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Documento:

CIUDAD LUDICA: ELEMENTOS PARA LA CONSTRUCCIÓN DE UNA SOCIEDAD SOLIDARIA, INCLUYENTE Y DEL BIENESTAR¨

Autor:

FERNANDO TABARES [1], SAÚL ANTONIO FRANCO [2],
VÍCTOR MOLINA B [3]. y MELQUICEDED BLANDÓN M [4].
COLOMBIA.

Origen:

Aporte de los autores

AÑO: 2005

 

 

 

 

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Ú   Uso apropiado
del Documento

 

Ø Documentos Espacio Lúdico

 

 

Ponencia

 

 

‘’En la ciudad lúdica

 quienes la habitan, la viven y la visitan

no juegan en ella, juegan a ella’’

 

Palabras Clave:

Ciudad lúdica, Ocio, Espacio, Política, Equipamientos Culturales.

 

Resumen

Las ciudades latinoamericanas presentan características paradójicas, pues, en ellas se encuentran los sitios y las zonas exclusivas donde se vive la rumba perpetuamente, lugares suntuosos, plazas, restaurantes, almacenes, centros comerciales, etc.; en contraste a la ciudad excluida y marginada que se mueve entre las barreras que impiden el acceso al mercado de las diversiones programadas y el cúmulo de posibilidades que permiten la satisfacción de las necesidades humanas. Nuestra perspectiva procura pensar una ciudad solidaria que posibilite condiciones para la búsqueda de vidas dignas, del bienestar y la calidad de vida, posible sólo cuando converja un proyecto político que propugne por la creación de construcciones urbanas que garanticen espacios para la lúdica, para el estar y para las relaciones solidarias en armonía con la naturaleza. 

 

INTRODUCCIÓN

El escrito pretende sugerir hipótesis e interrogantes sobre la ciudad lúdica, nombre con el cual identificamos el referente que se propone para hacer una serie de planteamientos que se consideran pertinentes para la concepción y construcción de una ciudad más humana y en armonía con la naturaleza, buscando no esconder ni marginar a quienes desde diferentes perspectivas aparecen como vulnerables o excluidos, sino por el contrario, actuando de una manera justa en la generación de alternativas sociales como el ocio, la recreación y el juego referentes activos y pertinentes para la construcción de una ciudad solidaria.

¿Cómo entonces concebir una ciudad lúdica, una ciudad solidaria, incluyente y del bienestar que ofrezca alternativas claras para que el ocio y la recreación aporten desde sus diferentes beneficios: personales, sociales y culturales, económicos y medio ambientales?

Quizás una de las variables más importantes podría ser la existencia de espacios y equipamientos relacionados con el ocio y la recreación en la ciudad.  Una red de equipamientos culturales que favorece dinámicas solidarias e incluyentes para la vivencia de lo lúdico, que posibilita el acceso de los ciudadanos, especialmente de aquellos en mayor situación de vulnerabilidad y exclusión, para que puedan encontrar dinámicas de inclusión que giren en torno a referentes distintos al trabajo. La ciudad lúdica es pues, aquella que va más allá del escenario laboral como único referente de inclusión y configuración social, para mirarse más integralmente en la búsqueda de otros vínculos de integración y participación. Es en esta perspectiva que proponemos una reflexión sobre el tema de los equipamientos culturales como un indicador claro de una ciudad que pueda considerarse lúdica. 

CONSIDERACIONES PRELIMINARES

Las transformaciones de las ciudades latinoamericanas producidas por los procesos de reorganización que caracterizan la sociedad contemporánea, configuran espacios urbanos orientados cada vez más hacia la oferta de servicios y prácticas empresariales. La ciudad fabril cada vez se hace menos visible y en cambio otras características van apareciendo para transformar el panorama citadino y la vida de los ciudadanos. 

Las ciudades latinoamericanas presentan características paradójicas, pues, en ellas se encuentran los sitios y las zonas exclusivas donde se vive la rumba perpetuamente, lugares suntuosos, plazas, restaurantes, almacenes, centros comerciales, etc.; en contraste a la ciudad excluida y marginada que se mueve entre las barreras que impiden el acceso al mercado de las diversiones programadas y el cúmulo de posibilidades que permiten la satisfacción de las necesidades humanas.

