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INTRODUCCIÓN
Desde hace varios años, emprendimos la compleja tarea
de poner a dialogar saberes provenientes de diversas disciplinas, para la
construcción de propuestas terapéuticas orientadas a restaurar y mejorar la
salud psicosocial de personas y comunidades. A partir de este arduo trabajo
y de las investigaciones clínicas realizadas, construimos el texto: “Recreación
Psicoterapéutica: Conceptos Básicos”, cuya parte central presentamos a
continuación.
Las terapias psicológicas realizadas a través de
técnicas recreativas han mostrado ser altamente eficaces, según lo
demuestran los resultados de investigaciones realizadas en diferentes
lugares, y eficientes, por la posibilidad de aplicación grupal y su baja
deserción.
Entre los graves problemas que enfrenta actualmente
nuestro país, que se han abordado en las investigaciones, tenemos los
siguientes.
En las últimas décadas, las muertes de causa violenta
han ocupado una de las tres primeras causas directas o indirectas de
mortalidad en el grupo poblacional comprendido entre 1 y 64 años
(Minprotección, 2003).
Por otra parte, 28 millones de personas (66% de la
población) está por debajo de la línea de pobreza (CID, 2004) y unos 4.5
millones de niños entre los 4 y 12 años son abusados física, moral o
psicológicamente. Aunque casi todos estos niños y adolescentes en situación
de abandono o maltratados necesitan atención mental especializada,
solamente la mitad están cubiertos por la seguridad social en salud. (UNICEF,
2001; Campo, 2000).
Según el Estudio Nacional de Salud Mental del 2003,
el 40.1% de los colombianos presentará algún trastorno psiquiátrico en
algún momento de su vida, principalmente trastornos de ansiedad, afectivos
y abuso de alcohol y otras sustancias. Además, la prevalencia de ideación
suicida es del 12.3% y de intento, del 4,9%. La situación de la población
infantil es similar: del 12 al 29% de los niños entre 5 y 15 años padecen
trastornos mentales (WFMH, 2003).
A pesar de lo anterior, se encontró que sólo una de
cada diez personas recibe atención y el estudio concluye: “Dado que en el
mundo los recursos para salud mental tienden a ser muy limitados, en
comparación a los recursos disponibles para otras enfermedades, es
importante poder desarrollar servicios de bajo costo, accesibles y
apropiados para mejorar la salud mental no sólo de Colombia, sino del mundo
entero” (Posada, 2004, p. 260).
RECREACIÓN PSICOTERAPÉUTICA
La medicina y la psicología han reconocido el efecto benéfico que tiene
la recreación sobre la salud, por lo cual su uso se ha implementando en
programas de promoción de la salud y de prevención, tratamiento y
rehabilitación de diversas condiciones patológicas. Se describirán
inicialmente algunos aspectos conceptuales establecidos acerca de la
recreación terapéutica y luego se presentará una propuesta conceptual y
práctica de lo que se denominará Recreación Psicoterapéutica.
1. RECREACIÓN
TERAPÉUTICA (RT)
Este concepto ha venido evolucionando desde principios del siglo XX; a
continuación se transcriben en orden cronológico algunas definiciones de RT
(Austin y Crawford, 2001).
En 1936, Davis escribió: “La RT puede ser definida como cualquier
actividad motora, sensorial o mental realizada en forma libre y voluntaria,
vitalizada por el espíritu del juego expresivo, sostenida por actitudes
placenteras fuertes y evocada por la liberación emocional del cuerpo
entero”.
En 1972 Fryre y Peters conceptuaron la RT como “…un proceso a través
del cual los esfuerzos intencionados se dirigen hacia el logro o
maximización de los efectos concomitantes deseados de una experiencia de
recreación”.
En 1980, O´morrow y Reynolds la describieron como “…un proceso en el
cual las experiencias recreativas son usadas para lograr un cambio en el
comportamiento de individuos con necesidades o problemas especiales”.
En 1982, Austin la consideró como “la implementación de intervenciones
intencionadas diseñadas para ayudar a los clientes a crecer, a la vez que
se les asiste en la prevención o disminución de problemas mediante la
recreación” (Austin, 1982).
