|
|
funlibre |
||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||
|
|||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||
|
Ponencia |
|
|
Estos encuentros constituyen una forma de
airear, de oxigenar, obsoletos esquemas, de diseñar políticas gubernamentales
desde los centros de poder. A la comunidad tiene que proporcionársele la
oportunidad de participar. Igualmente, es importante llevar el debate a
la Universidad y más en esta ocasión a la Universidad Tecnológica de Pereira,
tan cercana a mis afectos personales. La Universidad colombiana debe contribuir
con aportes sustanciales en el diseño de una política para la Recreación y el
uso del tiempo libre y en la formación de los profesionales que van a dirigir y
orientar estas actividades, no para inducir en las comunidades la adopción de
esquemas de recreación, sino para construir con ellas procesos que conduzcan a
hacer de la recreación un hábito, una forma natural de recrearse. Este final de siglo es un momento crucial
para América Latina. Estos 507 años del encuentro de dos culturas se deben
convertir en un final y en un principio. América Latina ha buscado ser otra, no como
proyecto histórico de cambio, sino como proyecto imitativo. Quisimos ser como …
y no, simplemente ser. Los proyectos de los visionarios fueron
pospuestos. Sólo ahora, en el vértice de la crisis,
comprendemos las urgencias. Empezamos a dar pasos hacia el conocimiento, el
reconocimiento y la integración de nuestras esencias. Ser nosotros mismos en el campo educativo es
llegar a ser ese potencial humano que llevamos en nuestro interior. Por eso se hace indispensable que los
programas académicos en Recreación surjan de las reales necesidades de la
comunidad. Que se consulten las expectativas, las culturas, las limitaciones y
las potencialidades. Tenemos una academia alejada de los ritmos
institucionales y sumida en el sopor de las teorías más sofisticadas, pero con
muy poca incidencia en las miradas de los problemas de la comunidad. La academia necesita incluir el tema de las
comunidades en sus planes de estudio, poner a sus estudiantes a mirar a la
comunidad no sólo desde el interior de ésta sino desde el interior de las entidades
que suponen espacios protagónicos Es necesario profundizar sobre la relación
academia comunidad. La Universidad debe propiciar que los estudiantes de
programas que tengan componentes de Recreación entren en contacto directo con
la comunidad para conocer las necesidades reales. Qué los programas surjan y
sean diseñados curricularmente, atendiendo los intereses y las expectativas
comunitarias. Con la Recreación no se puede repetir el
error con el cual se hemos convivido tantos años, de ofrecer programas creados
y diseñados en países desarrollados, programas que interpretan otras culturas y
que nos llegan y nos aplican totalmente descontextualizados. No podemos seguir copiando programas de
otros países y tratando, inútilmente en algunos aspectos, de adaptarlos a
nuestras limitadas condiciones de infraestructura, desconociendo las grandes
potencialidades culturales de nuestras diversas regiones. En muchos sentidos, hemos llegado al
agotamiento de un esquema de organización del sistema educativo trazado a
comienzos de este siglo que ya llegó a su fin. Surgen los postulados de que los
esquemas de enseñanza que han sido sus paradigmas, ya dieron todo de sí y, como
los ciclos de vida de sus productos, comienza su declive. En su lugar aparecen
nuevos sistemas formativos. Hacia allá debe orientar la Universidad su que
hacer pedagógico y de enseñanza- aprendizaje. En la sociedad de final de siglo están
ocurriendo modificaciones socio-culturales en todos los campos, que van a
llevar a un redimensionamiento de las instituciones, a una reformulación de los
patrones de asentamiento y convivencia urbanos y a la realización de las
actividades básicas fuera del lugar de residencia. Estos procesos sociales hay
que tenerlos en cuenta para fundamentar el que hacer de la Recreación en
conceptos sociológicos, antropológicos, psicológicos y pedagógicos, para así
mejorar cualitativamente la estructuración de los programas y consolidarla como
ciencia social. En los planes de desarrollo de las regiones,
de las poblaciones, de las ciudades, la Recreación debe jugar un papel de
primer orden. Las actividades de desarrollo deben estar encaminadas
directamente a atender las necesidades de la población. Ninguna política, por
sí sola, impulsa el desarrollo, por lo que se impone una solución integral. Las
ideas sobre el desarrollo deben trascender los conceptos simplistas del
crecimiento económico, para adoptar una visión más global de la vida de las
personas. Lo más importante es trascender los
