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Documento:

LA EDUCACION PARA EL ESPARCIMIENTO EN LATINOAMERICA:

Una perspectiva general de su institucionalidad [a] [b]

Autor:

DR. GERMAN MOLINA N. [C]
Costa Rica

Origen:

Aporte del autor

AÑO: 2002

 

 

 

 

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Documento

 

 

Contenido

 

 

Resumen

1.

Introducción

2.

Educación física y esparcimiento

3.

Instituciones latinoamericanas de educación para el esparcimiento

4

Roles y orientaciones de los profesionales del esparcimiento

5.

Investigación y medios para el intercambio de conocimiento sobre el esparcimiento

6.

Dificultades para el desarrollo de la educación para el esparcimiento

7.

Prospectiva de la educación para el esparcimiento

8.

Recapitulación

 

Referencias


 

 

Resumen

 

Este trabajo socializa una perspectiva histórica general y presenta un recuento de la situación actual de la institucionalidad de la educación para el esparcimiento en los países latinoamericanos. La revisión de literatura indica que los profesionales latinoamericanos de la educación física han sido los pioneros en el desarrollo de la educación en materia del esparcimiento, en la Región.  No obstante, el esparcimiento y la recreación se han visto como elementos complementarios, mayormente asociados con la actividad física y la competencia deportiva.   Esto ha dado como resultado un énfasis en el “activismo” y el “jueguismo,” en detrimento del estudio y abordaje del fenómeno en forma más profunda, interdisciplinaria y exhaustiva.  Un número importante de Institutos y Programas universitarios de recreación y esparcimiento, emergieron en los últimos diez años en Latinoamérica.  Los principales roles u orientaciones de los profesionales del área están bien definidos y se pueden categorizar como, “recreacionistas”, “animadores socioculturales” y “recreadores educativos.”  No obstante, los niveles de investigación, la producción de teoría, la disponibilidad de publicaciones y la organización de la comunidad científica correspondiente, aún son incipientes.   A pesar de las dificultades enfrentadas, se espera que durante las próximas décadas continúe incrementando el número de Institutos del esparcimiento, los programas terciarios y el número de profesionales en esta temática.  Los acontecimientos esperados fortalecerán la institucionalidad de la educación para el esparcimiento y la recreación en Latinoamérica, incluyendo el logro de una mayor cohesión en su comunidad científica. 

 

Palabras clave: esparcimiento, recreación, ocio, gozo, tiempo libre, diversión.
 

La educación para el esparcimiento en Latinoamérica: Una perspectiva general de su institucionalidad

 

(German Molina N., Ph.D.)

 

 

1. Introducción

El esparcimiento es un fenómeno humano valorado cada vez más en el mundo.  Por esparcimiento podemos entender las experiencias que derivan gozo en las personas.  Las personas gozan este tipo de vivencias por sí mismas (i.e., son autotélicas) y en ellas encuentran múltiples significados positivos (Kelly, 1987). Las experiencias de esparcimiento no son solo un estado mental, sino que con ellas las personas actualmente viven y disfrutan algún tipo de acción (i.e., “algo ocurre”).  Las experiencias de esparcimiento son contextuales, moldeadas tanto por el entorno cultural y social de las personas, como por sus historias y ciclos de vida.  Estas experiencias pueden ocurrir en todos los dominios de la vida (e.g., en la vida familiar cotidiana, en el trabajo, en el tiempo de recreación).

El esparcimiento puede ocurrir en medio de situaciones y entornos con normas y reglas particulares.  No obstante, la evidencia empírica indica que la noción de “libertad” y su actual ejercicio, es la dimensión central entre los múltiples significados que las personas valoran en asocio con el fenómeno (Kelly, 1987).  En las experiencias de esparcimiento, en la acción,  las personas ejercitan su libertad (Osorio, 2001; Cuenca, 1998; Molina, 1998; Kelly, 1987).  En medio de la acción y la derivación de significados valorados, su “ser” trasciende, crece, se expande, extiende o esparce.  De ahí la riqueza metafórica del término “esparcimiento,” que se puede interpretar como un referente de experiencias de gozo que conllevan un “esparcimiento del ser”1.

El propósito de esta presentación es socializar una perspectiva histórica general de la institucionalidad de la educación para el esparcimiento y la recreación2 en Latinoamérica3 y presentar un recuento de su situación actual. Aunque las investigaciones sobre la educación y la profesión del esparcimiento son relativamente escasas en esta parte del mundo (Mesa, 2000), existe información que permite avanzar en el entendimiento sobre los orígenes, las dificultades, el estado actual y sobre algunos elementos prospectivos relacionados con el desarrollo de esta área en Latinoamérica.