De acuerdo con la perspectiva que sea asumida, existen diferentes proyectos que pretenden construir algún tipo de relación social en el espacio, los cuales se caracterizan por privilegiar la ciudad como mercancía, la ciudad como  dispositivo de control urbano ó la ciudad como espacio para la lúdica y el bienestar, todos ellos aspectos que configuran las ciudades objeto de nuestro estudio.

Nuestra perspectiva procura pensar una ciudad solidaria que posibilite condiciones para la búsqueda de vidas dignas, del bienestar y la calidad de vida, posible sólo cuando converja un proyecto político que propugne por la creación de construcciones urbanas que garanticen espacios para la lúdica, para el estar y para las relaciones solidarias en armonía con la naturaleza. 

Analizar las relaciones en el espacio urbano en Latinoamérica nos demanda pensar sobre las posibilidades que brindan para lo lúdico, es decir,  las condiciones concretas que posee cada ciudad para ejercer esta dimensión tan connatural a lo humano.

Las construcciones citadinas  que heredaron las ciudades latinoamericanas pasan, en la actualidad, por procesos de reconstrucción y reorganización de sus estructuras urbanas, ahora convertidas en centros, plazas ó parques temáticos para la consolidación de la ciudad de los servicios.

De igual forma, la estructura urbanística propia de la sociedad nobiliaria que sobrevivió el proceso de modernización que imprimió la economía de mercado, hoy se mantiene como objeto de gran significación para las empresas turísticas, e incluso la arquitectura colonial deteriorada es objeto de planes de restauración y mantenimiento para la atracción ingente de turistas ávidos por conocer el llamado ‘’patrimonio histórico de la humanidad’’, tal es el caso de los castillos, palacios, casas señoriales, grandes haciendas, calles, paseos, parques, puentes y zonas históricas.

La dinámica adversa del proceso de reorganización de las ciudades se presenta con el predominio en las demoliciones de aquellas estructuras urbanas obsoletas y poco apetecibles para el mercado turístico, pues, se transita de la ciudad de las edificaciones coloniales y premodernas que predominaron hasta finales del siglo XX, hacia ciudades articuladas por múltiples centros de convenciones internacionales, centros comerciales, parques temáticos, centros turísticas locales, plazas para la realización de mega eventos, alamedas, etc., con lo cual se adecuan las ciudades a la nueva realidad empresarial impuesta por la globalización.

Ahora bien, dentro de la reorganización de las ciudades en Latinoamérica también predominan las construcciones habitacionales (vivienda) adjetivadas bajo el perverso epíteto de  ‘’interés social’’, las cuales se caracterizan por la absoluta reducción del espacio habitacional y una profunda escasez de espacios para la lúdica, con lo cual se limita la convivencia entre moradores de algún barrio, urbanización, edificio y conjunto residencial. Todo ello hace parte del proceso de homogenización social instalado en las ciudades para reducir la sociabilidad y mercantilizar el espacio propio para lo lúdico.

La ciudad lúdica, podría decirse, o al menos invocarse como una construcción distinta a los espacios homogeneizantes y está por encima de cualquier concepción que la pretenda adecuar como dispositivo de control social para dominar a través del juego, el deporte y los mega eventos culturales que caracterizan las ciudades concebidas como mecanismo digno del mercado más excelso.

Una ciudad lúdica, es una ciudad que propicia relaciones lúdicas, que se construye en el diario trasegar, que se acondiciona para la estancia, que concibe sus espacios para la libertad, para la participación y construcción colectiva que se opone a toda forma de represión. Es una ciudad concebida y construida con espacios para los niños, los sabios (viejos), los adultos, los jóvenes, es una ciudad que no discrimina, que no se vale de cualquier elemento supuesto de razón para excluir, para esconder la miseria social que carcome las ciudades latinoamericanas; al contrario, las relaciones lúdicas que propicia una ciudad se construyen cada día, a través de la memoria que nos aporta el pasado y la necesidad  que se vislumbra para el presente. Es la ciudad construida con espacios para la bohemia, la poesía, las tertulias, el juego, el caminar, el encuentro, la solidaridad y el estar con los otros, concepción que difiere de los espacios de paso y desencuentro que articulan las ciudades de América Latina.

