categoría
que otorga centralidad al concepto
|
Categoría
específica
|
|
Ocio
|
Actitudinal
|
Actitudinal
|
|
Tiempo libre
|
Temporalidad
|
Contextual
|
|
Recreación
|
Actividad
|
Placer -
Institucional
|
Para
Edhginton, et., al.[vii],
el ocio es un constructo multidimensional en el cual uno es relativamente
libre de las limitaciones, tiene un sentimiento de afecto positivo, es motivado
por fuerzas internas, y tiene un sentido percibido de libertad, estos
autores vinculan el ocio con la satisfacción de la vida y sugieren que
puede promover un sentido de bienestar, felicidad o calidad de vida.
Quizá
el cambio más significativo que han tenido los estudios de ocio es que haya
sido considerado como algo refutable, lo que lo ha relacionado con otras
perspectivas, el ocio: ... como algo socialmente imbrincado en lugar de
verlo como algo separado o especial; ... que incluye una diversidad de
actividades que suponen una multiplicidad de resultados, ... como aspecto
culturalmente construido; ... en su dimensión política y directamente
relacionado con los esquemas de producción y distribución de una economía
mundial capitalista. El ocio no es un ideal filosófico, sino un complejo
conjunto de comportamientos, significados, estructuras e ideologías
socialmente construidos[viii]
En
relación con los estudios del ocio, se encuentra una aceptación emergente
de la complejidad del fenómeno, lo cual ha generado una serie de
investigaciones que apuntan a una teoría en construcción más que a una
disciplina; en este contexto las disciplinas sociales pueden ser
complementarias, puesto que cada una se centra en diferentes dimensiones
relevantes del mismo como objeto de estudio.
Desde
las perspectivas actuales se han venido presentando grandes
cuestionamientos a la forma como los enfoques tradicionales han entendido el ocio. Por
ejemplo, Rojek[ix],
argumenta que lo que se entiende por
el término está socialmente condicionado, lo que hace que las asociaciones
convencionales elaboradas tales como “libertad”, “elección”, y
“autodeterminación”, no encuentren soportes. El argumento básico del autor
es que no se puede separar al ocio del resto de la vida, y proclamar que éste
tiene leyes, ritmos y tendencias únicas, sino que por el contrario, debe
ser tratado programáticamente como un estado del ser personal o colectivo,
que debe mantenerse o acompañarse a través de un entrenamiento racional,
disciplina, educación, gerencia y políticas.
Esta
postura señala que el concepto de ocio se encuentra subsumido en el de
cultura, pues en la medida en que se va entrando más en materia, se va
evidenciando la apreciación por el papel que juegan las costumbres
culturales, las diferencias y los conflictos en el establecimiento de los
parámetros del debate y también lo que ocurre en el tiempo y los espacios
de ocio.
En
general el ocio, es un concepto que está en pleno proceso de
resignificación a la época actual, su origen en las culturas griega y
romana no es razón para negar su existencia, sino una búsqueda de sentido
desde las condiciones de la existencia del hombre en la actualidad.
Por su
parte la recreación se define como[x]:
“Todas las cosas que una
persona decide hacer para hacer de su tiempo de ocio más interesante, más
agradable y personalmente más satisfactorio”. La Recreación incluye
deportes, recreación física, actividades artísticas, creativas, culturales,
sociales e intelectuales; es una necesidad humana fundamental para los ciudadanos
de todas las ciudades y esencial para el bienestar psicológico, social y
físico del hombre. La recreación es un servicio social y de la misma manera
que la salud y la educación su propósito es: asistir al desarrollo de los
individuos y de la comunidad; para mejorar la calidad de vida y el
funcionamiento social”
En
este mismo texto citando a Saskat incluye muchos elementos: el juego, la
actividad física, el arte, la gimnasia, música, espiritualmente, deportes,
parques, educación y liderazgo son todos partes de la recreación. En
relación con las condiciones limitantes potencialmente de los individuos
(física,/mental, habilidad, estatus económico, edad) o de la comunidad en
la cual vive (urbana, rural, centros de cuidado, grupos familiares, etc.)
los beneficios de la recreación deberían estar disponibles para todos. La
recreación facilita un proceso para integrar o reintegrar la participación
dentro de la comunidad y para desarrollar el potencial humano.
Para
Cushman[xi],
la recreación, se considera una actividad a través de la cual se puede
experimentar y disfrutar el ocio, pero también se percibe como una
institución que se organiza socialmente y se orienta hacia unos fines
societales, que genera beneficios sociales, personales y que tiene derecho
a recibir un respaldo estatal, es un medio para lograr un fin y puede
justificarse racionalmente.
Los
antecedentes conceptuales de ocio, la recreación y el tiempo libre son
amplios y abundantes en el análisis de sus beneficios psicológicos y sociales.
Como fenómeno multidimensional, como experiencia psicológica y social que
se da en un contexto determinado, en sus componentes programáticos y como
un servicio social, se considera que la recreación se configura como un
satisfactor sinérgico que en palabras de Max Neef et al se define como:
“... aquellos que
por la forma en que satisfacen una necesidad determinada, estimulan y
contribuyen a la satisfacción simultánea de otras necesidades. Su principal
atributo es el de ser contrahegemónicos en el sentido de que revierten
racionalidades dominantes tales como las de competencia y coacción.