Específicamente, en este trabajo se revisa cual ha sido la participación de la educación física en el desarrollo de la educación en materia del esparcimiento en Latinoamérica.  Seguidamente, se presenta una síntesis histórica y de la situación actual de la institucionalidad de la educación para el esparcimiento propiamente, incluyendo las orientaciones que comúnmente siguen los profesionales latinoamericanos.  En forma general, se analiza luego la situación actual de la investigación y de los medios de intercambio de conocimiento sobre el esparcimiento y la recreación en la Región.  También se hace referencia a una serie de dificultades confrontadas por la educación para el esparcimiento y sus prospectivas, para finalmente presentar una recapitulación. 

2. Educación física y esparcimiento

En Latinoamérica, la educación física fue incorporada en diferentes periodos del desarrollo de los sistemas escolares nacionales.  Por ejemplo en Méjico,  la educación física ya era  parte del sistema nacional de la educación pública en el año 1867.  En ese mismo país, la primera escuela para formar profesionales en educación física fue creada en 1923 (Cabrera & Flores, 1989, p. 1099).  En Argentina, la educación física fue incorporada al sistema nacional de la educación, hacia finales del Siglo XIX (Aisentein, 1996).  En El Salvador (Cornejo, 1989) y en Costa Rica (Rojas, 1989), la formación sistemática de profesionales en educación física se incorporó al régimen gubernamental de la educación de estos países, en 1919 y a inicios de los años 1960, respectivamente.

En general, desde sus etapas iniciales, la educación física en Latinoamérica estuvo orientada al desarrollo integral de la persona; esto visto como su crecimiento físico, espiritual e intelectual.  Un ejemplo particular al caso de Argentina, es que la educación física fue considerada como la posibilidad del crecimiento intelectual, moral y de la salud (Ainstein, 1996).  En Costa Rica, la educación física puso énfasis en la dimensión educativa y el deporte (Rojas, 1989, p. 1035); mientras que en Méjico, estuvo orientada hacia el desarrollo cultural de las personas (Cabrera & Flores, 1989, p. 1099).

Desde sus orígenes, las actividades curriculares de la educación física en Latinoamérica enfatizaron en el ejercicio del cuerpo y en el fortalecimiento de habilidades para la práctica de los deportes.  No obstante, los juegos y otras formas recreativas poco a poso se incorporaron como instrumentos didácticos complementarios y buscando un abordaje integral en los cursos escolares (Vera, 1999; Aguilar, 2000).  En este sentido, un análisis de los contenidos curriculares de la educación física en Argentina entre 1882 y 1932, indicó un uso sistemático y de amplio espectro, de los juegos y otros instrumentos recreativos.  Esta tendencia, que se mantuvo en Argentina en al cambio de Siglo,  sugirió un fortalecimiento del conocimiento escolar en la práctica y el aprendizaje, tanto en relación con el cuerpo humano y el movimiento corporal, como con la dimensión de la recreación y el esparcimiento (Aisenstein, 1998).

Similarmente, los cursos en materia de “juegos recreativos” también formaron parte del currículo de la primera escuela cívica de la educación física en Méjico desde su constitución (Cabrera & Flores, 1989, p. 1104).  En Centroamérica, la Escuela Normal Superior de El Salvador ya había incluido cursos de “juegos libres y recreación” en su programa de educación física para formar profesionales en los años sesenta (Cornejo, 1989).  Todos estos son ejemplos de casos que sugieren que los profesionales de la educación física han sido los pioneros del desarrollo de la temática del esparcimiento y la recreación en Latinoamérica, independientemente de la evolución particular de los programas escolares en cada uno de sus países (Aguilar, 2000; Waichman, 1998)4.

Conforme los centros educativos e institutos de la educación física latinoamericanos alcanzaron el nivel universitario (un hecho ya visible a finales del Siglo XIX), más programas académicos de este tipo se desarrollaron y fueron aplicados con mas base en la investigación  científica (Vera, 1999).  Como resultado de ello, el tratamiento de la temática del esparcimiento tuvo un gran avance durante la primera mitad del Siglo XX.  El esparcimiento y la recreación dejaron de ser consideradas tan solo como actividad complementaria en los programas de educación física, para convertirse en dimensiones de mayor estudio (relativamente) y de aplicación sistemática.  Como se vislumbra en el trabajo de Ueberhorst (1989), fue así que los programas latinoamericanos para formar profesionales en educación física, paulatinamente incorporaron en su currícula uno o más cursos en materia del esparcimiento. 