En 1989, O´morrow y Reynolds complementaron su anterior definición,
diciendo “la RT tiene como única función asistir al cliente, sano o
enfermo, para que la realización de sus experiencias y actividades
recreativas contribuyan a su salud o su recuperación”.
En 1995, Carter, Van Andel y Robb, propusieron que “la RT se refiere a
la aplicación especializada de actividades experienciales y recreativas, o
intervenciones que ayuden a mantener o mejorar el estado de salud, las
capacidades funcionales y finalmente la calidad de vida de personas con
necesidades especiales” y agregan “el proceso no se limita a ciertas categorías
de sujetos o ciertos escenarios, la RT puede ser aplicable a todos los
individuos” (Carter, Van Andel y Robb, 1995).
De acuerdo con Austin y Crawford (2001), la recreación terapéutica
puede ser vista como un medio para restaurar el equilibrio después de una
amenaza a la salud, para prevenir enfermedades y para lograr mayor
desarrollo personal.
En este recorrido se observa que los autores trascienden la valoración
de la recreación terapéutica por la sola gratificación y bienestar que
genera, a una nueva interpretación de la misma, por su posibilidad de
fundamentarse en diferentes teorías de la salud y del desarrollo humano,
para responder a necesidades específicas.
La recreación terapéutica puede ser útil en cualquier momento del
proceso salud-enfermedad, ya que se
han observado efectos positivos tanto en personas aparentemente sanas como
en diferentes etapas de trastornos físicos y emocionales.
Para efectos operativos se tendrán en cuenta las fases del proceso
salud-enfermedad descritas por King y retomadas por Austin (2001), las
cuales parten de la tendencia a la estabilidad, pasan por la
auto-realización y llegan a la auto-determinación.
La tendencia a la estabilidad se refiere a un escenario en el cual el
paciente está enfermo, en un ambiente desfavorable, y tiene una actitud
pasiva hacia el proceso terapéutico, tratando apenas de mantener el
equilibrio y, por ello, el terapeuta debe prescribir las actividades
dirigidas a la mejoría de la salud, a la par que promueve la autonomía de la persona. Una vez
disminuye la tendencia a la estabilidad, emerge la tendencia a la
auto-realización, caracterizada por una participación concertada del
consultante con el terapeuta, el manejo apropiado de los factores externos
asociados y un mejor nivel de salud. Posteriormente el sujeto asume la
responsabilidad de su salud, lo cual corresponde a la fase de
auto-determinación.
Teniendo en cuenta los propósitos de la recreación terapéutica, su
práctica se basa en los siguientes supuestos (Austin, 1982):
·
La RT busca el más
alto nivel de salud posible en el continuo Bienestar- Enfermedad,
enfocándose en las capacidades y fortalezas del consultante, considerando
que la enfermedad puede ser una experiencia positiva que genera
crecimiento.
·
La óptima salud se
logra a través de la promoción de la autodeterminación, instaurando
procesos de empoderamiento, control
y auto-eficacia.
·
La evolución típica
de las intervenciones de RT incluye disminución del estrés, mayor bienestar
físico, aumento del conocimiento personal, desarrollo de habilidades
psicológicas y mejoramiento del nivel de funcionamiento global.
·
En la RT, la
relación entre el terapeuta y el consultante es un elemento clave, pues el
primero sirve como modelo de comportamientos saludables, a la vez que ayuda
a desarrollar la competencia personal y la motivación intrínseca.
2. RECREACIÓN
PSICOTERAPÉUTICA
2.1 Nociones:
Los programas de recreación terapéutica han tenido un gran campo de
aplicación en el área de la psiquiatría y la salud mental. Sus raíces se
ubican especialmente en tres grandes movimientos que ocurrieron en el
pasado siglo (Berman and Davis, 1995).
El primero comenzó en el verano de 1901 en Estados Unidos, cuando
pacientes psiquiátricos hospitalizados fueron ubicados en carpas hasta que
disminuyera la temperatura ambiental encontrando, sin pretenderlo,
beneficios en su salud mental. Por esto su uso se implementó en hospitales,
hasta la primera guerra mundial, debido a las dificultades propias de este
momento histórico (Tent Therapy).