El espacio urbano que proponemos debe promover la heterogeneidad en las formas de pensar, hacer, gozar y proyectar. Debe idearse cada vez nuevas relaciones con los otros, de igual forma, debe promover la participación en  la concepción y construcción de los diferentes escenarios para estar, todo con el fin de construir una ciudad para el juego, la diversión y la ensoñación, pero que además albergue la privacidad, la intimidad y los espacios de encuentro.

La ciudad lúdica se construye para que ocurra de todo, espacio donde se confluye constantemente, donde se circula, nos unimos, nos movilizamos en motines humanos que encuentran expresión en una sociedad que es diseñada para el encuentro social.

Así, pues, entendemos la ciudad lúdica como un lugar de confluencia de procesos de singularización y de sociabilidad que pasan justamente por el registro de su pura visibilidad. Ciudad como sociabilidad, a la manera diferenciada de Simmel[5] “como el modo de estar vinculado a un todo y por un todo”; también de lugares y territorialidades que tejen espacios de existencia significativa, pero de vida al fin y al cabo, en vivo y en directo, contrario a las ciudades digitales, plásticas, fútiles, frívolas y simuladas que pululan y pretenden robotizarnos. En la ciudad lúdica quienes la habitan, la viven y la visitan, no juegan en ella, juegan a ella.

PENSAR LA CIUDAD

La Ciudad como espacio físico con significados, representaciones, continuidades, discontinuidades, contradicciones, conflictos, entre otras relaciones, debe entenderse como una formación socio – histórica donde tiene lugar la vida social de los agentes sociales históricamente determinados que producen y reproducen prácticas culturales, políticas, económicas entre otras, en un espacio concreto.  

Establecer cualquier discusión en torno a la ciudad demanda delimitar las relaciones, los espacios y las prácticas que sobre la ciudad o el espacio urbano se requieren conocer. La pretensión de nuestro estudio es establecer una mirada a la ciudad en torno a sus múltiples posibilidades de producir relaciones y prácticas de ocio y recreación, que se pueden concretar en los siguientes interrogantes.

¿Están construidas las ciudades latinoamericanas a través de la articulación de múltiples  espacios y alternativas de ocio y recreación?

¿La disposición de equipamientos culturales, la política pública y las estrategias socio – educativas permiten concebir las ciudades latinoamericanas como espacios de ocio?

¿El acceso a los equipamientos culturales en el ámbito de la ciudad tiene que ver con la vida urbana y el tipo de prácticas culturales desplegadas? Ciudad y cultura no sólo se relacionan, sino que son dos caras de una misma moneda. La cultura es ciudad y la ciudad es cultura. Desde este enfoque, la cultura se concibe como tejido de relaciones sociales y, al mismo tiempo, como producto de estas relaciones sociales.

Los agentes sociales son, a la vez, consumidores y creadores de cultura. Esta doble mirada obliga a considerar tanto las formas más desinstitucionalizadas que nacen en la calle y en los espacios públicos, como las múltiples prácticas culturales ejercidas ó las propuestas de los diversos agentes y organizaciones culturales de la ciudad, la actividad de los creadores, o incluso la dimensión cultural de las actividades económicas o sociales que se generan en la metrópolis. Un rasgo que sirve para caracterizar el conjunto es su diversidad, que a su vez, está en constante transformación.

Pero, ¿Qué dispositivos culturales han construido las ciudades latinoamericanas para favorecer los lazos de sociabilidad y cultura entre sus pobladores?

¿Cómo es la distribución y el acceso de los equipamientos culturales en Latinoamérica?

Planificar sobre esta realidad implica dos elementos fundamentales: en primer lugar, una actitud atenta y respetuosa con los procesos culturales urbanos, huyendo de cualquier perspectiva de dirigismo cultural; en segundo lugar, entender que en esta realidad cultural intervienen múltiples influencias – el contexto internacional, la historia, el acumulado cultural, el tipo de Estado, la producción creativa, el vector lingüístico, los movimientos migratorios, las transformaciones tecnológicas, entre otras variantes, y es necesario pensar y actuar a largo plazo, ya que su desarrollo en el futuro depende, principalmente, de las decisiones políticas que se establezcan.