Sinergia
significa el comportamiento de un sistema completo, que resulta
impredecible a partir del comportamiento de cualquiera de sus partes
tomadas aisladamente. Fueron los químicos los primeros en reconocer la
sinergia, cuando descubrieron que toda vez que aislaban un elemento
complejo, o separaban átomos o moléculas de un compuesto, las partes
separadas y sus comportamientos singulares jamás lograban explicar el
comportamiento de todas las partes asociadas. En este sentido, la sinergia
connota una forma de potenciación, es decir, un proceso en el que la
potencia de los elementos asociados es mayor que la potencia sumada de los
elementos tomados aisladamente”.
Desde
esta perspectiva se considera que la construcción de un sistema de oferta,
servicios, programas o alternativas autogeneradas de recreación es una
responsabilidad de la sociedad en su conjunto, en este contexto la
educación para la recreación comporta dimensiones psicológicas, sociales,
políticas y económicas, pues es a partir de la transformación de las mismas
que podrá constituirse en satisfactor sinérgico.
Las categorías
que se seleccionan como elementos relevantes del concepto son: a) el
sujeto, visto desde sus dimensiones de desarrollo humano (afectivo, lúdico
erótico, cognitivo, comunicativo, político, fisico-orgánico, ético moral,
económico y social) y eminentemente dialéctico en su relación con el
entorno y consigo mismo, sus significados de ocio y recreación y visto
también desde sus posibilidades personales y económicas de acceso a los
bienes, recursos y servicios culturales; b) el espacio, concebido como el
contexto en el que está imbrincado el sujeto, (local, regional, nacional y global), con todos los elementos que
conlleva (estructuras de poder, características culturales, económicas,
sociales, políticas, niveles de desarrollo) y el espacio específico en el
que se da la experiencia (parque, casa, calle, colegio, entorno natural; c)
las prácticas recreativas, en sus elementos de actividad y medios y el
referente institucional que la ofrece o permite su acceso; d) el tiempo
como variable en dos dimensiones, el contexto histórico del sujeto y la
concepción y manejo del tiempo
cotidiano; y e) la experiencia o vivencia del sujeto en la práctica,
percepciones e impacto sobre su desarrollo, estados emocionales, en un
sentido tanto positivo como negativo, dependiendo de las decisiones que
tome y como se revierta ésta sobre si mismo, un grupo o un colectivo[xii].
El planteamiento
que aquí se hace toma como referente al sujeto, quien al decidir sobre una
práctica particular de recreación, lo hace a partir de sus propias
experiencias, condiciones, niveles y características sociodemográficas
particulares de desarrollo humano alcanzados, pero también a partir de la influencia
del contexto, de cómo ha sido permeado por los procesos de globalización y
las condiciones de desarrollo alcanzado por su entorno, municipio o país
(Ver figura 2).
Figura 2. Niveles de relación en la
constitución de las representaciones
    
El ocio y la
recreación entendidos como una necesidad que ha de ser realizada, como es
el caso de esta discusión, a través de ofertas institucionales, requiere
tener en cuenta todas estas dimensiones. En este contexto la práctica
recreativa debe estar inmersa en un marco mayor dado por la política social
y ser parte de una estrategia de acción que contemple otras áreas de la
sociedad y del individuo de manera estructural.
Se entiende en
este contexto que la recreación se refiere a todas aquellas prácticas individuales
o colectivas que realizan las personas en su tiempo libre, dimensión que se
puede dar durante la jornada de trabajo o escolar y no está únicamente
delimitado a espacios después de las actividades llamadas “obligatorias”.
Incluye festividades, celebraciones, aficiones de diversa naturaleza,
actividades contemplativas, etc.
Desde esta
perspectiva la educación para el tiempo libre, supone una formación para la
autonomía donde el sujeto desarrolla la capacidad para tomar decisiones que
favorecen su desarrollo, mediando la tensión entre la oferta de la
industria del entretenimiento y opciones que desde el modelo de desarrollo
a escala humana se constituyen en satisfactores sinérgicos.
La propuesta es
que la recreación puede constituirse en un satisfactor que puede contribuir
a que el sujeto a diferentes niveles, intensidades y formas, puedan
realizar necesidades humanas fundamentales.
Las diferentes
manifestaciones de la recreación pueden constituirse en satisfactores en
relación con el individuo, el grupo social y el medio ambiente, puede
adquirir un carácter de singular o sinérgico El propósito es que los procesos que
genere sean sinérgicos es decir que paralelo al desarrollo económico de las
comunidades los protagonistas de los programas sean partícipes del
surgimiento mismo de tales procesos, que la realización de las necesidades
sea el motor del desarrollo y estimule la solidaridad social y el
crecimiento de las personas.
Esta perspectiva
supone por otra parte, crear condiciones para dar sentido y/o resignificar
el papel que juega la lúdica como dimensión del desarrollo en las múltiples
interacciones que se dan en la vida cotidiana en la relación con el mundo,
los objetos, los otros, es decir, en la vivencia.
La
fundamentación ideológica de los programas,
no es un componente ateórico aislado de la realidad, por el contrario, responde a un compromiso institucional
con una concepción de Estado, de desarrollo social y económico de política
social.
En un contexto
como el colombiano la acción social no puede abstraerse de la realidad y menos suponer siquiera que
ésta es apolítica o desideologizada amparándose en un principio de
objetividad. La difícil situación por la que atraviesa el país en todos sus ámbitos exige la
construcción de modelos de trabajo transdisciplinarios propositivos y
proactivos basados en compromisos explícitos con un concepto de hombre y
sociedad.