En los años 40 se inició el segundo movimiento con los campamentos de
verano, dirigidos especialmente a satisfacer necesidades de socialización y
recreación de niños y como propuesta terapéutica para adolescentes
“problemáticos” (Camping Centered Psychology).
El tercero se implementó en los años 60 y 70, en Inglaterra y luego en Estados Unidos,
consistente en un proceso de terapia extramural basada en la aventura al
aire libre (Outward Bound), dirigida a delincuentes y pacientes psiquiátricos
en hospitalización parcial o total.
Hoy en día, la RT aplicada a la salud mental se ha constituido como una
alternativa terapéutica para la atención de múltiples trastornos en
diferentes grupos poblacionales, pues a través de experiencias e
investigaciones ha mostrado su efectividad. La utilidad psicoterapéutica de
la recreación se deriva del interjuego de dos mecanismos complementarios:
·
Recreación en sí
misma como “psicoterapia”, por la liberación de endorfinas que activan el
centro cerebral de la recompensa, produciendo sensación de bienestar y por
las expresiones faciales y corporales positivas que afectan las emociones e
influyen sobre los demás participantes de las actividades, potenciando el
efecto (Mooney, 2000).
·
Recreación como
“vehículo lúdico” o estrategia aplicada de diferentes teorías psicológicas
para llevar a cabo procesos psicoterapéuticos, ya sea de forma individual o
grupal.
Es necesario
distinguir entre programas de Recreación Especial y Recreación
psicoterapéutica, pues mientras la primera corresponde a la que se adapta a
poblaciones con discapacidades, la segunda implica la utilización
intrínseca de técnicas psicoterapéuticas en búsqueda de un objetivo
claramente definido, no solamente para restablecer la salud, sino también para el desarrollo
personal (Austin y Crawford, 2001).
Los autores de este texto consideran que la RT aplicada a la salud
mental se ha ganado un espacio propio y amerita un desarrollo específico,
por lo cual se propone el siguiente concepto:
La Recreación Psicoterapéutica (RPT) es una estrategia
terapéutica que consiste en la
implementación de actividades recreativas fundamentadas en teorías y
técnicas psicoterapéuticas, que buscan mantener y/o mejorar la salud mental
de personas y comunidades con necesidades específicas, abordándolas simultáneamente
en sus dimensiones biológica, psicológica y social.
2.2 Componentes:
Existen numerosas teorías que explican la salud mental y sus
alteraciones. Algunas de ellas han sido aplicadas en programas de
Recreación Psicoterapéutica por su compatibilidad con la filosofía,
metodología y técnicas de la recreación.
De acuerdo con Peterson y Stumbo (2000), en el campo de los servicios
psiquiátricos la RPT presenta tres componentes: la participación, la
educación y la intervención funcional, que varían según las necesidades de
los pacientes, las capacidades del grupo de trabajo y los recursos
institucionales.
El componente de participación le brinda al paciente la oportunidad de
involucrarse en actividades elegidas libremente, similares a las
actividades realizadas por fuera del ámbito terapéutico. La experiencia
reproduce todos los beneficios de la recreación: es agradable, divertida,
permite sentirse mejor consigo mismo, le permite al paciente sentirse en
“control” y le brinda el escenario para ensayar nuevos comportamientos o
maneras de relacionarse con otros, en un ambiente relativamente seguro.
El componente de educación en Recreación Psicoterapéutica se utiliza
para promover conocimientos, actitudes y esquemas acerca de las actividades
recreativas que promueven el desarrollo humano. En este componente el
terapeuta asume un papel de educador y facilitador, que motiva a la
reflexión acerca de las mismas.
La intervención funcional, o terapia propiamente dicha, es la
orientación que más se ha desarrollado hasta el momento. La
Recreación Psicoterapéutica se realiza en un escenario
donde se reconoce que una persona con una crisis en su salud mental
necesita intervenciones que le ayuden a mejorar y continuar su crecimiento
personal.