La consistente incorporación de cursos de recreación en los programas de educación física ofrecidos en las distintas universidades Latinoamericanas en años recientes, indica que con el último cambio de Siglo, el valor sobre esta temática adquirió fuerza en el sistema de la educación terciaria Latinoamericana.  La evolución se ha dado al grado de que en muchos casos, a los Programas académicos se les ha dado el nombre de “educación física y recreación” (Vera, 1999).  Ejemplos de esta tendencia están dados por los programas existentes en Venezuela, en “recreación y deporte participativo” al nivel de pregrado y posgrado (M.S.); asimismo, por el número significativo de programas de pregrado y posgrado en “educación física, deporte y recreación,” ofrecidos en Colombia y Méjico (55 y 88, respectivamente) (Aguilar, 2000).  Mientras que en varios países centroamericanos, se observan las Licenciaturas en “educación física, deporte y recreación." que otorgan sus mayores universidades públicas.

Aunque los programas de la educación física han brindado un importante marco institucional para el desarrollo y el ofrecimiento de cursos de esparcimiento y recreación, otras instituciones latinoamericanas también han contribuido en la educación del tema.  Entre estas instituciones existen varios institutos y programas académicos dedicados específicamente al estudio y formación de profesionales de la recreación y el esparcimiento, en los niveles técnicos y universitarios. 

3. Instituciones latinoamericanas de educación para el esparcimiento

Diversos institutos y universidades latinoamericanas ofrecen programas enfocados directamente en la educación de profesionales en materia de la recreación en los niveles técnicos y universitarios, algunos ya existentes desde los años 1980s (Albarrán, 1989, p.464; Goodale and Witt, 1985, p. 382).  La mayoría de estos institutos del esparcimiento son privados y sin fines de lucro. 

En el año 1989, en Latinoamérica continental, se identificaron 10 programas que otorgaban certificados correspondientes a programas técnicos y de corto plazo en el área de la recreación (Albarrán, 1989).  A finales del 2001, fue posible identificar 18 de estos programas, en seis países latinoamericanos (Cuadro 1)5.  Esto sugiere que en los últimos diez años, ha habido un incremento significativo en el número de instituciones latinoamericanas que ofrecen programas para formar profesionales al nivel técnico, en materia del esparcimiento (particularmente en Colombia, Méjico y Argentina).

Los Institutos latinoamericanos que ofrecen programas para formar profesionales técnicos en materia del esparcimiento, generalmente otorgan certificados y diplomas, correspondientes a los distintos niveles académicos.  Los estudiantes tienen la opción de completar programas que oscilan en duración entre un semestre académico (o un cuatrimestre) y seis semestres (tres años), dependiendo del nivel.  La mayoría de estos programas se cursan dentro del campus, aunque existe la educación a distancia como alternativa.

Como es de esperar, los programas mas avanzados requieren de la aprobación de horas lectivas adicionales.  Por ejemplo, un Instituto en Colombia ofrece un programa con cinco niveles, i.e., técnico auxiliar (85 horas lectivas acumulativas), promotor (190 horas acumulativas), recreacionista (275 horas acumulativas), instructor básico (350 horas acumulativas), e instructor especializado (420 horas acumulativas).  No obstante, en algunos casos, el estudiante puede matricularse en un programa avanzado si ha completado previamente programas educativos formales en otras disciplinas o en áreas de estudio relacionadas aceptadas por el Instituto colombiano.

Cuadro 1.

Programas latinoamericanos para formar profesionales del esparcimiento

 País

Técnicos

Posgrado

Licenciatura

Maestría

Argentina (a)(b)

5

1

 

Brasil (b)*

 

 

1

Chile (b)*

1

1

 

Colombia (c)

6

2

 

México (d)

3

2

1

Perú (b)

2

 

 

Uruguay (b)*

1

 

 

Venezuela (e)

 

 

1

Total

18

6

3

 

Fuente:  a)Estudio Inés Moreno (2001). www.inesmoreno.com.ar. Argentina.  b) Información suministrada por el Dr. Carlos Vera, Miembro Internacional de la “American Leisure Academy” desde 2002 y Miembro de la Junta Directiva de la Asociación Mundial de Recreación y Tiempo Libre (WL) desde 1996. Miembro del Consejo Regional de la Asociación Latinoamericana de Tiempo Libre y Recreación (2001)  c) Osorio (2000) d) Aguilar (2000) e) La Universidad de Zulia (2001). www.luz.ve, Venezuela; Instituto de Tiempo Libre y Recreación .(2001). www.geocities.com, Argentina; Diálogos.(2001). www.dialogosweb.com.ar .Argentina; Universidad del Moron. (2001). www.unimoron.edu.ar, Argentina