Así la recreación
no es vista como un instrumento de alienación o estandarización de los
comportamientos humanos, sus valores o ideología, por el contrario, le
apuesta a la mediación de procesos de transformación social.
3. Recreación y empoderamiento:
Desde esta
perspectiva, la recreación adquiere una dimensión política y sobre lo
político. Es decir, si bien sus beneficios más reconocidos se inscriben en
la esfera de la salud, la educación, el desarrollo de habilidades etc., es
innegable su influencia sobre la construcción y mantenimiento de un sistema
y sus valores, a partir de prácticas aparentemente inofensivas, como las
que ofrece la industria del entretenimiento o en lo más cotidiano como los
juguetes (bélicos, o con características particulares que “venden”
estereotipos de belleza, modos de producción, etc.).
Desde la
recreación se requiere abrir las opciones para que las personas, a partir
de procesos de formación y socialización desarrollen capacidades humanas
complejas que potencien la autonomía, la capacidad y el control sobre la
toma de decisiones, la participación. Esto demanda que el Sistema de
Recreación y Deporte se inserte en todos los sectores a través de
estrategias intencionales, y coadyuve sinérgicamente a la creación de
escenarios para el desarrollo humano.
La recreación
como mediadora de procesos de empoderamiento y éste como estrategia
adecuada para favorecer procesos de desarrollo incluye:
Figura
No. 3: Elementos que intervienen en el proceso de empoderamiento

Sean alternativas
individuales o colectivas, se han probado los beneficios y el valor del impacto
personal y social de estilos de vida de ocio favorecedores del desarrollo
humano, llevar este presupuesto a la práctica en la escuela exige
repensarla en si misma y ofrecer alternativas concretas e intencionalmente
diseñadas para tal fin.
4. Programas/Proyectos
de recreación orientados al desarrollo humano:
El ejercicio
intencionado de llevar a la práctica el modelo propuesto ha sido un proceso
de construcción pluriepistemológico y pluridisciplinar permanente, que ha
incluido procesos de sistematización que propicien los espacios de
reflexión y el devolverse sobre la experiencia, validación del enfoque y su
puesta a prueba con diferentes poblaciones.
Armonización con los lineamientos del Plan Nacional de Recreación:
El desarrollo de
propuestas de recreación se plantea desde dos líneas de acción: a)
Inscritas en proyectos de desarrollo social y educativo, por ejemplo
proyectos donde la recreación es un componente en conjunto con otros:
productivo, en salud, educación, etc.; y b) Proyectos donde la recreación es el centro mismo de
desarrollo (oferta de programas de recreación, construcción de políticas de
recreación, educación para la recreación, entre otros).
Independientemente,
de donde se inscriba, un primer ejercicio que se realiza, es la identificación
de resultados en las cuatro áreas de efectividad, como se muestra en la figura No. 4. Este
análisis ayuda a ampliar la mirada a los resultados e impacto del proyecto
y mantener presentes indicadores de resultados
Figura No. 4: Análisis de resultados por
área de efectividad

Principios:
Se han tomado
decisiones en relación con unos principios orientados y unos supuestos que
atraviesan todos los proyectos que se desarrollan como se muestra en la figura No. 4.
Es importante
resaltar que independientemente del campo de aplicación del proyecto, o los
resultados esperados por quién contrata, todos los proyectos mínimamente
deben garantizar resultados o movilizar procesos de:
·
Educación
para y mediante la recreación: Mínimo apropiación o resignificación del
concepto y reconocimiento de sus beneficios.
·
Facilitación de vivencias y procesos que
contribuyan a fortalecer la dimensión de los actores participantes. En este
aspecto se habla de la relación de los seres humanos con el mundo, con el conocimiento,
con los otros.
·
Gestión
de conocimiento: Se busca que todos los proyectos directa o
indirectamente aporten a la construcción, difusión de conocimientos y al
desarrollo de capacidades que permitan a los actores diseñar y poner en
marcha estrategias, acciones, instrumentos para transformar su realidad. El
punto de partida es el reconocimiento de saberes locales colectivos e
individuales y el planteamiento de metas de desarrollo en este sentido.
·
Participación-organización-protagonismo-acción:
Desde el enfoque que manejamos la participación se asume no como un
acto simbólico o un simple recoger opiniones, que no siempre son tenidas en
cuenta. Se considera que la participación genuina* es aquella donde las personas se
involucran en los procesos de diseño, ejecución y evaluación de los
proyectos, y les crean una estructura organizativa desde donde se toman las
decisiones, se solucionan los conflictos y se garantiza su sostenibilidad.
Desde
nuestra perspectiva la recreación es intencionalmente orientada a la
creación de escenarios para el desarrollo humano, facilitando experiencias
y procesos donde la persona, el grupo y el entorno se transforma en aras de
la calidad de vida de una comunidad o un colectivo, con una ganancia
individual de base.
Así si bien
respetamos los presupuestos fundamentales del ocio y la recreación:
satisfacción, placer, percepción de libertad y libre elección; estamos
convencidos que en un país como Colombia, la recreación debe ponerse al
servicio del cambio social, del abordaje de los problemas, sin que ello
descarte otras alternativas (opciones solitarias de recreación, el juego
por el juego, etc.).