A través de actividades basadas en el funcionamiento psíquico, la
intervención funcional pretende reforzar y/o desarrollar nuevos esquemas de
comportamiento que le permitan al individuo afrontar y superar exitosamente
las exigencias del medio, generando un mejor enfrentamiento de las crisis
vitales actuales y futuras.
2.3 Técnicas:
La RPT se caracteriza por la utilización de aproximaciones y técnicas
de diversas corrientes psicológicas, centrándose no sólo en las necesidades
y las dificultades específicas, sino también en las capacidades y
fortalezas del paciente. La razón para una aproximación ecléctica es que
aunque cada una de las teorías psicoterapéuticas aceptadas tiene sus puntos
fuertes, ninguna tiene todas las respuestas. Por lo tanto, en vez de la
imposición de una aproximación específica a todas las personas, los métodos
se eligen según la naturaleza de sus necesidades (Austin y Crawford, 2001).
A diferencia de otras aproximaciones en salud, en las cuales casi
siempre es el facultativo quien tiene el control, y el consultante es un
agente más bien pasivo, en la RPT se permite a los participantes concertar
con el terapeuta las experiencias recreativas que permitirán alcanzar una
mejor salud mental.
Cuando se le permite al consultante elegir, éste adquiere la
“motivación intrínseca” y la “autodeterminación” necesarias para que asuma
la responsabilidad del cambio. Deci y Ryan sostienen que “cuando las
personas están intrínsecamente motivadas, experimentan interés y placer, se
sienten competentes y autodeterminadas y perciben el locus de causalidad de
su conducta dentro de ellos” (Austin y Crawford, 2001).
El hecho de que los consultantes disfruten la búsqueda y logro de las
metas que se proponen, hace que ellos las alcancen mientras están
“inmersos” en las actividades recreativas, generando un sentido de control
y capacidad para el éxito. Estas experiencias conducen necesariamente a
mejorar el autoconcepto, la autoestima y la autonomía, que son objetivos
terapéuticos en el manejo de ciertas patologías psiquiátricas como los trastornos
depresivos y de ansiedad.
Cuando el paciente ha logrado un nivel de autonomía (tendencia a la
autorrealización y autodeterminación), la elección de las actividades es un
proceso compartido entre el terapeuta y el consultante; en este caso, el especialista
en RPT debe asumir más el papel de facilitador que de conductor del
proceso.
Suzy Ross, de “San Jose State University”, hace una clasificación de
las técnicas de facilitación en RPT, la cual ha sido adaptada por los
autores de este texto para la construcción de los programas terapéuticos:
·
Clarificación de
valores: se hacen conscientes los valores de las personas y se facilita la
toma de decisiones con base en ellos.
·
Aproximaciones
conductuales: se rechazan los comportamientos indeseados y se premian los
esperados, para ir cambiando así las conductas.
·
Aproximaciones
cognoscitivas: se identifican, evalúan y cambian los pensamientos
automáticos, para cambiar las emociones y conductas.
·
Entrenamiento en
habilidades sociales: se hace adiestramiento en asertividad y resolución de
conflictos.
·
Aproximaciones
estructurales: se identifican y elaboran las estructuras mentales de
interacción con los demás, tal como se hace en el análisis transaccional y
la terapia de la Gestalt.
·
Aproximaciones
mente/cuerpo: se enfocan las sensaciones corporales para retroalimentar la
información mental, como en la relajación y la concienciación sensorial.
·
Aproximaciones no
verbales: se utilizan la vivencia mental o real de diversas situaciones con
impacto terapéutico, tales como visualización e imaginación guiada, terapia
con horticultura y la terapia apoyada en animales
·
Terapia de
reto-aventura: los participantes son enfrentados a desafíos de dificultad
progresiva, en ambientes no habituales.
·
Modalidades de
artes creativas: tales como la música, las artes plásticas y el sociodrama.
·
El deporte
recreativo: utilización de deportes con reglas flexibles adaptadas a las
necesidades de los participantes.