* Datos parciales

 

Los institutos latinoamericanos del esparcimiento, en general están orientados a proveer el conocimiento básico y el desarrollo de habilidades para que sus graduados estén preparados para organizar y conducir adecuadamente actividades de recreación al nivel personal, grupal, o comunitario.  Estos programas buscan que los estudiantes logren un entendimiento del esparcimiento desde diferentes perspectivas disciplinarias (e.g., la sociología, psicología, psicosociología, educación).  En el Cuadro 2 se presentan ejemplos de algunos cursos comúnmente ofrecidos por los Institutos. 

Aunque existen casos como el de la Universidad Federal de Río Grande en Brasil que “ha ofrecido cursos en lo que ha sido llamado Especialista en Recreación” desde 1963 (Goodale& Witt, 1985, p. 382), no se puede concluir que en Latinoamérica exista hoy día una gran cantidad de programas para la educación en materia de recreación y esparcimiento al nivel terciario.  No obstante, actualmente en la Región se ofrecen no menos de nueve programas de posgrado de este tipo (6 al nivel de Licenciatura y 3 al nivel de Maestría) (Cuadro 1)6.  Considerando que solo un programa de posgrado en esparcimiento fue identificado en 1989 (Albarrán, 1989), igual se puede concluir que en los últimos 10 años hubo un incremento significativo en el número de programas de posgrado para profesionales del esparcimiento en Latinoamérica.

Para acreditarse un grado de Licenciatura, los estudiantes deben aprobar cursos lectivos durante uno o dos años, una vez obtenido el Bachillerato o una vez que se completa un programa técnico equivalente.  El grado de Maestría usualmente es otorgado después de completar uno o dos años de cursos después de finalizado el programa de Licenciatura.  Comúnmente, los programas de Licenciatura o Maestría, requieren que los estudiantes escriban una tesis o desarrollen de un proyecto de graduación.

Cuadro 2.

Ejemplos de cursos impartidos en los Institutos latinoamericanos de la recreación y el esparcimiento

 

Cursos

Fundamentos de la recreación

Actividades recreativas

Historia del juego

Recreación al aire libre

Teoría del juego

Organización de la recreación

Sociología de la recreación

Educación/técnicas pedagógicas

Psicología de la recreación

Dinámica de grupos y procesos

Psicología social de la recreación

Creatividad

Expresión: corporal; musical; literaria; plástica; escénica

Trabajo de campo

Fundamentos de la recreación

Actividades recreativas

 

Mientras que los programas para formar profesionales del esparcimiento en los niveles técnicos y de pregrado, enfocan mayormente en proveer conocimiento y habilidades para conducir actividades recreativas, los programas de posgrado tienden a profundizar en los aspectos de organización y planeamiento, gerencia y administración de la recreación, el desarrollo comunitario y otras áreas de especialización (e.g., profesorado, recreación terapéutica, turismo, recreación comercial).  Un ejemplo importante está dado por una prestigiosa universidad al Noroeste de Méjico, que otorga una Licenciatura en la “Administración del Tiempo Libre.”  Asimismo, con una orientación más concentrada en el planeamiento de la recreación e investigación del esparcimiento, una de las más importantes universidades en Argentina, otorga un grado de Licenciatura en “Tiempo Libre y Recreación.”  En Venezuela, una importante universidad ofrece una Maestría en Ciencias en “Recreación y Deporte Participativo.”  En este último caso, un objetivo general del programa es formar especialistas Latinoamericanos e investigadores en recreación.

Los estudiosos y graduados en materia del esparcimiento y la recreación, en general asumen uno o más roles u orientaciones profesionales.  En la siguiente Sección, se hace referencia a una categorización de estos roles u orientaciones.

4. Roles y orientaciones de los profesionales del esparcimiento

Algunos autores han clasificado los principales  roles y orientaciones de los profesionales latinoamericanos del esparcimiento, conforme corresponden a lo que se conoce como: “recreacionismo,” “animación sociocultural,” y “recreación educativa” (Waichman, 1998) (aunque puede ser que se den traslapes entre estas categorías, dependiendo del autor, e.g., Hernández, 2000; Mesa, 2000; Waichman, 1998).  Sin olvidar que los estudiantes de posgrado tienden a la especialización, se estima que la mayor parte de los roles u orientaciones de los profesionales latinoamericanos en materia de esparcimiento, corresponden a alguna de las tres categorías señaladas.