Por
otra parte consideramos que para que el ocio y la recreación sirvan al
desarrollo humano, debe ser intencionalmente concebida y armonizada en sus
elementos, la contribución al desarrollo no puede ser una cuestión al azar
y menos si pretende contribuir a la equidad y justicia social, lo que
significa trabajar con perspectiva de género, con los factores que
sostienen las desigualdades, con el aumento de la capacidad de acceso a los
recursos, etc.
Puesto que son
múltiples los elementos que hacen parte del enfoque a partir del cual
¿trabajo la recreación / se trabaja la recreación? trabajos la recreación,
en la figura 1, se intenta hacer una síntesis de relaciones que permita al
lector ubicarse en el mismo.
La recreación en
este contexto es vista desde una perspectiva de cambio y transformación
social (Figura No. 5).
Figura No. 5:
Principios del proyecto

El marco metodológico:
Lo metodológico
aquí se concibe desde dos perspectivas: Por una parte, lo referente a los
procesos del proyecto, sus momentos metodológicos y el enfoque que se tiene
del mismo (una mirada cualitativa y cuantitativa a los fenómenos, la
flexibilidad como principio, la evaluación como condición de calidad de los
procesos, la participación como proceso y como fin, entre otras), articula
los procesos por los que pasan todos los participantes y grupos.
Por otra parte, en
lo relacionado con los procesos pedagógicos y las vivencias individuales y
grupales, las interacciones y aprendizajes que se dan en los ambientes
creados por y con los participantes.
En el primer
caso, se utiliza el término momento dado que los procesos de proyecto se
conciben de manera flexible, puede darse de manera paralela, secuencia o
simultánea (Ver Figura No. 6); en este contexto la evaluación hace parte de
la planeación y atraviesa todos los momentos metodológicos.
Idealmente se
pretende que la participación genuina sea condición necesaria en cada uno
de ellos; el nivel alcanzado dependerá en gran medida de los recursos, los
tiempos, y obviamente del enfoque metodológico utilizado. En caso de
proyectos contratados que predeterminan en gran medida las rutas y
resultados, se recomendable flexibilizar contenidos y procesos con base en
las construcciones y retroalimentaciones de los participantes y del
contexto en el cual se desarrolla.
Figura No. 6.
Momentos metodológicos

Los momentos
metodológicos enunciados se traducen en el diseño de una serie de
componentes, entre los que se tienen (Ver figura No. 7):
1.
Contexto:
Incluye:
Fundamentación: Un ejercicio permanente de construcción: Este
se refiere a la construcción del marco de referencia desde donde se
posiciona el programa. Incluye:
·
La posición ético política: En términos del
enfoque es de primera importancia explicitar la posición del grupo del
proyecto. En la medida que la recreación de la que aquí se habla busca
mediar procesos de transformación y cambio social, contrario al supuesto de
servir como perpetuadota o herramienta de manipulación, como lo plantean
algunos autores, de ahí la necesidad, igualmente ética de asumir posición
en términos del tipo de sociedad deseada, o las búsquedas planteadas desde
el proyecto.
·
Marco normativo y de la política en la cual
se inscribe el proyecto: Se asume como una herramienta de gestión, para la
garantía y cumplimiento de los derechos.
·
Marco de referencia conceptual, el cual se elabora
a partir de la revisión y análisis de unas categorías básicas, que se
enriquecen, amplían, profundizan o modifican con base en la
retroalimentación que da el proceso mismo.
Contextualización: Proceso de profundización en el
conocimiento y comprensión del contexto y actores participantes. El
concepto de contexto supera el entorno propiamente dicho, ampliándolo o
sumándolo al entramado o tejido de
significados provenientes del medio o entorno en el cual se inserta.
Se refiere a un
contexto cultural del que hacen parte el medioambiente o entorno más la
construcción de sentido, o las tramas de significación que a esto asocie un
grupo humano determinado, incorpora
todo lo simbólico, es decir, lo que representa algo para alguien, y
ese alguien es capaz de interpretarlo y exteriorizar sus significados a
través de su cultura.
Esta
elaboración conceptual de contexto, por supuesto se inscribe en la Cultura, entendida
como un proceso, que se desarrolla en un entorno y un contexto
significativo.
Como
refiere Geertz: Es un concepto de Cultura...”esencialmente semiótico, ...
creyendo como Max Weber que el
hombre es una animal inserto en tramas de significación que él mismo ha
tejido, considero que la cultura es esa urdimbre y que en análisis de la
cultura ha de ser por lo tanto, no una ciencia experimental en busca de
leyes, sino una ciencia interpretativa en busca de significaciones”[xiii]
La
contextualización incluye la indagación histórica de la tradición
recreativa (tradiciones, hábitos, prácticas pasadas y actuales).
El
diagnóstico aborda variables y condiciones tales como:
·
Desarrollo local: Diagnósticos sectoriales,
planes de desarrollo, programas sociales y educativos en ejecución,
presupuestos locales. Recordemos que la recreación puede ser transversal,
de ahí la necesidad de identificar posibilidades de gestión para aumentar
cualitativa y cuantitativamente los resultados del proyecto.
·
Participación: Organizaciones y movimientos
locales, instancias de participación, mecanismos más utilizados, etc.
·
Programas de recreación, accesibilidad,
cobertura, imaginarios, prácticas, equipamentos.
·
Variables y categorías relacionadas
directamente con el proyecto.
·
Inventario de recursos.