·
Rituales:
celebración de acontecimientos personales, familiares y sociales.
·
Orientación a la
realidad para adultos mayores: se refuerza la captación de la realidad,
para mejorar la conciencia y orientación; entre las técnicas específicas
están la motivación, la estimulación sensorial, la reminiscencia y la re-socialización.
2.4 Diseño de
programas de RPT
Un programa de RPT es un proceso sistemático de resolución de problemas
que debe ser meticulosamente planeado, balanceando las necesidades y deseos
de los consultantes con los recursos disponibles y los objetivos del
programa, de una manera eficiente y eficaz. El programa debe incluir cuatro
fases: evaluación inicial, programación, implementación y evaluación final.
2.4.1 Evaluación inicial:
El proceso de RPT empieza con la evaluación, que
consiste en la recolección inicial y análisis de los datos personales para
determinar el estado de salud, las necesidades, fortalezas y esquemas de
uso del tiempo libre de los consultantes.
La recolección de datos se realiza mediante técnicas como la
observación naturalística, observación a intervalos de tiempo, entrevistas
y test específicos; por lo tanto, contempla aspectos objetivos y
subjetivos. La principal fuente de información es el paciente mismo, pero
también puede ser de gran utilidad contar con datos provenientes de
entrevistas con familiares, amigos, otros profesionales de la salud,
historia clínica e historia social.
Luego de la recolección de datos, se debe elaborar un informe a partir
del cual se hacen impresiones clínicas y recomendaciones. Este documento
debe formar parte del archivo individual de cada paciente y se constituye
en el punto inicial para evaluar el progreso del tratamiento.
2.4.2 Programación de actividades:
Esta fase incluye dos pasos: (1) realizar un inventario de los recursos
necesarios y los disponibles para llevar a cabo el programa, tomando en
cuenta los costos de ejecución y (2) desarrollar un programa
individualizado o plan de tratamiento consistente con las teorías de la
recreación y la(s) psicoterapia(s) por usar.
Cada programa tiene un objetivo final, que es resolver el problema
específico de salud. Una vez identificados los elementos externos y las
necesidades y fortalezas de los consultantes, se fijan las prioridades, las
metas y las actividades más apropiadas para que cada participante logre los
objetivos.
Los objetivos deben ser claramente expresados, fácilmente medibles,
desarrollados con la participación del paciente y el terapeuta,
corresponder a los problemas que se han priorizado y ser operacionalizados
en metas a corto y mediano plazo.
El profesional que desarrolla el programa de RPT debe seleccionar las
experiencias y las estrategias de intervención que considere más útiles. En
esta etapa se debe producir un protocolo de trabajo que describa
detalladamente los pasos específicos para el desarrollo del plan y la
frecuencia y duración de la participación del consultante y del equipo de
trabajo en cada una de las actividades planeadas. Debe incluir también la
descripción detallada de los procedimientos e instrumentos necesarios para
la recolección de la información, a fin de evaluar la evolución de las
actividades y el logro de los objetivos.
2.4.3 Implementación:
Ésta es la fase de la acción. El psicoterapeuta elige esquemas
técnicos de liderazgo, técnicas especializadas de intervención y esquemas
de relación interpersonal para llevar el protocolo a la práctica,
monitoreando el proceso y ajustando la participación del cliente (Carter,
VanAndel, Rob, 1995).
Se desarrolla un programa personalizado que se lleva a cabo a través de
encuentros personales o grupales, basado en el protocolo de cada una de las
sesiones. Inicialmente, el terapeuta asume la responsabilidad de coordinar
las actividades enfocadas en el cliente, de acuerdo con los objetivos
propuestos y, simultáneamente, lo guía para que tome la responsabilidad del
proceso.
Se debe hacer seguimiento del cumplimiento de los objetivos de corto y
mediano plazo, o de terminación del programa. Para ello, se llenan formatos
estructurados de registro o diarios que incluyan información sobre las
actitudes y reacciones del paciente, al igual que de las interacciones
interpersonales que desarrolla. La documentación puede incluir fotos y
videos.