Waichman (1998) sugiere que los “recreacionistas” se dedican a conducir actividades recreativas con funciones compensatorias (e.g., del trabajo), incluyendo el uso positivo, constructivo, y placentero del tiempo libre.  Las actividades de esparcimiento al final del día, semana o durante el tiempo de vacaciones, compensan por el aburrimiento y el cansancio de las actividades cotidianas.  La dimensión mas representativa del “recreacionismo” es el juego.  Bajo esta consideración, los espacios y medios del juego son elementos centrales del “recreacionismo” (e.g., la infraestructura recreativa, el juego mismo, las técnicas e instrumentos, y los equipos y materiales).  Waichman (1998) argumenta que los “recreacionistas” le dan gran valor a la espontaneidad, por lo tanto no enfatizan en el planeamiento de las actividades.  Para estos (as) profesionales, el alcance de objetivos mas allá de la actividad propiamente no es una meta central, sino el uso oportuno del tiempo.

La gran variedad de espacios públicos o privados en que los “recreacionistas” y los animadores socioculturales ejercen su profesión, frecuentemente coinciden, e.g., clubes y otros centros sociales; programas animados en la televisión; eventos en hoteles; festivales; campamentos de verano; circos; conciertos; eventos religiosos; debates públicos; grupos de jardinería, música, pintura, lectura, fotografía; y muchos otros grupos de esparcimiento y eventos sociales.  No obstante, se conciben diferencias significativas entre ambos roles.  Una diferencia fundamental entre los “recreacionistas” y los animadores socioculturales, es que los primeros enfocan en el desarrollo de actividades recreativas propiamente, mientras que los últimos, facilitan el análisis del cambio (e intercambio, agregaría) social y cultural, y de la posición social de la persona o grupo (Waichman, 1998).  

El concepto de animación sociocultural tiene un paralelismo con el “desarrollo sociocultural comunitario” y se refiere a una intervención externa (i.e., el animador) que actúa e interactúa de acuerdo con una estrategia preconcebida y dirigida a obtener ciertos objetivos y el análisis de relaciones y cambios sociales y culturales).  Hernández (2000) plantea que la animación sociocultural tiene tres conceptos inmersos.  La dimensión “social” se refiere al logro de objetivos colectivos de la sociedad, e.g., colaboración, solidaridad, civismo; mientras que la concepción de “cultura” se relaciona con la creación y el ejercicio de valores y actitudes que permiten un mejor entendimiento del mundo y el mejoramiento de la vida colectiva (Hernández, 2000).  Los animadores socioculturales tratan de facilitar (no necesariamente “dirigen”) una “creación” productiva, inmersa en un paradigma de cambio y contribuyen a diseminar la cultura (Waichman, 1998).

Por otra parte, la recreación educativa frecuentemente está referida a un modelo educativo (Waichman, 1998).  La educación recreativa también es vista como educación no formal7 a través de la recreación (Melendez, 1982).  Se requiere hacer una importante distinción.  La actividad recreativa muchas veces es usada como entretenimiento.  No obstante, la recreación educativa busca un cambio asociado con algún contenido en particular (i.e., un aprendizaje), no enfoca en la forma educativa.  La educación educativa enfoca en el “porqué” y en el “para que” de la acción y es vista como complementaria a la educación formal (Waichman, 1998).

En Latinoamérica, también es común que se promueva la educación a través de la recreación.  Se tienen al menos dos perspectivas diferentes.  Una se refiere al aprendizaje logrado durante el tiempo libre y la otra, al aprendizaje a través de la recreación y el juego (Melendez, 1982).  Un ejemplo de la primera está dado por los clubes de lectura y otras actividades para niños y otros jóvenes, que comúnmente organizan las Bibliotecas durante los fines de semana.  Los juegos y otras actividades lúdicas basadas en la competición como parte de talleres enfocados en el desarrollo de cultura y valores organizacionales, pueden tomarse como ejemplo de la segunda perspectiva. 

La investigación y los medios para el intercambio del conocimiento, son elementos centrales en los procesos señalados anteriormente.  En la sección siguiente se hace referencia a la situación de estas esferas en relación con la temática del esparcimiento en Latinoamérica. 

5. Investigación y medios para el intercambio de conocimiento sobre el esparcimiento