conceptos tradicionales del crecimiento económico y hacer del ser humano -sus
oportunidades, salud, bienestar, educación e inclusión–, el protagonista de los
planes de desarrollo para el siglo XXI. Un editorial del periódico El Tiempo,
cuando estaba en su punto más álgido la pasada campaña por la Presidencia de la
República, analizaba la necesidad de estructurar una verdadera política de
Estado encaminada a sacar del ostracismo presupuestal la recreación, el deporte
y el uso del tiempo libre, y en cambio incorporarlos a la agenda prioritaria
del bienestar de los colombianos, agenda en la que no deberían seguir haciendo
parte de los capítulos residuales o subalternos. La práctica del deporte, la recreación y el
uso del tiempo libre, como un derecho de todos los colombianos, está consagrado
en la Constitución de 1991 en su artículo 52. Sobre lo que ésto representa para
el país el citado editorial expresó: "Para la recuperación del clima de
convivencia nacional; para la salud mental y física de los colombianos; para el
sano desarrollo de los niños y jóvenes; para la integración familiar; para la
construcción de buenas relaciones humanas; para liberar cargas de agresividad;
para inculcar principios de rectitud, sana competencia y juego limpio; para
ofrecer alternativas esperanzadoras frente a la drogadicción, el pandillaje y
el alcoholismo, en fin, para tantas otras cosas que se traducen simple y
llanamente en la elevación de la calidad de vida de los ciudadanos y en la
siembra de semillas de seguridad, es indispensable que el próximo gobierno dé
cabal cumplimiento al mandato constitucional que comentamos y que, entre todos,
superemos décadas de retraso acumulado que hoy carga sobre sus hombros la
sociedad colombiana". La Recreación es un medio de acción válido
para la solución de problemas sociales relevantes. En este sentido me parece
oportuno presentar aquí un concepto de Tomás Emilio Bolaño Mercado: "Una
de las tendencias automáticas que posee el hombre, y sobre todo el hombre
contemporáneo, es el de la recreación; esta actividad ha surgido en el mundo
actual como una respuesta a la automatización, al aburrimiento, la soledad y
otros factores propios de la civilización industrializada, y de las sociedades
que viven unos estados de deterioro vital debido a la violencia y al
terrorismo, así como el sedentarismo y la angustia del desempleo y el
subempleo. La recreación es pues un fenómeno social que promueve y desarrolla
valores de superación y conquista personal, de comunicación y promoción de la vida
social, de la alegría y estados de buen humor, de descanso, y de la salud
física y mental; dichos valores satisfacen las necesidades emocionales,
sociales, intelectuales y físicas. Es tarea de los profesionales de recreación
dirigirla hacia la recuperación y promoción de estos valores y contribuir así
al mejoramiento de la calidad de vida y el desarrollo integral de los
participantes y de la comunidad. "Para realizar esta tarea de la
recreación dirigida hacia la promoción de valores, es preciso conocer la
necesidad, el deseo y los intereses de los participantes, para que con esta
información se identifiquen los valores pertinentes y se ubiquen en la
programación como objetivos concretos a desarrollar en los programas, planes y
políticas de recreación de las instituciones, municipios, departamentos y el
país". En el futuro, seguramente, se construirán
más instalaciones deportivas y recreativas, más parques, más espacios para el
uso del tiempo libre. Esto supone la necesidad de más personas suficientemente
formadas para dirigir y orientar las prácticas recreativas. Pero siempre se
deberá tener presente que la recreación es un asunto serio, muy serio, que va
más allá de la simple diversión. Entonces habrá que recrearla, volverla a
crear. Hay que innovar en Recreación. Hay que sacarla de los esquemas y juegos
tradicionales. Invito a los estudiantes de estas áreas a
ser creativos, a proponer nuevas formas de recreación en Colombia, ajustadas a
su realidad. Así como se hacen ferias de todo tipo, por qué no pensar en crear
un espacio anual para que los estudiantes y profesores presenten propuestas,
intercambien conocimientos, aporten ideas sobre lo que deben ser las diversas
formas de recreación para las diferentes regiones de Colombia. Que podamos
construir entre todos una recreación con auténticos fundamentos regionales,
nacionales. El país está saturado de eventos
coyunturales, periódicos desarticulados que le están dando a los colombianos,
fundamentalmente a los habitantes de las ciudades, porque los del sector rural
jamás tienen oportunidad de espacios recreativos; una imagen falsa de la
Recreación, una imagen distorsionada, inauténtica, donde la participación