Aunque es importante mantener la consistencia con los objetivos
formulados, por el carácter dinámico del mundo psicosocial, se deben
realizar evaluaciones constantes y ajustes a los planteamientos iniciales. Esto
es necesario especialmente cuando se observa que el consultante no logra
los objetivos propuestos o presenta nuevos comportamientos que indican otro
problema importante sin resolver, en cuyo caso se debe adaptar la
propuesta, replantear los objetivos, cambiar el estilo de liderazgo,
cambiar los horarios o usar servicios de salud adicionales.
2.4.4 Evaluación final:
La evaluación se enfoca en determinar los cambios y los beneficios
psíquicos experimentados por el paciente en el programa. Para esto, se
recoge la información concerniente al logro de objetivos y la satisfacción
con el proceso, utilizando las mismas técnicas e instrumentos de la evaluación
inicial.
De otro lado, es muy importante evaluar los indicadores del desarrollo
del proceso, para determinar si los contenidos del programa, los estilos de
liderazgo ejercidos y los recursos dispuestos, fueron utilizados con
efectividad para apoyar el protocolo.
Finalmente, se diseña un documento que incluya un resumen del progreso del paciente, una
evaluación de sus habilidades funcionales, las recomendaciones para el
mantenimiento de los aprendizajes y un plan de seguimiento, que puede
basarse en citas o informes escritos, que garanticen la comunicación entre
el cliente y los servicios de RPT. Igualmente, debe contener un plan
transitorio para pacientes que deban continuar en otros servicios de salud
(Carter, VanAndel, Rob, 1995).
3. RPT ORIENTADA
DESDE LAS PSICOTERAPIAS COGNOSCITIVAS
Tradicionalmente las psicoterapias se han llevado a cabo únicamente
en ambientes institucionales o en consultorios. Probablemente la primera en
ampliar el campo de acción al entorno fue la terapia cognoscitiva-conductual,
ya que sus técnicas exigen comprobación en los escenarios en los cuales se
desenvuelve el paciente.
Muchas personas con trastornos físicos y psicológicos presentan una
amplia gama de pensamientos irracionales que generan respuestas emocionales
dolorosas, las cuales se traducen en conductas maladaptativas. De acuerdo
con la teoría cognoscitiva-conductual del comportamiento humano, la
solución de estos problemas se centra en la identificación y corrección de
estos pensamientos irracionales, que son el núcleo de los trastornos
depresivos, ansiosos, de personalidad y de alimentación, entre otros.
Estos trastornos pueden ser intervenidos con RPT basada en la teoría
cognoscitiva-conductual, ya que muchos objetivos pueden ser alcanzados
mediante actividades recreativas intencionadas. Para su ilustración se
describirá brevemente una alternativa de manejo a través de RPT de dos de
los problemas más comunes en Colombia.
3.1 Conflicto
psicosocial y violencia
Las situaciones de conflicto están sostenidas por una serie de estilos
cognitivos irracionales, tales como magnificación, minimización, falacia de
razón, falacia de justicia y falacia de cambio, los cuales emergen ante las
tensiones de la convivencia.
Estos esquemas se expresan en pensamientos como: “no tengo control
sobre mis sentimientos”, “la realidad es sólo una y yo la conozco”, “como
sea, debo ganar toda discusión”, “si algo malo sucede, debe haber un
culpable, que no soy yo”, o “lo importante es lo que yo siento y deseo”.
La presencia de estos esquemas y pensamientos hace que la resolución
adecuada de los conflictos sea difícil, ya que obstaculizan las estrategias
comunicativas y de negociación, al igual que el desarrollo de los valores
sociales como el respeto, la responsabilidad, la cooperación y la justicia.
Un programa de Recreación Psicoterapéutica orientado
a fortalecer las habilidades de comunicación y favorecer la construcción de
valores que permitan una convivencia armónica, debe incluir experiencias de
niveles progresivos de interacción como lectura de historias, disco-foro,
video-foro, elaboración individual y colectiva de obras artísticas,
carteles de expresión, juegos amplios, juego de roles y actividades
grupales de reto-aventura. Estas actividades se orientan a:
·
La detección y
refutación de las creencias en conflicto.