Por tanto, una ciudad que se piense como adjetivación armónica y continua de espacios para el despliegue de prácticas de ocio, debe guardar una relación entre los equipamientos culturales, su distribución, su acceso y su calidad con la  estructura socio – económica.

OCIO, ESPACIO PÚBLICO Y CIUDAD LÙDICA

En que podrían convertirse las ciudades en América Latina:  “Una parte de la sociedad estaría articulada al sector moderno de la economía, con altos ingresos y patrones suntuosos de consumo.  La otra mitad estaría conformada por grupos marginales, en condiciones de absoluta pobreza, no necesarios en nada para la economía moderna  (ni siquiera se consideran parte del ejército de reserva).  Los modernos vivirán en “búnkeres” protegidos por guardias privados fuertemente armados.  Los marginados estructurales se encontrarán separados territorialmente por rejas, constituyendo verdaderos  “zoológicos humanos”.  A través de las rejas se entregaría comida (programas asistencialitas) a los marginados que presenten buen comportamiento, para los otros, los revoltosos, se tendrían políticas policiales.  Es lo que los franceses vienen llamando la política social asistencial – represiva.  En los Guettos de los pobres se viviría una verdadera competencia de informales contra informales y de violencia de pobres contra pobres”[6]

La ciudad como escenario donde se desarrolla la vida de las personas, permite, en diferentes perspectivas, leer aspectos sobre las posibilidades que ésta brinda a los ciudadanos.

Para el caso particular de esté estudio, se mira la relación del espacio público con respecto a las posibilidades que brindan las ciudades, en términos de oportunidades de acceso y equipamientos culturales, en tanto posibilidades de ocio.  Se entiende el ocio como una práctica que integra tres factores fundamentales: el tiempo, la actividad y la vivencia, caracterizada ésta última  por un alto índice de autonomía en su elección, la gratuidad de la experiencia (autotelismo) y la sensación de placer y disfrute. Esta experiencia está condicionada por barreras de tipo interno y externo, que posibilitan su mayor o menor desarrollo.  Es importante anotar además, que las prácticas de ocio responden a factores culturales que dan forma a sus manifestaciones y que más que considerar la supremacía de unas sobre otras, lo que realmente interesa es el aporte que éstas hacen  a mejores condiciones de vida para las personas.

El Espacio público, definido en el Plan de desarrollo municipal de Medellín (Colombia) como: “… un lugar físico por el que se pasa de manera casual y fugaz, como lo puede ver cualquier transeúnte desprevenido. Desde la perspectiva del interés público, el espacio toma el sentido de un escenario donde se dan de relaciones sociales de todo tipo, esencial para la dinámica y la vida de la ciudad y para el bienestar de sus habitantes”.  Este ámbito tiene que ver directamente con las oportunidades que genera la ciudad para el encuentro y la sociabilidad, para la promoción de la convivencia y la apropiación, para la participación y la diversidad, etc. Uno de los aspectos más importantes en esta perspectiva tiene que ver con la existencia de equipamientos culturales y fundamentalmente con la distribución y la posibilidad de acceso que las personas tengan a ellos.

Muchas problemáticas encontradas como la violencia, la inseguridad, la privatización de sectores de la ciudad, son apenas algunas de estas dificultades.  En el diagnóstico para la línea 3 del Plan de Desarrollo para Medellín: Medellín, un espacio para el encuentro ciudadano, se leen algunos aspectos que deben ser tenidos en cuenta:

·               La no atención a la zona del norte de la ciudad y por ende el deterioro de la calidad de vida de sus habitantes.

·               El desequilibrio social como causa del aumento de los corredores de miseria en zonas de riesgo.

·               La falta de organización y cualificación del espacio público y de la dignificación de éste como lugar de encuentro ciudadano.