pasiva, hace más mal que bien. La recreación va más allá de este tipo de
eventos. Hay que diseñar procesos y abandonar tanta
práctica eventista. En el país han hecho carrera y son programas de gobierno de
algunos Alcaldes y Gobernadores, eventos deportivos y recreativos, con costos
sobre dimensionados, organizados por especialistas en medrar alrededor del erario
público. En Colombia se gastan millonadas en este tipo de eventos que nada
educativo ni formativo dejan en la comunidad. Qué a la Recreación no le ocurra lo que al
Deporte: siempre improvisando, y por lo tanto, siempre de fracaso en fracaso,
con algunos triunfos esporádicos que sirven de bálsamo entre los colombianos,
pero que esos mismos triunfos esporádicos son aprovechados por los dirigentes
deportivos para perpetuarse en sus cargos. Es indignante o chistoso, no sabría
definirlo, escuchar cómo algunos dirigentes se atreven a decir que esos
triunfos son "producto de un trabajo que hemos venido realizando en la
Federación", cuando se sabe que allí no hay programas de capacitación de
técnicos (en su mayoría empíricos); no hay Escuelas de Fundamentación, es
decir, no hay procesos. Un ejemplo más de la improvisación que
impera en el Deporte fue la selección de la ciudad sede para las eliminatorias
del mundial de fútbol próximo. Se preguntó a futbolistas y periodistas en dónde
debería jugar la selección de Colombia para tener alguna ventaja sobre sus
rivales. Cuando ésta debería ser una decisión basada en factores científicos y
técnicos que los proporcionan la fisiología, la biomecánica, la física, la
psicología, en fin, las ciencias del deporte. Pero hablar de ciencia y
tecnología en el deporte, colombiano es hablar en griego. La Recreación debe evitar caer en ese
empirismo y en esa improvisación. Por eso es necesario apoyar la constitución
de grupos de investigación articulados al Plan Nacional de Recreación,
que permitan profundizar y construir saber especializado en temas de recreación
y uso del tiempo libre. Para finalizar, debo manifestar que cerca de
millón y medio de jóvenes entre 12 y 17 años, están por fuera de los programas
del sector educativo. Para ellos no hay programas y menos políticas de
recreación. ¿Qué caminos habrán de tomar estos jóvenes?. Una sociedad cortoplacista margina a
la educación y a la recreación de los procesos de desarrollo, porque no rinden
beneficios sino en el mediano y en el largo plazo y para los cortoplacistas
esto no es atractivo. Mientras tanto los parques y los
escenarios deportivos permanecen vacíos. No se ha trabajado en crear una
cultura que lleve a las familias, a las escuelas, colegios, universidades, a
las organizaciones comunitarias, a las empresas, a utilizarlas permanentemente.
Allí hay una magnífica oportunidad de educación y formación ciudadana a través
de la recreación; la posibilidad de crear hábitos recreativos. Tengamos
presente que los actores principales de la ciudad están en los barrios; son
sujetos protagónicos por excelencia en la ciudad, explican la vida de la
ciudad. Los sujetos constructores de ciudad y predominantes en la vida urbana
son ellos. El lenguaje de la participación comunitaria empieza a ser parte
determinante de las políticas de Estado. En este sentido es que reitero, que los
planes de estudio en los programas de recreación deben consultar las
necesidades de la comunidad. La Universidad debe ir a las regiones, a los
barrios, a las comunas y nutrirse de ese saber. Una Universidad volcada sobre los problemas,
necesidades y expectativas comunitarias, debe ser la que comience el nuevo
siglo. |
|
ü
Los
documentos pueden ser bajados o impresos (una sola copia) para uso personal. ü
Usted
esta en libertad de editarlos y usarlos en sus proyectos, dando el crédito al
autor del documento. ü
Está
prohibido, moral y legalmente, vender el documento o hacer una reproducción
del mismo con ánimo de lucro. ü
No
esta autorizado copiar, extraer, resumir o distribuir el documento fuera de
su propia organización y/o de manera que compita o substituya la base de
documentos de FUNLIBRE o de las Redes de las que la Fundación es el Nodo
Central. |
|
|
FUNLIBRE es una ONG sin ánimo de lucro que desde
hace 18 años ha venido impulsando con vocación latinoamericanista el
fortalecimiento y desarrollo del sector de la recreación y el tiempo libre en
Colombia y la Región mediante la Investigación, la Formación, las Vivencias y
la Gestión en Recreación. Nos interesa conocer sus comentarios sobre los
documentos Envíenos un mensaje |
|
|
Fundación
Colombiana de Tiempo Libre y Recreación - FUNLIBRE © 1988 - 2006 Fundación
Latinoamericana de Tiempo Libre y Recreación - FUNLIBRE Costa Rica |
|