·
La discriminación
entre ideas racionales e irracionales, y sus consecuencias.
·
La aceptación de
las emociones de los participantes, como medio para modelar el respeto a
las diferencias.
·
La reflexión sobre las interacciones sociales inherentes
al conflicto y la forma de mejorarlas.
·
El modelado
vicario, donde se re-creen, evalúen e invaliden los pensamientos que
perpetúan el conflicto.
·
La utilización y
validación de lo aprendido durante la experiencia recreativa, en los contextos
familiar, laboral, académico y social.
Ejemplo de Investigación:
Influencia de un programa recreativo
psicoterapéutico en las actitudes hacia la convivencia pacífica de jóvenes
de barrios de estratos 1 y 2 de La
Virginia.
Jhon Jairo Trejos Parra
Yamileth Saldarriaga Hernández
José Noel Amaya Cárdenas
Ésta fue una investigación cuasiexperimental con grupo experimental
y control constituido por 91 sujetos en cada uno. El objetivo fue evaluar
la influencia de un programa recreativo psicoterapéutico en las actitudes
hacia la convivencia pacífica de jóvenes de barrios de estratos 1 y 2 de La
Virginia (Colombia), municipio que en el año 2001 presentaba una de las
tasas de homicidios más altas del país.
Con el grupo experimental se realizó un programa de 10 semanas de
duración en el cual se realizó un campeonato de microfútbol, talleres de
psicoeducación y actividades recreativas de reto y trabajo en equipo.
Después de cada partido de microfútbol se realizaba una sesión de
psicoterapia grupal orientada desde la teoría cognoscitiva de la violencia. El
grupo control no realizó ninguna actividad.
El 100% de los participantes del programa permanecieron durante todo
el proceso. Las actitudes hacia la convivencia pacífica se midieron con una
escala de Likert, diseñada por el equipo de investigación, la cual fue
sometida a validación, con un Alfa de Cronbach de 0.82.
No se encontraron diferencias significativas entre los subgrupos en
la preprueba, pero sí en la posprueba (p = 0.0001; Wilcoxon). Se evidenciaron
cambios actitudinales y conductuales en los diferentes espacios de los
jóvenes del grupo experimental, incluso en la familia.
Se concluyó que el programa tuvo éxito por unir actividades
recreativas y psicoterapéuticas, en el cual el lenguaje, actitudes y
actividades desarrolladas por los facilitadores, reforzaban continuamente
el concepto y la práctica de la convivencia pacífica. Algunos elementos que
viabilizaron el cambio fueron el espacio campestre, el énfasis en
autoestima, el trabajo en equipo y la valoración de las reglas sociales.
Este programa puede ser fácilmente replicado, por lo cual se
deberían destinar recursos para repetirlo en otras poblaciones e incluso en
el ámbito escolar, donde los programas deportivos fomenten la convivencia
pacífica, y no sólo la competencia.
3.2 Trastornos
depresivos:
Las personas con estos trastornos tienen un estilo de pensamiento
basado en la sobregeneralización, la
abstracción selectiva y la percepción de
baja auto-eficacia y autorregulación, entre otros. Los pacientes se enfocan
en los aspectos negativos de su desempeño y, como inevitablemente no
tendrán éxito en todas y cada una de las cosas que emprenden, creen que
valen muy poco, que no merecen ser tomadas en cuenta, que son culpables de
los errores y que fracasarán en todas las cosas que se propongan; tales
ideas provocan malestar emocional, tristeza, pérdida de la capacidad de
disfrute y deterioro del nivel de funcionamiento en sus áreas de desempeño.
Un programa de RPT para intervenir estas ideas irracionales debe
incluir actividades dirigidas al logro de metas, el trabajo en equipo y la
visualización de un proyecto de vida realista, tales como actividades
manuales, circuito de retos, carreras de observación, actividades de
confianza, resolución grupal de problemas y elaboración de tareas de
proyección como talleres artísticos y literarios.