·               La ocupación indebida y deterioro del espacio público como causa de la privatización y ausencia de control, entre otros

Una ciudad incluyente, es aquella que genera estrategias para que todos los ciudadanos, especialmente los más vulnerables y excluidos, tengan acceso a las oportunidades que les permitan vivir la ciudad. Y los equipamientos culturales, como posibilidades del ocio, no pueden estar restringidos para aquellos que tienen la posibilidad de pagar, o los que encuentran importantes estos espacios.  El ocio y la cultura, son reconocidos como derechos de los ciudadanos y por tanto deben   ser garantizados, apuntando a la superación de barreras tanto de tipo externo (geográficas, económicas, de acceso) como interno (educación, valor de las prácticas y equipamientos).

En palabras de VIOTTO y en la perspectiva de la Ciudad Lúdica: “ya que el tiempo libre es esencialmente un estado de libertad personalmente vivido consigo mismo y con los demás, una política para el tiempo libre no es suficiente para mejorar la experiencia recreativa si no está acompañada de una pedagogía del tiempo libre.  La política puede garantizar las condiciones exteriores de la libertad, pero sólo la educación puede permitir vivir interiormente la libertad”[7].

EL ACCESO A LOS BIENES Y SERVICIOS, MAS QUE CONSUMO EN LA CIUDAD LÚDICA

El acceso como dimensión política tiene que ver con  la distribución del ingreso. De allí la pertinencia de la investigación en nuestro país, pues es claro que es uno de los países del mundo con peores niveles de distribución del ingreso, donde la distancia entre los sectores enriquecidos de los empobrecidos es más amplia. Esta condición determina las posibilidades de los ciudadanos para satisfacer sus necesidades y para gozar de una vida digna. Por ello, para esta investigación el acceso tiene una relación directa con la distribución y la equidad como categorías de análisis, las cuales se asumen desde una visión integral, pero permitiendo en cada una auscultar todos sus elementos constituyentes.

Se pretende abordar con el acceso no sólo la existencia de bienes y servicios en una sociedad en un momento determinado de su desarrollo, para el caso la ciudad de Medellín. Creemos que para valorar los niveles de acceso a algo, es preciso analizar las condiciones objetivas y de posibilidad que tienen tanto las personas como los colectivos a la satisfacción de sus necesidades. Esto es importante, en tanto nos permite comprender por qué en comunidades que tienen cerca bienes y equipamientos culturales, la población no accede de manera efectiva a ellos. Muchos casos se pueden citar aquí, desde el diseño de macropolíticas que convocan a la población al encierro doméstico, facilitando para ello la financiación de determinados bienes sobre todo de tipo tecnológico, con lo cual como señala Melo y De Faria[8] , se tiende a una privatización de las vivencias cotidianas y donde consecuentemente el contacto con la realidad se da a partir de estos implementos. Se convierte así la tecnología en un instrumento de manipulación de los sectores dominantes y de negación del diálogo, la reflexión crítica, la creatividad y la colaboración por parte de amplios sectores de la sociedad.

Igualmente, se debe señalar la baja inversión en bienes culturales, pues aun se sigue considerando socialmente a la cultura como un bien suntuario y residual. Lo que obedece a una interpretación de jerarquización de las necesidades por parte de los diseñadores y ejecutores de las políticas públicas.

Otro aspecto importante para el análisis del acceso en la ciudad de Medellín, tiene que ver con la relación vinculante entre los bienes ofertados y las demandas (expectativas) de los ciudadanos, esto es, con la predisposición y el estímulo al uso de los bienes y equipamientos culturales[9].

Con todo y esto, consideramos necesario para cualificar el acceso como categoría social, abordar la dimensión educativa a fin de poder generar conciencia sobre el impacto de la transformación de la actitud consumista, tan propia de la sociedad capitalista, por la de productor cultural, es decir, por el desarrollo de una actitud creativa e imaginativa de las personas para el progreso cultural y social en el espacio ciudad. Ubicarse como productor cultural es asumirse en una dimensión dialéctica que pasa de la acción a la reflexión y de la reflexión sobre la acción a una nueva acción.  La cultura es pues tradición, creación, utopía, encuentro, realidad y transformación de los seres humanos. Ser productor cultural y no consumidor es posible gracias a que la “cultura está situada en el entendimiento y en el corazón de los hombres”[10].