Figura No. 7: Componentes del proyecto

Como consecuencia
de lo anterior se flexibilizan los objetivos, la metodología y se sientan
las bases para la operación del programa.
3. Componente recursos:
·
Incluye la conformación de grupos
interdisciplinarios con experiencia o formados en el área de recreación.
·
Diseño de didácticas medios y elementos
basados en formas jugadas.
·
El manejo de recursos fungibles y no
fungibles se hace bajo un principio de sostenibilidad. El material
reciclable no es una forma de trabajar barato, se constituye en un espacio
de educación ambiental y de ampliación de posibilidades de construcción de
material por parte de los participantes.
4. Componente procesos: Se refieren a
aquellos procesos que en interacción abren ambientes de aprendizaje y
posibilitan el desarrollo del proyecto;
·
Procesos administrativos y operativos: Se
le da especial énfasis a una planeación basada en los beneficios y de la
creación de mecanismos para crear un ambiente de proyecto que posibilite
hacer sinergia entre los diversos procesos.
·
Procesos de gestión: Fortalecimiento
permanente del medioambiente institucional para ganar “socios” y aliados
para el proyecto.
·
Procesos recreativos y pedagógicos.
·
Procesos participativos, de organización y
movilización.
En cuanto a los
procesos de gestión se busca en primera instancia que los actores
involucrados estén permanentemente informados sobre la evolución del
proyecto, la identificación de nuevos actores potenciales, la búsqueda de
mecanismos para fortalecer el proyecto, el posicionamiento en el tema, la
legitimación del proceso, la apropiación de los participantes de cómo se
organiza localmente la administración, recursos, programas, entre otras.
Proceso de recreación:
Los procesos
recreativos y pedagógicos, están orientados fundamental a facilitar una vivencia
donde el participante tenga mínimas opciones de elección y que sean ellos
quienes determinen el flujo y contenido de la experiencia. Esto
es, si bien, típicamente se contratan proyectos donde quienes financian
esperan resultados particulares en respuesta a intereses específicos; el
desafío es crear el ambiente de aprendizaje, donde sobre unos ejes
temáticos propuestos y unas propuestas metodológicas básicas, sea el
participante quien defina el desarrollo de la misma en interacción con los
otros.
La recreación
como experiencia existencial y social, moviliza al sujeto en su
sensibilidad, la cual se resignifica en interlocución con el otro. Es por
ello, que no se habla de recreación dirigida, aunque se usen contenidos
temáticos predeterminados.
En este proceso
es determinante el papel del recreador, pues en estos contextos se pretende
favorecer un liderazgo compartido, donde se abre la posibilidad de cambios
metodológicos en respuesta a la vivencia.
Algunos
principios que orientan en lo pedagógico la vivencia son:
·
Integralidad: Aunque se hace énfasis sobre unas dimensiones particulares, se
mantendrá una mirada integral sobre todas las dimensiones del desarrollo de
los niños y las niñas. Esto implica aproximarse a ellos desde su individual,
en un contexto cultural y tiempo histórico particular, desde su pensar y
sentir, teniendo en cuenta su edad y nivel de desarrollo.
·
La
comunicación: Se parte del
reconocimiento de la capacidad de los sujetos para comunicarse de muy
diversas formas, que trascienden el uso de la palabra escrita o hablada. La
expresión plástica, gráfica, no verbal, sus comportamientos, son lenguajes
que permitirán de manera permanente acercarse a su subjetividad, a sus
conocimientos y vivencias.
·
Participación: Es un eje fundamental de la propuesta
pedagógica, implica un reconocimiento explícito del sujeto como actor
principal de la vivencia, de su
propio proceso de construcción de conocimiento y como ser humano. Se abrirá
un espacio permanente para que opinen sobre los contenidos y estrategias
del proyecto.
·
Una
educación para la libertad y la autonomía: El enfoque busca crear ambientes de aprendizaje, donde el recreador
establece una relación horizontal con participantes. Se pretende que tales
espacios se constituyan en oportunidades de experimentación de nuevas
relaciones – más democráticas-, donde la vivencia de relaciones distintas
muestre a los participantes que hay opciones diferentes a las relaciones de
poder donde el adulto el otro, u otros – grupos o instituciones- preestablece
todo lo que hacen o no hacen. La construcción conjunta de las normas, la
posibilidad de decidir y opinar, de pensar distinto, de resolver tareas de
formas innovadoras, son elementos fundamentales en el proceso pedagógico.
·
Creatividad: El proceso pedagógico se orienta a favorecer el
desarrollo de la
creatividad. Para ello se usarán estrategias como:
a)
Construcción de
juguetes con materiales desechables estimulando el uso novedoso y distinto
al dado cotidianamente.
b)
Estimular la pregunta
y las soluciones poco comunes.
c)
Retar a la
solución de problemas.
d)
Reconocer los
logros no importa si son ambiguos o presenta soluciones poco comunes.
e)
Favorecer la
construcción propia de métodos de trabajo para aproximarse a situaciones
disitintas (sean de índole práctica, emocionales, en las relaciones)
f)
Favorecer y
validar formas diversas de comunicación y expresión a través del arte.
·
La
dimensión lúdica: El juego, el
juguete, la vivencia con todo su contenido y con los procesos que se dan a
partir de ella, muestran al sujeto que es posible aproximarse incluso a
situaciones problemáticas que los afectan desde otra relación y otras
formas. En este sentido se pretende que el sujeto tenga la posibilidad de
abordar desde una perspectiva placentera sus relaciones con los otros, con
el conocimiento, su capacidad misma de jugar, etc.