Durante las sesiones, el psicoterapeuta deberá enfocarse en los
procesos y no en la actividad, teniendo en cuenta los siguientes aspectos:
·
Detectar,
clasificar y refutar la creencia de minusvalía e impotencia, cuando el
paciente tiene éxito en la interpretación y seguimiento de las tareas y/o
la llegada a la meta.
·
Facilitar la
auto-aceptación de la conducta del participante, tomando en consideración
no solamente el logro de la meta, sino la importancia de otros elementos
como el interés, la participación, el trabajo en equipo y la comunicación.
·
Reatribuir la
responsabilidad de los resultados, determinando todos los factores
implicados en el proceso y en el logro del objetivo.
·
Tomar la
experiencia como un ensayo conductual de situaciones personales que
implican planeación, procesos y resultados.
·
Estimular la
disposición a la acción, señalando la importancia de enfrentar situaciones
y asumir retos.
En 1993, Ellis y Maughan-Pritcheet examinaron el efecto de brindar información dirigida a aumentar la
percepción de eficacia y
desempeño a 32 adolescentes con depresión durante su
participación en video-juegos. Usando un diseño
experimental, la mitad de los pacientes recibieron la información,
constituyéndose en el grupo experimental, y la otra mitad no, siendo el
grupo control.
En el grupo experimental, la información de persuasión se dio durante
diez minutos de juego, utilizando una o más de diez frases preseleccionadas
construidas para animar al participante a continuar en el juego y a que se
atribuyera el éxito, como: “eres muy bueno en este juego” o “buena jugada”.
Posteriormente los pacientes diligenciaron un cuestionario para medir la
percepción de eficacia en el desempeño en videojuegos, que evidenció
niveles estadísticamente más altos en el grupo de tratamiento. Estos y
otros autores han seguido esta línea de investigación (Ellis, 1993).
Ejemplo de Investigación:
Eficacia de una terapia de reto/aventura con
enfoque cognoscitivo-conductual en los síntomas de depresión de un grupo de
estudiantes de salud.
Jhon Jairo Trejos Parra
Dora Cardona Giraldo
Luz Fabiola
García Velásquez
Sandra Milena Grajales Ocampo
Claudia Liliana
Aguirre Bonilla
Ésta fue una investigación de intervención, en la cual los grupos
fueron seleccionados aleatoriamente, con 22 sujetos en cada uno; solo 7
personas del grupo experimental aceptaron participar en las sesiones. El
grupo control fue remitido a tratamiento convencional, al cual no asistieron.
Los dos grupos tenían depresión leve o moderada, medida con el test
de Zung para depresión. Además se evaluó el riesgo de Suicidio con el
módulo de riesgo de suicidio de la Mini
International Neuropsychiatric Interview (MINI).
Para el grupo experimental se
diseñó y aplicó un programa de recreación psicoterapéutica, específicamente
de terapia de reto/aventura con enfoque cognoscitivo-conductual. La terapia
tuvo una duración de 60 horas, desarrollada
en 12 semanas y facilitada por un equipo multidisciplinario, con
expertos en psicoterapia y recreación.
No se encontraron diferencias significativas en la preprueba, pero
sí en la posprueba, aplicada tres meses después de la intervención. Las
diferencias fueron en la gravedad de los síntomas de depresión,
principalmente los cognoscitivos y los psicomotores (p=0.033; Wilcoxon) y
en el riesgo de suicidio (p=0.037; W); los síntomas afectivos quedaron en
el límite y los somáticos no mostraron diferencias significativas.
La evaluación cualitativa corroboró el cambio de pensamientos
automáticos negativos por adaptativos y la mejoría, no solamente de los
síntomas depresivos contemplados en el DSM IV, sino también en la tríada de
Beck: mejor valoración y estima de sí mismos y de los demás, y construcción
de una visión motivante de futuro; además se encontró mejoría en
introspección, autocontrol,
tolerancia a la frustración y ansiedad.
Un programa de estas características puede ser utilizado eficaz y
eficientemente para el manejo de la depresión en diferentes comunidades,
principalmente con estudiantes universitarios, en los cuales existe una
alta prevalencia de este trastorno.
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