ANÁLISIS DE LA POLÍTICA PÚBLICA DE OCIO Y RECREACIÓN EN EL MUNICIPIO DE MEDELLIN

Pensar la ciudad desde la perspectiva del ocio y la recreación como derechos ciudadanos, leer la ciudad en clave de ocio y recreación, significa verla como escenario propicio para el acceso de los ciudadanos a sus prácticas y beneficios.

De la misma manera que la ciudad puede ser vista desde el desarrollo de una Política Pública en salud: Municipio Saludable o de educación: Ciudad Educadora, se pretende presentar algunas líneas de base para hacer una lectura de la ciudad desde la perspectiva de una Política Pública del ocio y la recreación.  Así pues la Ciudad Lúdica, puede ser en principio un buen referente.

El Plan de Desarrollo 2004 – 2007 MEDELLÏN, Compromiso de toda la ciudadanía[11], propone un modelo de ciudad orientado a la potenciación del desarrollo humano integral, lo que supone que:

1.  Es un modelo que tiene como eje y preocupación central al ser humano y su bienestar,  y no al simple crecimiento económico.

2.  Promueve el Desarrollo Humano Integral.

3.  Promociona y potencia las capacidades, oportunidades y libertades de los ciudadanos y ciudadanas.

4.  Apunta a la remoción y la superación de los obstáculos para el logro de un objetivo superior, la pobreza, la exclusión, la desigualdad y la intolerancia, la falta de un crecimiento sostenido y sostenible y la baja gobernabilidad democrática.

Para el logro de este cometido se han propuesto cinco líneas estratégicas, apareciendo el deporte y la recreación dentro de la Línea 2. MEDELLÏN SOCIAL E INCLUYENTE.

Sin embargo aunque el ocio y la recreación son reconocidos como derechos, aun su posicionamiento en relación con la salud y la educación, por ejemplo, es muy desigual.  Véase por ejemplo lo destinado a los componentes de la Línea 2 MEDELLÏN SOCIAL E INCLUYENTE:

CUADRO Nº 1[12]

Participación en el presupuesto componentes

Línea 2  Medellín Social e Incluyente

 

PROGRAMA – PROYECTO

PRESUPUESTO

PARTICIPACIÓN

LÍNEA 2 - MEDELLÍN SOCIAL E INCLUYENTE

2.229.008

55,5%

Educación

1.348.666

55,5%

Salud

537.500

13,4%

Solidaridad

205.434

5,1%

Deporte y Recreación

45.009

1,1%

Equidad Social

92.400

2,3%

Resumen tomado del presupuesto para la línea 2 MEDELLÏN SOCIAL E INCLUYENTE

 

Es paradójica esta relación, pues el mismo Plan de Desarrollo[13] reconoce al ocio y la recreación como elementos vitales para la calidad de vida, veamos:

“El deporte y la recreación en sus múltiples manifestaciones se han convertido, en nuestro tiempo, en actividades con gran capacidad de movilización y convocatoria, factor que facilita la reconstrucción del tejido social, igualmente es un elemento fundamental para el sector educativo y su práctica es importante en el mantenimiento de la salud.  Además se integran como elementos determinantes de la calidad de vida y la utilización activa y participativa del tiempo libre en la sociedad contemporánea, lo que nos lleva a pensar que son alternativas para la solución de problemas sociales.  Es por  ello que los sistemas deportivos y recreativos de nuestra ciudad no pueden seguir aislados del entorno económico, político y cultural, sin los cuales no se podrá desarrollar su razón de ser.”

Se encuentra pues una gran distancia entre planteamientos y recursos destinados realmente para su potenciación.  Muchas razones pueden ser expuestas.  Algunas de las más reiterativas son por ejemplo, el desconocimiento por parte de quienes toman decisiones sobre la ciudad, de conceptos integrales de ocio y recreación más allá de la sola diversión o el descanso.  Otro aspecto que puede influir es que se desconoce la perspectiva sistémica de los derechos y se sigue en una concepción jerárquica, en donde si bien el ocio y la recreación son reconocidos como derechos, lo son de menor importancia con respecto a otras necesidades.  De todas formas esta última perspectiva aparece como contradictoria, pues es precisamente en la línea 2, la que se orienta a atender a los más vulnerables y desprotegidos. 

