funlibre

Ir a FUNLIBRE

 

Ir a La Red Latinoamericana

Centro de Documentación Virtual en Recreación, Tiempo Libre y Ocio

 

Ir a la Red Nacional de Recreación

Servicio de la Fundación Colombiana de Tiempo Libre y Recreación

Fundación Latinoamericana de Tiempo Libre y Recreación - FUNLIBRE Costa Rica

 

 

 

Documento:

RECREACION Y TURISMO, UNA VINCULACION NECESARIA:
Lineamientos para su articulación

Autor:

PROF. JULIA C. GERLERO

Facultad de Turismo.
Universidad Nacional del Comahue. Neuquén, Argentina.

Origen:

IV Simposio Nacional de Vivencias y Gestión en Recreación.
Vicepresidencia de la República / Coldeportes / FUNLIBRE
21 al 23 de Noviembre de 2005. Medellín, Colombia.

 

 

 

 

×  Ir a Centro de Documentación

 

Ú   Uso apropiado
del Documento

 

Ø Ponencias del Simposio

 


Ponencia

 

 

El presente trabajo propone el acercamiento al turismo como actividad recreativa para interpretar las formas de articulación entre éste y la recreación cotidiana. El análisis se plantea en relación a dos casos: el primero correspondiente a una formación universitaria. Se trata de una intervención concreta con miras al desarrollo recreativo- turístico en manos de la población local; el segundo presenta sintéticamente la situación de la recreación en una ciudad que se propone como centro turístico emergente. Ambos localizados en la Patagonia Argentina.

 

 

 

Recreación  y  Turismo.

 

La aparición del turismo como fenómeno de masas se sitúa a partir de la II Segunda guerra mundial con el desarrollo de las tecnologías de transporte y la consolidación de períodos de tiempo libre en las vacaciones pagas como derechos de los trabajadores. El turismo aparece entonces como una práctica recreativa del tiempo libre vacacional. Los motivos de los desplazamientos –condición de posibilidad del turismo- se constatan afines a los motivos que originaban las actividades recreativas realizadas en el tiempo libre cotidiano, salud, descanso diversión y placer, mediados por la realización de las actividades que permitiera el destino elegido.

 

La vida cotidiana ofrecía una temporalidad para actividades después de la jornada laboral, y los reclamos sostenidos por un descanso más prolongado dan lugar a las vacaciones pagas, origen del turismo tal lo entendemos en las sociedades modernas. El turismo surge como una actividad recreativa en una temporalidad más prolongada y en un espacio diferenciado al del lugar de residencia habitual. Ahora bien, para que ocurra el hecho turístico y a partir del desplazamiento que conlleva se han debido desarrollar los denominados servicios básicos del turismo –alojamiento, alimentación y transporte-,  materializados en hoteles, restaurantes, líneas aéreas y de buses entre otras. La consecuencia inmediata al desarrollo de tal estructura para la atención del turista ha sido la de otorgar al turismo un tratamiento diferenciado de otras prácticas recreativas, encubriendo en muchos análisis su esencia en manos del consumo. Esto propició una atención casi exclusiva a los aspectos económicos originados a partir de tales desplazamientos.

 

Atento a que el énfasis semántico responde a los paradigmas que sustentan quienes proponen los desarrollos teóricos se reconoce que, los desarrollos conceptuales que se realizaron alrededor del turismo han variado desde priorizarlo como una actividad económica, hasta destacarlo como una práctica social y cultural, pero unos y otros lo reconocen vinculado siempre al campo del ocio y el tiempo libre.

 

Pero es a partir de lo que en la actualidad se entiende como el fracaso de los desarrollos turísticos tradicionales, centros de turismo receptivo a gran escala que han producido asimetrías sociales,  deterioros ambientales y desequilibrios económicos, como poco a poco las formulaciones teóricas indagan nuevas perspectivas de análisis que permitan entender al turismo como un fenómeno complejo y multideterminado que se desenvuelve en las dimensiones política, social, cultural, económica y medioambiental[1], brindando la posibilidad de definir las interrelaciones entre las mismas a fin de delimitar estrategias de intervención que minimicen los impactos negativos de la actividad.

 

En este sentido Hiernaux (1999) –autor mexicano-, afirma que “el turismo es, antes que todo, una práctica social colectiva que integra mecanismos distintos de relación al espacio, a la identidad y al Otro. Por ende, mas que una actividad económica, el turismo es una práctica generadora de actividad económica en la misma forma que la religión, el deporte o la guerra”.

 

Esta definición, pone en primer plano la dimensión sociocultural del turismo, sin desconocer los beneficios económicos que del mismo devengan para el núcleo receptor. Entender al turismo como un fenómeno sociocultural –no en términos de consumo- nos pone mas cerca de focalizar en el ser humano –ya sea el propio turista o el poblador local, dejando de lado las visiones de valoración negativa del fenómeno, para partir a identificar las posibilidades de enriquecimiento y desarrollo personal y colectivo que esta práctica recreativa encierra.