Respecto al concepto de integralidad, por una
parte se trabaja con base en las dimensiones del desarrollo humano, sin
descuidar que en la vivencia se ponen en interacción todas a las cuales
afecta de manera directa o indirecta.
Es así como para la creación de condiciones para
la vivencia se tienen en cuenta aspectos como:
·
Lo estético del
espacio y su ambientación
·
Los valores y
normas de comportamiento que se modelan y se acuerdan con los grupos.
·
Las condiciones
de clima y emocionales del ambiente de aprendizaje y sus participantes.
Cuando se hace
referencia a la creación de condiciones se parte del supuesto que se
construye el ambiente para que las personas se vinculen a la vivencia y
puedan desde si mismas construir su propia vivencia. De ahí, que desde este
enfoque se tomó la decisión de no hablar de recreación dirigida, o ningún
otro término que denote o conduzca a interpretaciones erróneas referente al
papel del recreador, respecto a sus interacciones con las personas que
hacen parte de la
vivencia. De ahí la importancia de una reflexión y
decisión acerca de conceptos tales como líder, facilitador, mediador, etc.,
que son utilizados de manera distinta en nuestro campo.
Esto significa
establecer condiciones para una interacción enriquecida por el aporte desde
el sujeto y de éste en relación con los otros y con el mundo. El tema de la
integralidad en este contexto supone, no sólo el considerar las dimensiones
del desarrollo, sino también una posición teórica en relación a cómo
aprende, y como se da la constitución misma del sujeto.
Figura No. 8: Dimensiones del desarrollo humano consideradas en la
vivencia recreativa

Por otra parte, es necesario tener en cuenta
desde el enfoque, lo metodológico y el diseño de los espacios, el cómo
prevenir situaciones de discriminación, inequidad o agresión en el contexto
de la vivencia.
En este caso surge nuevamente, la necesidad
de contar con profesionales de la recreación capaces de superar incluso sus
propias historias de discriminación, de haber sido parte de estructuras de
poder y exclusión, para que medie la construcción de contextos de ocio
donde no exista ninguna condición o situación relacionada con agresiones por
condición de género, raza, edad, etc., y si es así porque son situaciones
esencialmente humanas hacer de ellas una oportunidad pedagógica.
Los aspectos afectivos, emocionales, y de
relaciones de las personas demanda una gran capacidad del recreador para leer
la realidad y responder de manera coherente a las diversas situaciones que
se presentan en la vivencia.
La construcción de enfoques pedagógicos desde la recreación, supone
trascender los mecanismos que asumen como central los componentes
intelectuales del aprendizaje. Los “ambientes” creados a partir de la
recreación suponen entenderse como un proceso de creación y de atención a
las necesidades de los sujetos.
La recreación no atiende tan sólo al
desarrollo de habilidades y conocimientos, o de hábitos, ha de incluir la
dimensión subjetiva reflejada en los procesos afectivos y motivacionales.
Si bien, en la construcción metodológica de
proyectos, el aprendizaje significativo sirve de base para la decisión
sobre las técnicas utilizadas, el desafío, está, como he reiterado en otros
escritos en intentar crear condiciones para que el sujeto – actor de la
experiencia, logre hacer sinergia con sus necesidades y motivaciones
propias. Cuando se habla de un compromiso psicológico y emocional con la
experiencia – es porque el sujeto ha avanzado en este vínculo.
Una recreación transformadora busca aportar
a la creación de escenarios, donde el sujeto más que repetir modelos,
aprenda a autorregularse.
Para la recreación lo intelectual se
considera como una dimensión esencial del desarrollo y se privilegia, más
no subordina las dimensiones afectiva, valorativa, política y social.
Por ello es que la búsqueda de abordajes
creativos desde la recreación, se hace cada vez más compleja; puesto que no
pueden ser analizados ni construidos desde una sola categoría, pedagogía,
psicología, sociología, entran todos a ser parte de una construcción que
podemos poner al servicio de la construcción de nuestro propio campo de
estudio.
Para Vigotsky la vivencia constituye la
unidad de análisis de la situación social de desarrollo que integra al
medio, lo experimentado y lo que el sujeto el aporta, determinado por el
nivel alcanzado previamente; desde la perspectiva que aquí se presenta, se
han de considerar las condiciones del sujeto desde sus necesidades y
motivaciones.
La participación en la vivencia, se
constituye por ello desde este planteamiento esencial; cómo llegar a las
aspiraciones, esperanzas y desesperanzas, a lo que moviliza a sujetos y
colectivos, de tal manera que cuando se hace alusión a la construcción de
los denominados satisfactores sinérgicos desde el enfoque de desarrollo a
escala humana, no sea un ejercicio puramente instrumental, cuando por el
contrario lo que se pretende favorecer es una actividad creadora.
En este trabajo se pretendió hacer una
síntesis para mostrar desde donde se están abordando los programas y
proyectos de recreación. Si bien, no alcanza el espacio para mostrar y
describir la complejidad de los procesos y sus implicaciones, se reitera la
importancia de asumir el diseño de programas y proyectos con la seriedad
que demanda la recreación y como un acto creativo en si mismo.
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interpretación de las culturas. Gedisa. 1987.