Puede decirse que fundamentalmente es una tarea para la Ciudad Lúdica, que no sólo debe ser pensada desde el acceso a las prácticas de ocio y recreación, sino también desde procesos de sensibilización y concientización de las personas e instituciones que tienen en sus manos las decisiones.

La Ciudad Lúdica es pues aquella que parte de la base de que el ocio y la recreación son derechos fundamentales y que al igual que los demás derechos deben garantizarse para que todos y todas en la ciudad de Medellín puedan acceder a sus beneficios.

Esta ciudad,  le apuesta a la transformación de las condiciones, los imaginarios y representaciones que ubican al ocio y la recreación como fenómenos secundarios en relación al Desarrollo Humano Integral y en cambio favorece procesos para que cada vez más los gobernantes y la sociedad en general los reconozcan y los apropien como derechos que deben ser garantizados. Lo económico, social, cultural y religioso, no determinan la existencia o no del ocio y la recreación, sino que lo condicionan, y por ello es necesario identificar las barreras que impiden su garantía, para sobre ellos, orientar los programas, proyectos y acciones.

En últimas, la Ciudad Lúdica, es aquella se orienta hacia la generación de condiciones y oportunidades para que todas las personas de Medellín puedan acceder a las prácticas de ocio y recreación, que posibiliten aportaciones al Desarrollo Humano Integral.  La garantía del derecho al ocio y la recreación representa en sí misma un importante aporte a la potenciación integral del ser humano y de la sociedad. 

 

 

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¨ Este documento se elaboró en el marco de la investigación “ESPACIO, OCIO Y POLÍTICA: DISTRIBUCIÓN COMPARATIVA DE LOS EQUIPAMIENTOS CULTURALES EN LA CIUDAD DE MEDELLÍN”, actualmente en ejecución por la Corporación CIVITAS con el apoyo del Grupo Calidad de la Educación Física y la Institución Educativa Federico Sierra Arango. Participan como investigadores: Víctor Andrade de Melo, Nora Moreno, Julio Calle,  Paola Ruiz, Joanna Bedoya, Carlos Agudelo, Fernando Tabares, Víctor Molina, Melquiceded Blandón, Elkín Vergara, Saúl Franco, Alejandro Escobar, Margarita Zapata y estudiantes de la Institución Federico Sierra Arango.

 

[1] Presidente de la Corporación CIVITAS

[2] Docente de la Universidad de Antioquia

[3] Docente de la Universidad de Antioquia

[4] Maestro de escuela

[5] G. Simmel. El individuo y la libertad. Barcelona, Península, 1986, Pág. 234.

[6] ISUANI, E., Facultad de Ciencias Sociales de la Universidad de Buenos Aires.  Quito, Noviembre de 1994.  Citado en Pobreza, Ajuste y Equidad. Consejería Presidencial para la Política Social.  Bogotá. 1994. Págs. 17 - 18

[7] VIOTTO, P.  Pedagogía del tiempo libre.  En Alborada, Medellín, 24 (181), Enero – Febrero, 1975.

 

[8] ESPAÇO, LAZER E POLÍTICA: DESIGUALDADES NA DISTRIBUIÇÃO DE EQUIPAMENTOS CULTURAIS NA CIDADE DO RIO DE JANEIRO, Prof. Dr.Victor Andrade de Melo y Prof. Ms.Fabio de Faria Peres. 2005. Proyecto de referencia para la implementación del mismo en la ciudad de Medellín, y del cual se obtuvo la autorización de los autores, buscando realizar un ejercicio comparativo entre la ciudad de Río de Janeiro y la ciudad de Medellín.

[9] Melo y Faria Peres. Op. Cit..

 

[10] Geertz, C., La interpretación de las culturas. Barcelona. Gedisa. 2003. Duodécima reimpresión. P. 25.

 

[11] Medellín “Compromiso de toda la ciudadanía”.  Plan de Desarrollo 2004 – 2007.  Alcaldía de Medellín, Medellín.  2004.

[12] Ibíd.. Pág. 150

[13] Ibíd. Pág. 56