 

El turismo no es la panacea del desarrollo para cualquier sociedad y tampoco es el poder destructivo y la práctica despersonalizada, uno y otro extremo han contribuido a desvirtuar lo que el turismo como práctica recreativa en esencia representa.

 

Los beneficios de la actividad turística tanto para el turista como para el habitante del centro receptor, son muchos y  guardan un carácter sinérgico cuando ésta no es dejada al arbitrio de las leyes de mercado,  sino que se impulsa en una acción planificada en el marco del desarrollo local.

 

Con atención a estas reflexiones iniciales podemos resumir, sin la pretensión de ser exhaustivos, que las prácticas recreativo-turísticas en el marco de una política que armonice los distintos ámbitos de su economía, arroja los siguientes beneficios en relación a los aspectos económicos; ambientales y socio-culturales:

 

Impacto Económico:

 

-     ingreso de divisas, en su modalidad de turismo internacional.

-     generación de empleos directos e indirectos.

-     fortalecimiento de las economías regionales.

-     reconversión productiva, esto es la incorporación de servicios al turista en actividades productivas ya existentes que adquieren la forma de turismo rural, agro- turismo, etc.

-     posicionamiento como núcleo de oportunidades para recibir  financiamiento nacional e internacional.

-     diversificación de mercados para los productos locales como artesanías y alimentos entre otros.

 

Impacto Ambiental.

 

-     Crea conciencia para la protección del medio ambiente tanto por la acción ejercida sobre los turistas como por las medidas impuestas a las empresas en términos de prácticas medioambientales.

-     Impulsa mecanismos legales para la protección de espacios naturales, definiendo áreas protegidas; reservas ecológicas; monumentos naturales, etc.

-     establece mediante la legislación normas para proteger la flora y la fauna, posibilitando controles y sanciones para la caza furtiva o introducción de especies exóticas.

-     transfiere prácticas ambientales positivas a otros sectores de la economía.

-     promueve investigaciones sobre los ecosistemas locales.

-     promueve el desarrollo de planes de manejo

 

Impacto Socio-Cultural.

 

-     Revaloriza las costumbres de la comunidad local.

-     revaloriza fiestas populares y tradiciones locales o regionales.

-     favorece el reconocimiento de los pueblos originarios en sus demandas territoriales u otras.

-     Impulsa la producción de artesanías y difusión de técnicas primitivas de realización.

-     promueve el interés por la recuperación y conservación de monumentos y sitios históricos.

-     promueve el interés por la creación y mantenimiento de museos antropológicos, históricos y de la vida cotidiana; muestras de arte, exposiciones fotográficas, etc.

-     promueve investigaciones vinculadas al patrimonio cultural local: historias de vida; procesos de poblamiento; primeros pobladores, etc.

 

 

 

Primer Caso [2] -  La formación -

 

Partiendo del reconocimiento que la actividad turística no es negativa per se, que son múltiples los beneficios que ella puede generar para una comunidad, la posibilidad de orientar un desarrollo turístico hacia el desarrollo humano, implica afrontar el desafío de instrumentarse para impulsar la intervención desde esta perspectiva. No solo se trata de entender que el turismo no es un mero consumo, sino que hay que partir hacia la apropiación de nuevas habilidades y destrezas que posibiliten cualificar la práctica en pos de propiciar una equitativa distribución de los beneficios que del mismo devengan armonizando el aprovechamiento de los recursos naturales con otras prácticas productivas del lugar y respetando el capital cultural[3] de las poblaciones que habitan en los territorios con condiciones turísticas.

 

Un ejemplo que ilustra el proceso de repensar el turismo  para una gestión  en términos de desarrollo humano, ha sido el llevado a cabo por la Facultad de Turismo de la Universidad Nacional del Comahue –Patagonia Argentina- en la carrera denominada Técnico Universitario en Gestión del Desarrollo Turístico Local. El perfil del egresado propone formar un profesional capacitado para: “actuar en los procesos de gestión de productos-servicios para el turismo y la recreación a partir del uso sustentable del patrimonio local y bajo el concepto de calidad de los servicios. Se define a este profesional como un emprendedor y agente de cambio comunitario en el campo del desarrollo del turismo y la recreación a escala local.”