Notas:
1. Beneficios de la recreación:
La categoría de beneficios
que trabaja la Asociación Nacional de Parques y Recreación
de los Estados Unidos[1] se da a
tres niveles así:
Mejoramiento de una
condición: El mejoramiento de una condición puede ocurrir
para un individuo o un grupo tal como la familia, el grupo de trabajo, el
vecindario o la sociedad, o de una entidad
tal como el medio ambiente físico. Este tipo de beneficios se
orientan a la salud, la cohesión grupal, el hacer de una comunidad un
entorno más rico, la calidad del agua o del aire, hacia el incremento,
mejora de un grupo de beneficiarios.
Prevención para que una
condición empeore: Se relaciona con el intentar mantener una
condición deseada como un medio de prevenir que las condiciones empeoren.
Por ejemplo, mantener abierto un espacio cultural abierto para mantener la
comunidad o región como un lugar adecuado o atractivo para los visitantes o
para que el comercio se desarrolle, los programas de jornada complementaria
para ofrecer alternativas de ocio para los jóvenes en condiciones de vulnerabilidad,
etc.
Realización de una
experiencia psicológica: Se refiere a la
categoría de beneficios donde los participantes seleccionan cierto tipo de
alternativas de ocio con el propósito específico de realizar una
experiencia psicológica particular. Por ejemplo para reducir el estrés, el
disfrute estético y la autorealización.
Por otra parte, las
categorías utilizadas en el movimiento de beneficios son:
Beneficios
individuales: Se refiere a las oportunidades para vivir, aprender y llevar una
vida satisfactoria y productiva así como para encontrar caminos para
experimentar sus propósitos, placer, salud y bienestar. Entre los más
específicos se encuentran: Una vida plena y significativa, balance entre
trabajo y juego, satisfacción con la vida, calidad de vida, desarrollo y
crecimiento personal, autoestima y autoreciliencia, sentido de
acompañamiento, creatividad y adaptabilidad, solución de problemas y toma
de decisiones, salud y mantenimiento físico, bienestar psicológico,
apreciación y satisfacción personal, sentido de aventura, etc.
Beneficios
comunitarios: Se refiere a las oportunidades para vivir e interactuar con a
familia, los grupos de trabajo, los vecindarios, las comunidades y el
mundo. Ninguna persona es una isla, vivimos e interactuamos con otros, el
ocio y la recreación, y parques juegan un rol integral en la provisión de
oportunidades para estos tipos de interacciones. Beneficios más específicos
incluyen: Comunidades vitales, fuertes e integradas, integración familiar,
tolerancia y comprensión étnica y cultural, apoyo para los jóvenes,
condiciones adecuadas para los adultos mayores, más autonomía y menos
alienación, reducción de la delincuencia, comprensión y tolerancia entre
otras.
Beneficios
ambientales: Provee y preserva parques y espacios abiertos mejora la
desirability de un área así como contribuye a la seguridad y salud de sus habitantes, beneficios más
específicos incluyen: Salud y protección ambiental, neutraliza los efectos
de las relocalizaciones, salud física y bienestar, reducción del estrés,
recursos para la comunidad, incremento de los valores de la propiedad,
limpieza del aire y del agua, protección del ecosistema.
Beneficios
económicos: Los parques y la recreación son más que servicios que se venden,
contribuyen al bienestar de los individuos para la continuidad y viabilidad
de las comunidades y el mundo. Otros beneficios incluyen: estímulo
económico, reduce los costos de salud, reduce el vandalismo y el crimen,
cataliza el turismo, mantiene una fuerza de trabajo productivo.
2. Exclusión:
BADER, afirma que la
exclusión es un tema usado hegemónicamente por diferentes áreas del
conocimiento, pero poco preciso desde el punto de vista ideológico. La
ambigüedad inherente al concepto de exclusión abre la posibilidad de
trascender el análisis de la desigualdad social y de la mirada centrada en
lo económico, donde se le hace sinónimo de pobreza, o aquellas que
privilegian el concepto de discriminación, minimizando o escapando al
análisis que la ve como injusticia social. Analizar la ambigüedad
constitutiva de la exclusión es captar el enigma de la exclusión en su
versión social subjetiva, física y mental (BADER, Sawaia. Introducão:
Exclusão ou inclusão perversa? Bader. S (Org), en As artimañas da exclusão. Análise
psicosocial e ética da desgualdade social. Petrópilis, Editora Vozes, 2002
Desde esta perspectiva la
exclusión social conlleva un análisis ético y psicosociológico, es un
proceso complejo que es objetivo y subjetivo, individual y colectivo,
racional y emocional, resaltando la dimensión objetiva de la desigualdad
social, la dimensión ética de la injusticia y la dimensión subjetiva del
sufrimiento.
En este contexto la
exclusión social es vista como un fenómeno multidimensional que superpone
una multiplicidad de trayectorias de desvinculación, tanto del mundo del
trabajo como de las relaciones sociales significativas para los seres
humanos en sus diferentes ámbitos de interacción tanto privados como
públicos; rupturas que generan procesos individuales y colectivos de
desesperanza, un decremento o ausencia en la percepción de control y en
últimas el sentimiento de que no se puede hacer nada frente a la situación,
lo que expresa una condición de exclusión social.[1]
En este análisis
también significa preguntarse por el sufrimiento y la felicidad y superar
la concepción de que la preocupación del pobre es únicamente por la
supervivencia y que se justifica trabajar la emoción cuando se pasa hambre.
Epistemológicamente significa colocar en el centro de las reflexiones sobre
la exclusión la idea de humanidad y como temática al sujeto y la manera
como se relaciona con lo social (la familia, el ocio, el trabajo, la
sociedad), hablar de exclusión es hablar de deseo, temporalidad y de
afectividad al mismo tiempo que de poder, economía y derechos sociales[1]
La exclusión
vista como sufrimiento de diferentes cualidades recupera al individuo
perdido en los análisis económicos y políticos sin perder el colectivo. En
el sujeto se objetivan diferentes formas de exclusión vividas como
motivación, carencia, emoción o necesidad. Los diferentes grados de
sufrimiento evidencian una dominación oculta de relaciones muchas veces
consideradas como parte de la naturaleza humana, el conocimiento de los
mismos posibilita un análisis de la vivencia particular de cuestiones
sociales dominantes en cada época histórica.
Los contextos de
ocio y recreación, intencionalmente orientados hacia procesos de
empoderamiento, como se anotó anteriormente, visibilizan y hacen
protagonistas al sujeto de sus propios procesos, moviliza y crea
condiciones para la participación social y la organización.
El ocio y la
recreación puede ser un contexto para la justicia social así como también
para el cambio social y personal; tiene un gran potencial para promover
la responsabilidad, por ende no
puede ser separado del mundo en el cual vivimos; tales contextos deben ser
pensados desde un compromiso fundamental en relación con los valores
vinculados a la justicia, la equidad y el empoderamiento (HENDERSON, Karla,
BIALESCHKI, Deborah, HEMINGWAY, John, HODGES, JAN, KIVEL, Beth, SEASSOMS,
Douglas. Introduction to Recreation and Leisure Services. Pennsylvania,
Venture Publishing, Inc., 2001.).
3. La recreación
como derecho fundamental y necesidad:
Necesidad BÁSICA
del ser humano: La Asamblea General de la Naciones Unidas
declara en 1980 que para el hombre, “después de la nutrición, salud,
educación, vivienda, trabajo y seguridad social, la recreación debe
considerarse como una necesidad básica, fundamental para su desarrollo.”.
Necesidad FUNDAMENTAL del
ser humano: La Conferencia
de las Naciones Unidas sobre Asentamientos Humanos, Hábitat y Medio
Ambiente, declaró por unanimidad, “...que la recreación es necesidad
fundamental del hombre contemporáneo..”.
Derecho INDIVIDUAL
INALIENABLE: La Declaración
Universal de los Derechos Humanos Artículo 24: “Toda
persona tiene derecho al descanso, al disfrute del tiempo libre, a una
limitación razonable de la duración del trabajo y a vacaciones periódicas
pagadas”
Derecho INDIVIDUAL: La Declaración
Americana de los Derechos y Deberes del hombre, Artículo
15, que: “ Toda persona tiene derecho a descanso, a honesta recreación y a
la oportunidad de emplear útilmente el tiempo libre, en beneficio de su
mejoramiento espiritual, cultural y físico”
Derecho SOCIAL: Ley 181 de 1995, Artículo 4 “Derecho social. El
deporte, la recreación y el aprovechamiento del tiempo libre, son elementos
fundamentales de la educación y factor básico en la formación integral de la persona. Su fomento,
desarrollo y práctica son parte integrante del servicio público educativo y
constituyen gasto público social”.
La Constitución
Política de Colombia, en su Título. II, “De los derechos, las garantías y los deberes”; Capitulo II, “De los
derechos sociales, económicos y culturales”, Artículo 44 “Son derechos fundamentales de los
NIÑOS Y NIÑAS: la vida….la educación y la cultura, la recreación y la libre
expresión de su opinión”.
Asamblea General
de las Naciones Unidas:
“...Reconociendo que el NIÑO, para el pleno y armonioso desarrollo
de su personalidad, debe crecer en el seno de la familia, en un ambiente de
felicidad, amor y comprensión(...) Han convenido lo siguiente: (...) Art.
31. 1.
Los Estados Partes reconocen el derecho del NIÑO al descanso y el
esparcimiento, al juego y a las actividades recreativas apropiadas para su
edad y a participar libremente en la vida cultural y en las artes.
2)...respetarán y promoverán el derecho del NIÑO a participar plenamente en
la vida cultural y artística y propiciarán oportunidades apropiadas, en
condiciones de igualdad, de participar en la vida cultural, artística,
recreativa y de esparcimiento...”
Por otra parte
en la constitución política se encuentra:
Art. 52. El Estado fomentará las actividades de recreación, práctica del deporte y
el aprovechamiento del tiempo libre.
Art. 64. Es deber del Estado promoverá el acceso de los trabajadores agrarios a los
servicios de... educación,... recreación, con el fin de mejorar (la)
calidad de vida de los campesinos.
Art. 67. La educación es. Un servicio público que tiene una
función social; ... La educación formará al colombiano …en la práctica
del trabajo y la recreación, para el mejoramiento cultural, científico,
tecnológico y para la protección del ambiente. El Estado, la sociedad y la familia son responsables de la
educación…”
Como se puede observar
desde el marco legal se supone existe el reconocimiento explícito a la
recreación, es sin embargo en el cumplimiento de las mismas que los procesos
no cumplen con ello y con una debilidad aún mayor como es la ausencia misma
de su prioridad desde el ente rector nacional como lo es el Ministerio de
Educación.
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