 

La intención de promover un profesional para actuar la gestión de la recreación y el turismo conjuntamente supone la comprensión de que tanto las actividades recreativas cotidianas como las actividades que motiven el desplazamiento del turista ocurren en un mismo espacio –el centro receptor- por tanto tiene que promoverse para el disfrute de ambos, más aún cuando los soportes de la actividad –natural o cultural- son patrimonio de la comunidad local. El turismo no puede incentivar la clausura de espacios para el poblador local. El riesgo que se pretende superar aquí es el de especializar el espacio jerárquicamente a favor de los turistas, anulando la accesibilidad  de la población local a espacios estéticamente diferenciados. De ser así, habría que reconocer que a tal especialización espacial subyace una jerarquización de los sujetos en manos del poder establecido, por lo que los efectos negativos del turismo en términos de asimetrías sociales, que se pretenden anular, se potenciarían.

 

Otro aspecto a destacar del perfil profesional que estamos analizando es la posibilidad de ejercer una “intervención turística resignificada por su pertenencia al ámbito local, lo cual supone una mayor efectividad en términos de sus externalidades positivas, por la combinación de los saberes tradicionales con los saberes técnicos que le posibilitan dar respuestas a las problemáticas regionales armónicamente”.

 

Nos referimos aquí, a que la comprensión del fenómeno turístico como herramienta de desarrollo humano, y para una real apropiación de las externalidades positivas que ya hemos destacado, debe prever la formación de los actores locales en atención a sus propios saberes tradicionales, imbricando los mismos con los saberes que el técnico o el docente se propone aportar. No se trata de “colonizar” los saberes tradicionales del alumno sino de potenciar sus propios saberes a partir de la apropiación de los saberes técnicos que lo instrumentan para la acción en los nuevos escenarios del desempeño profesional. Que el poblador local pueda apropiarse de esta síntesis de saberes es lo único que nos ubica en la dirección adecuada para iniciar y consolidar un proceso de organización comunitaria, de verdadera autogestión, en la que la reflexión sobre su propia cultura sea el camino para definir que quieren mostrar al turista y en qué condiciones. Esta es, a nuestro entender, la única forma en la que el proceso de desarrollo que la comunidad emprenda sea sostenible en el tiempo.

 

Es así como se llega a una estructura curricular organizada en tres ciclos. El primero referido a Sustentabilidad y Desarrollo propone alcanzar la concientización de los alumnos habitantes de la localidad en relación al valor de los propios recursos naturales y culturales que poseen en su territorio. Para ello los módulos curriculares específicos focalizaron el reconocimiento de los atractivos naturales y su potencialidad turística; del mismo modo se indagó en la cultura local para detectar los valores diferenciadores de sus costumbres ya sean recreativas y productivas devenidas de los ancestros. La naturalización de estos procesos en la vida cotidiana impide reconocer el valor que las mismas prácticas tienen en la construcción de la propia identidad y el valor que encierran para el visitante en su búsqueda de conocimiento del Otro. Por tanto es necesario redescubrir el patrimonio y redescubrirse como cultura particular. Es así como se asistió por ejemplo a la identificación de utensilios, herramientas de producción,  y comidas tradicionales como parte del capital cultural objetivado; a la revalorización de costumbres y juegos de los antiguos como parte del capital cultural apropiado o incorporado y a las formas de asociación y convivencia como parte del capital social[4] con pautas propias.

 

Parte del proceso de resignificación de lo local se trabajó en el módulo referido a la Programación de la Recreación Social. El mismo se estructuró a partir de identificar las propias modalidades de uso del tiempo libre y su valoración en términos del aporte que esas modalidades realizaban a la calidad de vida. Se identificó claramente cuáles de las propuestas recreativas constituían un aporte en este sentido y cuales respondían a otros intereses, evaluándose que aquellas prácticas asentadas en la naturaleza y la cultura del lugar eran las que favorecían la conciencia de identidad propia, puesto que reflejaban las formas como un colectivo social se relaciona con la naturaleza, con los otros habitantes y con manifestaciones dejadas por sus antecesores. Como datos ilustrativos del módulo, en el proceso diagnóstico de las propuestas de recreación local se estableció:

 

I -Oportunidades Recreativas por tipo de actividad

 

Los distintos tipos de actividades recreativas consignadas para las localidades fueron: actividades deportivas - 34% - del total de actividades propuestas, constatándose que la mayoría de las mismas son fútbol para niños, adolescentes y adultos presentadas bajo la forma de campeonatos, encuentros y diferentes tipos de competencia; un 22% correspondió al tipo celebraciones y efemérides, congregándose en este rubro conmemoraciones de fechas patrias, celebraciones del día del niño, del estudiante, de la madre, etc. En tercer lugar las actividades referidas a tradiciones y fiestas populares -14%- ; y con menor porcentaje -11%- se registraron muestras –fundamentalmente de artesanías, y actividades que demandan destrezas especiales en relación a un elemento natural. Las actividades religiosas –procesiones y celebraciones- con un 6%; finalmente las que hemos denominado de esparcimiento 4% y talleres para el aprendizaje de alguna destreza –modelado en cerámica- con un 3%.

 

II- Oportunidades Recreativas según naturaleza de la Gestión.

 

La investigación de los alumnos determinó que el  56% de las actividades recreativas son propuestas del Estado, ya sea Municipal o Provincial; el 19% es de gestión mixta; un 19% corresponde a la gestión de organizaciones intermedias –comisiones vecinales; iglesia; agrupaciones gauchas-; y un 6% a gestión privada.  El cruce de los datos presentados precedentemente permite identificar que las actividades de gestión estatal –56%- corresponden al tipo deportivas; celebraciones y efemérides. Las de gestión mixta fundamentalmente a tradiciones y fiestas populares algunas muestras y talleres; las organizadas exclusivamente por organizaciones intermedias a las actividades religiosas, alguna muestra y las denominadas de destrezas específicas como ascensos a volcanes o montañas cercanas; y las de gestión privada a las denominadas de esparcimiento- bares y café. El alto grado de gestión estatal y el tipo de actividades propulsadas permite inferir que éstas –en su mayoría- no responde a las pautas culturales de la población sino que aparecen imponiendo un modelo de recreación estandarizado por parte del estado que interviene en la recreación como un antídoto contra los problemas sociales más que por considerarla como un bien social (Grant Cushman.[5]) El proceso de socialización[6] por el que atraviesa todo ser humano, se impregna también por las prácticas recreativas ya sea las propuestas por el grupo familiar en el ámbito privado o las que devengan de las políticas públicas, cualquiera de sus formas contribuye a la configuración de habitus[7] en relación al uso del tiempo libre. De allí que debamos prestar especial atención a la sistematización de Modos de Recreación[8] estandarizados y desvinculados de los intereses de la comunidad, ya que  son un obstáculo para el desarrollo integral del individuo al no facilitar el proceso de la construcción de la identidad colectiva y especializar a la población en un espectro reducido de actividades que en poco o nada contribuyen al desarrollo humano.

 

III- Oportunidades Recreativas según el soporte de la actividad.

 

Finalmente se analizaron las oportunidades recreativas del área en cuestión según el soporte –natural o cultural- predominante en la actividad. Se consideró como soporte de la actividad al elemento indispensable para caracterizar a la misma. Atento a que la diferenciación responde a la presencia predominante de tal elemento, por lo que es necesario aclarar que si bien todas las actividades son expresión de la cultura, en tanto el hombre es partícipe, forman parte de las actividades identificadas como culturales aquellas en que una expresión particular de la cultura es lo convocante. Así se estableció que el 14% de las propuestas recreativas de las comunidades en estudio tienen una vinculación directa con algún atractivo natural; el 18% se asientan en patrimonio cultural tangible e intangible y el 68% restante no poseen un soporte claramente establecido en los términos de la clasificación.

 

En resumen, del análisis se desprende que básicamente las actividades de gestión estatal ya detalladas son las que no se vinculan directamente a los recursos naturales y/o culturales de la localidad, es decir no consideran el patrimonio de la comunidad como posibilidad de disfrute y reafirmación de la identidad local. Pero sí adquieren importancia y se incorporan a la agenda política cuando –siguiendo a Cushman Grant (2000) – motivan desplazamientos turísticos. Por estas razones desde la formación universitaria, se impulsó en el primer ciclo el empoderamiento de la comunidad local mediante la revalorización de sus oportunidades recreativas en relación con el patrimonio local. De esta manera la comunidad ha pasado a tener conciencia de la importancia de la defensa de su patrimonio entendiendo que el uso y disfrute del mismo en prácticas recreativas comunitarias es condición inicial para facilitar su preservación consolidando la identidad cultural para mantener las condiciones de accesibilidad al mismo frente a la demanda de la recreación turística. Estamos sugiriendo aquí que las prácticas recreativas cotidianas de una comunidad con soporte en lo patrimonial son un pre-requisito para emprender el desarrollo turístico.

 

El segundo y tercer ciclo de esta Tecnicatura se abocaron a la instrumentación del alumno en procesos específicos: a-- Desarrollo Turístico – diseño de productos turísticos incorporando técnicas de interpretación del patrimonio y considerando la calidad del producto como principal herramienta estratégica competitiva y b- Gestión de Micro emprendimientos turístico – recreativos identificando oportunidades que pudieran derivar en propuestas de negocios propiciando formas asociativas de proceder, así como desarrollar e implementar herramientas del marketing y la comunicación para facilitar la comercialización de los servicios.

 

Con base en los lineamientos propuestos por los distintos módulos se desarrollaron variadas actividades prácticas, algunas de las cuales se estima podrán conformar la oferta turística de esta comunidad.

 

En términos de la reapropiación y resignificación de la Identidad local se realizaron:

 

-    Muestra sobre patrimonio, denominada “De la depredación a la Preservación” organizada por los módulos del primer ciclo, con asistencia de la población local. La muestra consistió en la exposición de artefac